{"id":6572,"date":"2012-09-07T10:00:02","date_gmt":"2012-09-07T09:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/?p=6572"},"modified":"2012-09-10T14:13:14","modified_gmt":"2012-09-10T13:13:14","slug":"aureliano-y-el-hielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/aureliano-y-el-hielo\/","title":{"rendered":"Aureliano y el hielo"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"http:\/\/issuu.com\/patriciagarciacervantes\/docs\/ciudadesliterarias?mode=window&amp;backgroundColor=%23222222\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-6533 alignleft\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/files\/2012\/09\/Ciudades-Literarias1-213x300.jpg\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/files\/2012\/09\/Ciudades-Literarias1-213x300.jpg 213w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/files\/2012\/09\/Ciudades-Literarias1.jpg 532w\" sizes=\"(max-width: 213px) 100vw, 213px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000\"><strong>Aureliano y el hielo<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Recuerdo siempre las clases de mi padre. En el cuartito apartado en nuestra casa, nos ense\u00f1o a leer, escribir y a sacar cuentas. Pero lo mejor era que hablaba de las maravillas del mundo, forzando a extremos incre\u00edbles los l\u00edmites de su imaginaci\u00f3n. Cuando tienes cinco a\u00f1os, todo lo que dice tu pap\u00e1 es verdad. Cre\u00eda firmemente que mi pap\u00e1 se atrev\u00eda a caminar sobre el agua.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda, en el cuartito, compart\u00eda revelaciones nuevas. Para respaldar las clases, las paredes estaban llenas de mapas inveros\u00edmiles y gr\u00e1ficos fabulosos.<\/p>\n<p>Todav\u00eda recuerdo v\u00edvidamente la tarde de marzo cuando llegaron los gitanos nuevos. Su llegada se hab\u00eda anunciado con los sonidos de los p\u00edfanos y tambores en la distancia. Ven\u00edan a la aldea \u201cpregonando el \u00faltimo y asombroso descubrimiento de los sabios de Memphis\u201d. Todos los habitantes estaban muy alegres de verlos, ya que los sacud\u00edan de la rutina cotidiana. Con la sabidur\u00eda que da la experiencia, puedo decir que mi pap\u00e1 estaba m\u00e1s entusiasmado que nosotros los ni\u00f1os. Interrumpi\u00f3 la lecci\u00f3n de f\u00edsica inmediatamente y los esper\u00f3 con ansiedad.<\/p>\n<p>Con mi mano en la de mi pap\u00e1, entramos en \u201cla tienda del rey Salom\u00f3n\u201d. Pap\u00e1 tuvo que pagar la entrada hasta el centro de la carpa. Mi hermano Jos\u00e9 Arcadio y yo, apenas lo pod\u00edamos creer.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un gigante enorme que vigilaba un cofre de pirata. Al ser destapado, el cofre despidi\u00f3 un aliento glacial. Miramos dentro. Pod\u00edamos ver un enorme bloque transparente; dentro todos los colores del arco iris. Yo pregunt\u00e9 a mi pap\u00e1: \u201c\u00bfQu\u00e9 es?\u201d Mi pap\u00e1 respondi\u00f3: \u201cEs el diamante m\u00e1s grande del mundo\u201d. \u201cNo, es hielo\u201d, rebati\u00f3 el gitano. Para probarlo, el gitano le invit\u00f3 a tocarlo. Mi pap\u00e1 extendi\u00f3 la mano sobre el hielo. Sab\u00eda que estaba emocionado. Ten\u00eda los ojos clavados en el hielo. Quer\u00eda que nosotros lo toc\u00e1ramos pero mi hermano Jos\u00e9 Arcadio ten\u00eda miedo de acercarse. Yo, me mor\u00eda de ganas de poner la mano. Pero, la retir\u00e9 de inmediato. Me ard\u00edan los dedos. De regreso a casa, mi padre estaba fascinado con el hielo. Repiti\u00f3 una y otra vez \u201ceste es el gran invento de nuestro tiempo\u201d.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s logramos llegar a la casa. Pap\u00e1, Jos\u00e9 Arcadio y yo, nos encontramos al fondo del arco iris. Hac\u00eda fr\u00edo pero nos mov\u00edamos r\u00e1pidamente. Primero sobre la tierra. Despu\u00e9s sobre el agua, una gran extensi\u00f3n de agua. Era excitante. Mi pap\u00e1 parec\u00eda disfrutar la experiencia. Pero mi hermano se puso a llorar. Pap\u00e1 le dijo: \u201c\u00a1C\u00e1lmate!\u201d \u201cDisfruta del entorno. Vamos a recibir los beneficios de la ciencia\u201d \u201c\u00bfA d\u00f3nde vamos?\u201d, pregunt\u00f3 mi hermano. \u201cA ver el mundo\u201d respondi\u00f3 pap\u00e1. De repente miramos la tierra. Entonces vi un dinosaurio. Grit\u00e9 a mi pap\u00e1: \u201c\u00a1Pap\u00e1, mira el dinosaurio!\u201d. Mi hermano estaba igual de emocionado. El dinosaurio avanz\u00f3 hacia nosotros. Era enorme pero d\u00f3cil. Baj\u00f3 la cabeza de una manera agradable. Est\u00e1bamos at\u00f3nitos cuando con una voz profunda pregunt\u00f3: \u201c\u00bfA d\u00f3nde vais?\u201d Como si fuera lo m\u00e1s normal del mundo, mi hermano respondi\u00f3: \u201cA Macondo\u201d. De repente est\u00e1bamos aferrados al dinosaurio. \u201c\u00bfEn qu\u00e9 direcci\u00f3n?\u201d pregunt\u00f3 el dinosaurio. Pap\u00e1 alarg\u00f3 la mano para agarrar su br\u00fajula, \u201cHacia arriba\u201d, dijo. Nos pusimos en marcha.<\/p>\n<p>Cruzamos monta\u00f1as, r\u00edos y desiertos. Pronto alcanzamos el mar de Macondo. Era excitante. Me sent\u00eda en las nubes. Justo cuando lleg\u00e1bamos a Macondo, me despert\u00e9. Abr\u00ed los ojos. Mam\u00e1 estaba al lado de mi cama. \u201cEs la hora de desayuno, Aureliano\u201d dijo.<\/p>\n<p><strong>Mary Crowley<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pod\u00e9is\u00a0<a title=\"Abre nueva ventana \/ Open new window\" href=\"http:\/\/issuu.com\/patriciagarciacervantes\/docs\/ciudadesliterarias\" target=\"_blank\">leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.<\/a><\/p>\n<p>Por cierto,\u00a0<a title=\"Abre nueva ventana \/ Open new window\" href=\"http:\/\/dublin.cervantes.es\/en\/courses_spanish\/special_courses_spanish\/special_courses_spanish.htm\" target=\"_blank\">\u00a1nuestro nuevo curso comienza ya!<\/a>\u00a0\u00bfTe apuntas?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aureliano y el hielo Recuerdo siempre las clases de mi padre. En el cuartito apartado en nuestra casa, nos ense\u00f1o a leer, escribir y a sacar cuentas. 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