{"id":10289,"date":"2024-02-25T20:39:12","date_gmt":"2024-02-25T19:39:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=10289"},"modified":"2024-02-25T20:39:13","modified_gmt":"2024-02-25T19:39:13","slug":"la-intimidad-en-la-lluvia-amarilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/la-intimidad-en-la-lluvia-amarilla\/","title":{"rendered":"La intimidad en \u00abLa lluvia amarilla\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn realidad, y pese a mis esfuerzos por mantener vivas sus piedras, Ainielle est\u00e1 ya muerto desde hace mucho tiempo. Lo estaba ya cuando Sabina y yo quedamos solos en el pueblo y antes, incluso, de que murieran o se fueran nuestros \u00faltimos vecinos. Durante todos estos a\u00f1os, no quise o no pod\u00eda darme cuenta. Durante todos estos a\u00f1os, me resist\u00ed a aceptar lo que el silencio y las ruinas me mostraban claramente. Pero, ahora, s\u00e9 que, con mi muerte, ya s\u00f3lo morir\u00e1n los \u00faltimos despojos de un cad\u00e1ver que s\u00f3lo sigue vivo en mi recuerdo.\u201d (<em>La lluvia amarilla<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/bdf1146c-6b5f-4b53-9a62-60819e4e5356_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"207\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La iglesia de San Bartolom\u00e9, en Sarnago (Soria), hoy en ruinas.\u00a0Asociaci\u00f3n Sarnago<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s originales y distintivas de la novela de Julio Llamazares es c\u00f3mo se crea la ilusi\u00f3n de intimidad. El libro nos descubre a trav\u00e9s del lenguaje c\u00f3mo es su protagonista, cu\u00e1l es su personalidad y en qu\u00e9 consiste su particular visi\u00f3n del mundo. Hay algunos elementos que nos ayudan a penetrar en ese universo tan particular<\/p>\n\n\n\n<p>1.<strong>La mirada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Su narrador protagonista, Andr\u00e9s, concentra la atenci\u00f3n del lector en la mirada. \u201cEn <em>La lluvia amarilla<\/em>, la mirada es siempre intensiva y cargada de significaci\u00f3n: en vez de expresar las cosas con palabras, se leen en los ojos.\u201d (\u201c<em>La lluvia amarilla<\/em> de Julio Llamazares: \u00bfun mon\u00f3logo aut\u00f3nomo?\u201d, tesina <em>pro gradu<\/em> de Elina LIIKANEN, Universidad de Helsinki, noviembre de 2003). La mirada es un elemento ejemplar, tal y como analiza Liikanen, y as\u00ed en el cap\u00edtulo seis de la novela encontramos, como ejemplo, la marcha del hijo de la casa de sus padres:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa ma\u00f1ana anterior, Andr\u00e9s nos lo hab\u00eda dicho. En realidad lo hab\u00eda dicho varias veces a lo largo de aquel \u00faltimo a\u00f1o. Pero aquella ma\u00f1ana, una extra\u00f1a tristeza en su mirada y en su voz nos advirti\u00f3 que al final hab\u00eda tomado la decisi\u00f3n definitiva. Ni su madre ni yo le respondimos. Sabina se escondi\u00f3 a llorar en alg\u00fan cuarto y yo segu\u00ed sentado junto al fuego, inm\u00f3vil, sin mirarle, como si no le hubiera o\u00eddo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>(<em>La lluvia <\/em>amarilla, p. 52)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/s1.eestatic.com\/2015\/03\/04\/el-cultural\/el_cultural_15509750_219837293_1706x960.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"247\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fotogoraf\u00eda de Mar\u00eda Jos\u00e9 G\u00f3mez Redondo<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La madre se esconde a llorar y el padre act\u00faa como si no lo hubiera o\u00eddo: no lo mira. \u201cEl padre, seg\u00fan dice, ya hab\u00eda advertido a su hijo en una ocasi\u00f3n anterior que si \u00e9ste abandonara el pueblo y su casa, nunca m\u00e1s volver\u00eda a entrar en ella, ni \u201cnunca m\u00e1s volver\u00eda a ser mirado como un hijo\u201d (<em>La lluvia amarilla<\/em>: p. 52).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s &nbsp;adelante vemos c\u00f3mo el hijo sube a la habitaci\u00f3n del padre a despedirse:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab[\u2026] se qued\u00f3 quieto al lado de la puerta, mir\u00e1ndome en silencio, sin atreverse siquiera a acercarse hasta la cama. Yo le sostuve unos instantes la mirada y, luego, antes de que pudiera decir nada, me volv\u00ed y me qued\u00e9 mirando a la ventana hasta que se march\u00f3.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>(<em>La lluvia amarilla<\/em>, p.53).<\/p>\n\n\n\n<p>Como las referencias a los ojos o a la mirada para crear ese espacio de intimidad son m\u00faltiples, el relato requiere que el lector permanezca atento para adivinar la significaci\u00f3n a trav\u00e9s del fragmento de realidad al que nos permite acceder la visi\u00f3n del protagonista. En uno de los pasajes m\u00e1s dram\u00e1ticos Andr\u00e9s comprende a trav\u00e9s de los ojos de la perra lo que le esperaba detr\u00e1s de la puerta del molino:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"La lluvia amarilla\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Q4MtQvEtuKk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><figcaption class=\"wp-element-caption\">Adaptaci\u00f3n teatral de <em>La lluvia amarilla<\/em>, Producciones Inconstantes. Adaptaci\u00f3n de Jos\u00e9 Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>2. <strong>El paisaje<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un elemento que nos ir\u00e1 descubriendo la intimidad y las vicisitudes de la vida de Andr\u00e9s ser\u00e1 el propio paisaje a trav\u00e9s de la descripci\u00f3n detallada y precisa de los elementos que lo componen. Se produce un reflejo entre lo exterior y lo interior, una correspondencia en la que se muestra que las ruinas y el desgaste de Ainielle son los s\u00edmbolos de la propia destrucci\u00f3n de Andr\u00e9s:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c[\u2026] descubrir\u00e1n [\u2026] el perfil melanc\u00f3lico de Ainielle: ya frente a ellos, muy cercano, mir\u00e1ndoles fijamente desde los ojos huecos de sus ventanas<\/p>\n\n\n\n<p> (<em>La lluvia amarilla<\/em>, p. 11).<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026] contemplar\u00e1n [\u2026] el s\u00f3lido basti\u00f3n de la espada\u00f1a que todav\u00eda se yergue sobre la destrucci\u00f3n y la ruina de la iglesia como un \u00e1rbol de piedra, como un c\u00edclope ciego cuya \u00fanica raz\u00f3n de pervivencia fuese mostrarle al cielo la sinraz\u00f3n de un ojo ya vac\u00edo<\/p>\n\n\n\n<p>(<em>La lluvia amarilla<\/em>, p. 13).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>La espada\u00f1a que todav\u00eda se yergue sobre la destrucci\u00f3n y la ruina de la iglesia<\/em> se iguala con el protagonista, con la \u00faltima persona que se ha quedado en Ainielle, con la que durante a\u00f1os ha contemplado como \u00fanico testigo vivo la destrucci\u00f3n que le rodea. El protagonista expresa por medio de la met\u00e1fora del c\u00edclope ciego la enorme frustraci\u00f3n e impotencia que siente al estar acab\u00e1ndose su vida y al darse cuenta de la sinraz\u00f3n de su resistencia y de su sufrimiento\u201d, Elina LIIKANEN.<\/p>\n\n\n\n<p>Como bien se\u00f1ala Liikanen, es una correspondencia que se produce todo a lo largo de la novela: \u201cprimero, se personifican los elementos naturales y los componentes que forman el pueblo; segundo, se aplican met\u00e1foras naturales a la descripci\u00f3n de los procesos f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos del protagonista; tercero, se concretan sentimientos y otros conceptos abstractos tanto con la ayuda de la personificaci\u00f3n como con la concordancia con los elementos naturales; y cuarto, algunas experiencias del protagonista parecen encarnarse en objetos cotidianos los cuales se convierten en s\u00edmbolos personales.\u201d<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"CLIP La lluvia amarilla\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/fX7gleuF5OE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><figcaption class=\"wp-element-caption\">Adaptaci\u00f3n teatral de <em>La lluvia amarilla<\/em>, Producciones Viridiana<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>3. <strong>Lo amarillo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El tercer elemento que nos conduce a la intimidad se encuentra en el propio t\u00edtulo, \u2018amarillo\u2019, lo amarillo est\u00e1 presente a lo largo de toda la novela y en cada aparici\u00f3n va generando una imagen diferente y continua dejando su huella tanto en el paisaje como en el protagonistas as\u00ed como en la interpretaci\u00f3n que debe hacer el lector. La explicaci\u00f3n de Liikanen es la siguiente: \u201cEl significado de la met\u00e1fora del amarillo no se revela al lector inmediatamente. Al principio de la novela parece que se menciona este color de modo casual, pero luego la repetici\u00f3n se hace tan insistente que resulta evidente que el amarillo constituye un elemento significativo. El color amarillo aparece en la novela en relaci\u00f3n con fen\u00f3menos tan diversos como (1) los elementos y fen\u00f3menos naturales, (2) los objetos de la vida cotidiana, (3) los rasgos f\u00edsicos de los personajes y (4) del pueblo, (5) los estados psicol\u00f3gicos y (6) los elementos abstractos:<\/p>\n\n\n\n<p>(1) [\u2026] el c\u00edrculo amarillo de la luna [\u2026] (<em>La lluvia amarilla<\/em>, p.  42).<\/p>\n\n\n\n<p>(2) [\u2026] una antigua fotograf\u00eda amarillenta [\u2026](p. 34).<\/p>\n\n\n\n<p>(3) [\u2026] los ojos amarillos [\u2026] (p. 73)<\/p>\n\n\n\n<p>(4) Las tapias, las paredes, los tejados, las ventanas y las puertas de las casas, todo a mi alrededor era amarillo (p. 120).<\/p>\n\n\n\n<p>(5) [\u2026] la locura deposit\u00f3 sus larvas amarillas en mi alma [\u2026](p. 47).<\/p>\n\n\n\n<p>(6) [\u2026] el silencio y la humedad se entremezclaban en una pasta espesa y amarilla (p.121).\u201d <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/jacetaniaexpress.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/copia-lluvia-e1658664971938.jpg?fit=1200%2C629&amp;ssl=1\" alt=\"\" width=\"456\" height=\"239\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Julio Llamazares comenta as\u00ed el t\u00edtulo de la obra: \u201cLa lluvia amarilla es una met\u00e1fora del paso del tiempo, de ese color que cogen las fotograf\u00edas con el paso del tiempo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.dzoom.org.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Restauracion-foto-antigua-810x540.jpg\" alt=\"\" width=\"327\" height=\"218\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/02\/Imagen1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/02\/Imagen1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10292\" width=\"326\" height=\"209\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/02\/Imagen1.jpg 483w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/02\/Imagen1-300x193.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 326px) 100vw, 326px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fotograf\u00eda de Jane Long del proyecto <em>Bailando con Costica<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Es Andr\u00e9s quien nos ofrece la interpretaci\u00f3n final: \u201ctodo a mi alrededor se ha ido ti\u00f1endo de amarillo como si la mirada no fuese m\u00e1s que la memoria del paisaje y el paisaje un simple espejo de m\u00ed mismo\u201d (<em>La lluvia amarilla<\/em>, p. 119).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Sin Cobertura: Promo Cap. 1 Ainielle\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/JsPIXWu3tms?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Esperamos <strong>vuestros comentarios<\/strong> en la intimidad de <em>La lluvia amarilla<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEn realidad, y pese a mis esfuerzos por mantener vivas sus piedras, Ainielle est\u00e1 ya muerto desde hace mucho tiempo. 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