{"id":4456,"date":"2014-06-20T19:35:06","date_gmt":"2014-06-20T16:35:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/?p=4456"},"modified":"2015-03-24T14:38:03","modified_gmt":"2015-03-24T12:38:03","slug":"company-ospina-maillard-velada-de-poesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/2014\/06\/20\/company-ospina-maillard-velada-de-poesia\/","title":{"rendered":"Flavia Company, William Ospina y Chantal Maillard en la Velada de poes\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u201cDecime en qu\u00e9 consiste un d\u00eda verdadero&#8230;\u201d<a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/files\/2014\/06\/velada_poesia_luna.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-4460\" alt=\"velada_poesia_luna\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/files\/2014\/06\/velada_poesia_luna-300x225.jpg\" width=\"277\" height=\"202\" \/><\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p>Flavia Company tuite\u00f3 este verso suyo la noche del viernes 13 de junio, tras la velada po\u00e9tica en el sal\u00f3n de actos del Instituto Cervantes de Atenas durante el Festival LEA.<\/p>\n<p>Fue uno de los muchos que resonaron esa noche llena de luna y poes\u00eda.<\/p>\n<p>\u200f<span style=\"color: #0000ff\">@FlaviaCompany<\/span><em> \u00abDecime en qu\u00e9 consiste un d\u00eda verdadero\/si el azar no lo asiste o lo amenaza\u00bb. 2 versos de Volver Antes Que Ir. pic.twitter.com\/LW117N3g9D<\/em><\/p>\n<p>Qu\u00e9 bien poder compartir emociones y entender lo que esos 140 caracteres significaban. Cuando me encontr\u00e9, medio al azar, con ellos, no dud\u00e9 en compartir la complicidad del momento, y contestar al verso y a Flavia.<\/p>\n<p><em><span style=\"color: #0000ff\">@majohenar<\/span> 14 de jun. un d\u00eda verdadero: velada po\u00e9tica con Flavia, Ospina y Chantal en Atenas bajo la luna llena. Un m\u00e1gico azar. Gracias.<\/em><\/p>\n<p>Pues s\u00ed, siempre, una velada po\u00e9tica se intuye m\u00e1gica dado que la palabra del poema emerge en la voz del poeta. Y si son tres poetas, tres voces, las palabras confluyen y resuenan entremezcladas: tres voces, tres mundos, un mundo, el mundo&#8230;<!--more--><\/p>\n<p>Alguien coment\u00f3, al finalizar, el tono silente que envolvi\u00f3 las lecturas y la ausencia de j\u00fabilo, que hab\u00eda caracterizado veladas anteriores. Claro, cuando uno dialoga consigo mismo, o con otro- a veces no se sabe muy bien- frente al mundo, este mundo de ahora y aqu\u00ed, a trav\u00e9s de un torbellino o torrente de im\u00e1genes, emanadas de nuestra \u201cmemoria de elefante\u201d, como hizo Flavia Campany; o cuando uno interpreta el mundo, es decir, este mundo, desde sus or\u00edgenes remotos, desde sus entra\u00f1as, desde sus ra\u00edces, desde los que lo habitan, pero desde la orilla en la que lo habitan, o desde un abajo, porque \u201cEllos son poderosos\u201d, es decir, los otros, como lo hizo Willian Ospina en una b\u00fasqueda de una identidad espec\u00edfica, y universal al mismo tiempo, en una b\u00fasqueda de un retorno a lo m\u00e1s \u201csalvaje\u201d de uno en su fusi\u00f3n con la naturaleza; o cuando uno hace que el pensamiento o el intelecto del alma, en su ardua tarea, se meta a dar una explicaci\u00f3n sensible y profunda del existir, del existir ahora y siempre, pero dolorido, a trav\u00e9s de la fragilidad de un hilo, como de-va-na o va ti-ran-do de \u00e9l Chantal Maillard, lo que se crea es un ambiente callado, pausado, silente.<\/p>\n<p>Desde el primer verso de \u201cVolver antes que ir\u201d de Flavia Company, con el que comenz\u00f3 la velada, los \u201cescuchantes\u201d, t\u00e9rmino que recuper\u00f3 V\u00edctor Andresco para refererise a los asiententes durante la presentaci\u00f3n, nos zambullimos en la torrentera, \u00a1zas!:<\/p>\n<p><strong><em>A mi torre de marfil le qued\u00f3 la memoria del elefante\/ y sus colmillos afilados que muerden hacia dentro\/y abren brechas\/: no se pueden ver desde afuera\/y nadie sabe que por aqu\u00ed\/est\u00e1 esta jungla impracticable&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y esas im\u00e1genes se mezclan con las de uno, porque las met\u00e1foras visuales pertenecen al que las siente como suyas. Y se van encadenando en una narraci\u00f3n cronol\u00f3gica desordenada, como la memoria o la vida:<\/p>\n<p><em><strong>Preguntate por qu\u00e9 no te asusta el tiempo que pasa\/y s\u00ed el que ya ocurri\u00f3. Resum\u00ed\/en cinco palabras\/la definici\u00f3n de vivir.\/Una\/dos\/tres\/cuatro\/cinco.\/\u00bfPor qu\u00e9 no \u00e9stas? Vivir.\/Es una sucesi\u00f3n cronol\u00f3gica desordenada,\/cosas que ocurren despu\u00e9s tendr\u00edan que ser antes,\/hay hechos que deber\u00edan pasar y no les da tiempo,\/como al anciano de cruzar la calle,\/y entretanto el Gran Colisionador de Hadrones,\/el acelerador m\u00e1s potente del mundo,\/detecta el quark top,\/la m\u00e1s masiva de las part\u00edculas elementales\/a partir de cuyas propiedades se explican\/los fen\u00f3menos f\u00edsicos de la materia,\/la que nos amedrenta y nos expulsa del sosiego animal<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p>Y tras este \u201ccontinuo volver\u201d toca introducirse en las im\u00e1genes conceptuales de Willian Ospina, y la transici\u00f3n no es inmediata, no puede serlo. Tras haber ca\u00eddo de golpe del tobogan po\u00e9tico, en espiral, de Flavia, cuesta entender qui\u00e9n es ese mongol n\u00f3mada del primer poema de Ospina, fugitivo para sobrevir ante lo implacable del sol, del viento, del hielo, de la estepa, de los lobos&#8230;a ritmo lento y repetitivo del comienzo de algunos de sus versos:<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>muerte&#8230;\/muerte&#8230; \/muerte&#8230; oh&#8230;\/oh&#8230;\/oh&#8230; all\u00ed&#8230;\/all\u00ed&#8230;\/all\u00ed&#8230; estuvo&#8230;\/estuvo&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y cuando el poeta consigue trasladarnos a lo m\u00e1s remoto del tiempo, ya estamos preparados para un rito inici\u00e1tico, pues en \u201cEl amor de los hijos del \u00e1guila\u201d, o \u201cEn la meseta de los Vaupes\u201d Ospina no es un poeta sino un cham\u00e1n, un sacerdote, invisible, quiz\u00e1s:<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>Qu\u00e9 son&#8230;\/Qu\u00e9 son..\/Qu\u00e9 son&#8230; Follaje de&#8230;\/Follaje de&#8230;\/Follaje de&#8230;<br \/>\n<\/em><\/strong><strong><em>Con&#8230;\/Con&#8230;\/Con&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y de sacerdote, el poeta se convierte en estudioso de la tierra en: \u201c El ge\u00f3logo\u201d y nos recuerda que:<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>Aqu\u00ed hubo un mar hace un mill\u00f3n de a\u00f1os.\/El hombre no lo sabe, mas la piedra se acuerda.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y al siguiente instante evoca a Gabriela Mistral, pero en su versi\u00f3n m\u00e1s humana y por tanto mortal, porque su nombre en verdad es Lucila Godoy, en versi\u00f3n reducida, y en los versos hace un llamamiento a la poetisa:<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>Ven y dale otra vez tu calor a mis labios<br \/>\n<\/em><em>antes que sean ceniza,&#8230;<br \/>\n<\/em><em>Ven y acaricia mi cabeza<br \/>\n<\/em><em>donde se habr\u00e1n de destejer los abismos,&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y termina el poema en destierro, en exilio, y es f\u00e1cil entender entonces los versos de \u201cLo que piensa el viajero en un cuarto de hotel\u201d :<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>\u201cEl mundo est\u00e1 callado esta noche,&#8230;<br \/>\n<\/em><em>Estoy solo en mi lecho<br \/>\n<\/em><em>y un ser hecho de arroyos y de selvas<br \/>\n<\/em><em>asciende como un turbio oleaje, como una m\u00fasica,<br \/>\n<\/em><em>del fondo de los valles y los a\u00f1os.\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero a continuaci\u00f3n W. Ospina se nos descubre como ensayista en: \u201cCanci\u00f3n de los dos mundos\u201d:<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>\u00abEn Europa es de d\u00eda, pero es de noche en \u00c1frica<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>Al norte del mar est\u00e1 el tiempo, pero est\u00e1 al sur la eternidad\u00bb.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y desde Europa y desde \u00c1frica nos vamos a La India, y a sus dioses o a los dioses:<\/p>\n<p><strong><em>Hay tres millones de dioses, que tambi\u00e9n son trescientos mil, que tambi\u00e9n son trescientos, que tambi\u00e9n son treinta, que tambi\u00e9n son tres&#8230;. Y son muy pocos los que piensan que el mejor de todos es el creador. Porque en estos reinos nadie est\u00e1 muy seguro de que haber inventado el mundo haya sido una buena idea. Ya estamos aqu\u00ed, es cierto, ya tenemos que amar y adorar, que luchar y buscar, que respetar y sufrir.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, ante esto, necesitamos un gu\u00eda. En \u201cEl hombre que me gu\u00eda\u201d, de la casta de los brahamanes, nos quedamos ante la imagen del coraz\u00f3n resistente al fuego y solo el agua, el del Ganges, termina de destruirlo. El Ganges es un r\u00edo, como el del poema: \u201cUn r\u00edo\u201d, un r\u00edo por debajo de las cosas. Porque por encima est\u00e1n los poderosos. Eso nos dice en el poema: \u201cEllos son poderosos\u201d.<\/p>\n<p><strong><em>No digas que tienes sed, porque te dar\u00e1n un vaso con tu sangre.\/No digas que tienes hambre, porque te servir\u00e1n tus dedos cortados.\/No digas que&#8230;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n hablaba de j\u00fabilo? Ya Company y Ospina nos han dejado la mente, el coraz\u00f3n, las entra\u00f1as encogidas, a la espera de los versos de Chantal Maillard como refugio. Y en el fondo s\u00ed que son un refugio de uno mismo, dentro de uno, \u00bfde uno? Y nos deja la duda, la incertidumbre hecha ret\u00f3rica en sus poemas: UNO, AQU\u00ed, SER P\u00c1JARO. Menos mal que estamos en Grecia, y menos mal que nos aconseja\u201cMatar a Plat\u00f3n\u201d y as\u00ed recuperar la poes\u00eda para expresar lo que es imposible hacer mediante la filosof\u00eda:<\/p>\n<p><strong><em>Escribir\/para no mentir\/para dejar de mentir\/con palabras abstractas\/para poder decir tan s\u00f3lo lo que cuenta<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00bfEntonces? Entonces, nada, llega el \u00faltimo poema \u201cSin embargo\u201d:<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>Sin embargo,<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>sin embargo,<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>sin embargo&#8230; No me<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>f\u00edo de m\u00ed. Nada es<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>permanente. Menos<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>lo es la palabra. Esto<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>tampoco,<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>esto tampoco,<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>esto tampoco. No me f\u00edo,&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/files\/2014\/06\/velada_poesia_pensativos.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-4462\" alt=\"velada_poesia_pensativos\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/files\/2014\/06\/velada_poesia_pensativos-300x121.jpg\" width=\"300\" height=\"121\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/files\/2014\/06\/velada_poesia_pensativos-300x121.jpg 300w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/files\/2014\/06\/velada_poesia_pensativos.jpg 352w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Y termina, y ya no somos iguales a lo que \u00e9ramos antes de haberlos escuchado. \u00a0Y nos quedamos muy dentro, callados, silentes y pensativos.<\/p>\n<p>[Texto: Mar\u00eda Jos\u00e9 Mart\u00ednez]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDecime en qu\u00e9 consiste un d\u00eda verdadero&#8230;\u201d Flavia Company tuite\u00f3 este verso suyo la noche del viernes 13 de junio, tras la velada po\u00e9tica en el sal\u00f3n de actos del Instituto Cervantes de Atenas durante el Festival LEA. 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