{"id":4936,"date":"2014-11-14T18:59:26","date_gmt":"2014-11-14T16:59:26","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/?p=4936"},"modified":"2016-04-20T18:08:03","modified_gmt":"2016-04-20T15:08:03","slug":"los-nadadores-de-joaquin-perez-azaustre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/2014\/11\/14\/los-nadadores-de-joaquin-perez-azaustre\/","title":{"rendered":"Los nadadores, de Joaqu\u00edn P\u00e9rez Aza\u00fastre"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_4937\" style=\"width: 468px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-4937\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-4937 \" style=\"margin-left: 8px;margin-right: 8px\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/files\/2014\/11\/club_lectura_nadadores1.jpg\" alt=\"Conversando sobre Los nadadores\" width=\"458\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/files\/2014\/11\/club_lectura_nadadores1.jpg 954w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/files\/2014\/11\/club_lectura_nadadores1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 458px) 100vw, 458px\" \/><p id=\"caption-attachment-4937\" class=\"wp-caption-text\">Club de lectura sobre \u00abLos nadadores\u00bb<\/p><\/div>\n<p>Novela de introspecci\u00f3n, de descenso a la infancia, al pasado, al recuerdo, a los miedos, a las profundidades de la conciencia simbolizadas a lo largo de sus p\u00e1ginas en los abismos silenciosos y linf\u00e1ticos de la piscina que frecuenta Jon\u00e1s, su protagonista.<\/p>\n<p>Sacado del agobiante mito de la ballena y de una vida c\u00f3moda, pr\u00f3spera y prometedora, Jon\u00e1s se ve de repente enfrentado a una nueva existencia: la alejada de Ada, su novia y antiguo alentador vital y profesional, con la que ha pasado sus mejores a\u00f1os.\u00danicamente un h\u00e1bito permanece en \u00e9l: el de seguir acudiendo a la misma piscina y despu\u00e9s a almorzar con Sergio, su buen amigo, alma gemela y compa\u00f1ero de estudios, a partir de este momento contrapunto exacto de Jon\u00e1s: abogado de prestigio, esposo de la bella Martina y padre de la angelical Paula. En la placentera cima profesional y familiar.<\/p>\n<p>En la acu\u00e1tica calle de al lado, Jon\u00e1s, reducido a un fot\u00f3grafo de encargos para un peri\u00f3dico local, sin Ada y fuera del mundo de las galer\u00edas y las exposiciones de las que tanto se hablar\u00eda alg\u00fan tiempo atr\u00e1s. En las calles paralelas, el Hombre-Pez, Bongo, Pongo, Australia&#8230; Un grupo selecto de nadadores que imponen sus ritmos y sus personalidades a sus brazadas y que constituyen la tribu quiz\u00e1s m\u00e1s real de este nuevo universo habitado por el protagonista, quien es en la piscina donde precisamente se encuentra a s\u00ed mismo y vuelve a sentirse vivo bajo la mirada de unas enigm\u00e1ticas sombras que recorren y se detienen, que observan y se desentienden, desde las amplias cristaleras que rematan el pabell\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero el pasado de Jon\u00e1s vendr\u00e1 a alterar la respiraci\u00f3n del nadador, a enturbiar las aguas a pesar de su cloro, a abrir la herida de la siempre presente separaci\u00f3n de los ojos de Ada. Y lo har\u00e1 con rencuentros habituales que un d\u00eda traer\u00e1n consigo funestas noticias de misteriosas desapariciones de seres queridos o conocidos.<\/p>\n<p>Primero, y la m\u00e1s importante, ser\u00e1 la de su madre, anunciada por su padre y seguida de un regreso (de varios, demasiados, cap\u00edtulos) a la casa paterna y una exploraci\u00f3n \u00edntima, consoladora e hiriente al mismo tiempo, del lugar de la infancia y de la ya p\u00e9rdida uni\u00f3n familiar. En esa l\u00ednea actuar\u00e1n los rencuentros con Sebasti\u00e1n, reconocido cr\u00edtico de arte y mentor del Jon\u00e1s artista, y con Ingrid, la galerista de su primera puesta de largo.<\/p>\n<p>Pero volviendo a las desapariciones, a la de la madre seguir\u00e1n las de la hija y nieta de Leopoldo, el viejete del caf\u00e9 del Hotel \u00c1ngel; la de Oliver, asimismo fot\u00f3grafo de la quinta de Jon\u00e1s, buscado sin \u00e9xito por Sebasti\u00e1n; la de un compa\u00f1ero de comisar\u00eda del padre del protagonista&#8230; Incluso la ciudad, el metro o el edificio se le aparecen a Jon\u00e1s como sombras medios deshabitadas de lo que fueron antes. No olvidemos que <i>Los nadadores<\/i> es una obra que nos habla del vac\u00edo que dejan los que se van, sobre la soledad y el sentido de estar vivo en un mundo cada vez m\u00e1s inh\u00f3spito.<\/p>\n<p>La tercera parte de la novela (tras la dedicada al mundo de la piscina y sus sensaciones y a la de la vuelta a la casa paterna) da un giro hacia la novela negra (con la entrada de Sila Montesinos, el hermano del portero del edificio de Jon\u00e1s), nos presentar\u00e1 a nuestro personaje enredado en inframundo de locales oscuros, putas, matones y whiskies adulterados, y nos conducir\u00e1 a un final on\u00edrico, como en coma, irreal, donde Jon\u00e1s regresa al calor de Ada y al consuelo acu\u00e1tico de su piscina, esta vez vac\u00eda, desde la que cree reconocer por fin, claro, las siluetas de las sombras de las personas que lo observan desde las cristaleras del pabell\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><strong>Texto: Eduardo Lucena<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left\">P<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Novela de introspecci\u00f3n, de descenso a la infancia, al pasado, al recuerdo, a los miedos, a las profundidades de la conciencia simbolizadas a lo largo de sus p\u00e1ginas en los abismos silenciosos y linf\u00e1ticos de la piscina que frecuenta Jon\u00e1s, su protagonista. Sacado del agobiante mito de la ballena y de una vida c\u00f3moda, pr\u00f3spera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":61,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[208,4,7,353,14,206],"tags":[324,351,350,349,352],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4936"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/61"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4936"}],"version-history":[{"count":26,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4936\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6237,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4936\/revisions\/6237"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/atenas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}