{"id":6641,"date":"2012-09-07T10:00:12","date_gmt":"2012-09-07T09:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/?p=6641"},"modified":"2012-09-14T11:11:04","modified_gmt":"2012-09-14T10:11:04","slug":"un-fin-de-semana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/un-fin-de-semana\/","title":{"rendered":"Un fin de semana"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"http:\/\/issuu.com\/patriciagarciacervantes\/docs\/ciudadesliterarias?mode=window&amp;backgroundColor=%23222222\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-6533 alignleft\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/files\/2012\/09\/Ciudades-Literarias1-213x300.jpg\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/files\/2012\/09\/Ciudades-Literarias1-213x300.jpg 213w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/dublin\/files\/2012\/09\/Ciudades-Literarias1.jpg 532w\" sizes=\"(max-width: 213px) 100vw, 213px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000\"><strong>Un fin de semana<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Sentada frente a mi escritorio, el tel\u00e9fono empieza a sonar. El n\u00famero de una amiga aparece, me decido a descolgarlo. Desde que los cursos se han terminado hace varios meses, nuestras reuniones son menos frecuentes, yo vuelvo a Par\u00eds y ella a la comarca de Montpellier. Lo primero que me llama la atenci\u00f3n es el regreso de su acento sure\u00f1o, cantando, silbando y quebradizo. Al contrario, mi voz, y en particular su ritmo parece p\u00e1lido, le falta este tipo de energ\u00eda. Nuestra conversaci\u00f3n desemboca en una acci\u00f3n simple, impulsiva y loca: me tengo que ir a comprar un billete de tren y bajar este fin de semana a Montpellier. Escapo del calor sofocante del verano parisino para el mediterr\u00e1neo. M\u00e1s tarde, reservado el billete, me vuelvo al d\u00eda siguiente a la estaci\u00f3n de Lyon en Par\u00eds, que conecta con todo el sureste de Francia, no solo con las ciudades de Lyon o Ginebra, tambi\u00e9n con Marsella y por supuesto, Montpellier.<\/p>\n<p>Tres horas y quince minutos despu\u00e9s, mi tren entra en la estaci\u00f3n de Montpellier. Tengo que salir de la estaci\u00f3n para ir a encontrarme con mi amiga. Lo primero que me sorprende son los colores naranja y ocre de las casas de los alrededores de esta estaci\u00f3n sin alma. Encantada de ver una cara familiar, salto en la peque\u00f1a AX y la beso cuatro veces como hacen los habitantes del Sur. Primera etapa: la famosa Plaza de la Comedia. Sin embargo, pasamos por las casas en ruinas, cansada de arrojar algo de mi alegr\u00eda. Al llegar, entiendo mejor el orgullo de los habitantes de esta ciudad, no solo como centro administrativo romano sino como una regi\u00f3n vit\u00edcola. Una segunda desilusi\u00f3n: una cosa que echo de menos enormemente, el mar mediterr\u00e1neo, se ubica a m\u00e1s de diez kil\u00f3metros de la ciudad. En resumen, de nuevo vamos a coger el coche para llegar al objeto de mi deseo veraneante: el mar.<\/p>\n<p>Siento que el objetivo secreto de este viaje era buscar el mar, sin duda un mar casi cerrado pero con un milenio de historia. M\u00e1s de una docena de kil\u00f3metros para llegar a Palavas les Flots, la playa de Montpellier. Aunque el viaje me parece durar una eternidad, la presencia de mi amiga me tranquiliza, aten\u00fao la ansiedad. Aqu\u00ed estamos, ahora veo la l\u00ednea azul en el horizonte. El mar, el mar, el mar. Como una ni\u00f1a, quiero nadar y envolverme en su agua caliente. De repente, mi primera experiencia con el mar mediterr\u00e1neo me recuerda el oc\u00e9ano atl\u00e1ntico, su fuerza, su frialdad y su esp\u00edritu rebelde. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando? No es posible que mi primer encuentro con este mar precioso y cosmopolita me revele su falta de energ\u00eda y fuerza.<\/p>\n<p>Sea lo que sea, como cada persona de nuestro planeta, todos los elementos geogr\u00e1ficos tienen caracter\u00edsticas que se aproximan al ser humano. \u00danicamente, hay que encontrar lo m\u00e1s adecuado a nuestra forma de ser.<\/p>\n<p><strong>Agn\u00e8s Girod<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pod\u00e9is <a title=\"Abre nueva ventana \/ Open new window\" href=\"http:\/\/issuu.com\/patriciagarciacervantes\/docs\/ciudadesliterarias\" target=\"_blank\">leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.<\/a><\/p>\n<p>Por cierto, <a title=\"Abre nueva ventana \/ Open new window\" href=\"http:\/\/dublin.cervantes.es\/en\/courses_spanish\/special_courses_spanish\/special_courses_spanish.htm\" target=\"_blank\">\u00a1nuestro nuevo curso comienza ya!<\/a>\u00a0\u00bfTe apuntas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un fin de semana Sentada frente a mi escritorio, el tel\u00e9fono empieza a sonar. 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