{"id":11033,"date":"2024-12-20T11:09:01","date_gmt":"2024-12-20T10:09:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=11033"},"modified":"2024-12-20T11:09:02","modified_gmt":"2024-12-20T10:09:02","slug":"encuentro-son-selva-almada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/encuentro-son-selva-almada\/","title":{"rendered":"Encuentro son Selva Almada"},"content":{"rendered":"\n<p>El s\u00e1bado 14 de diciembre desped\u00edamos nuestro club de lectura <strong>4 Lecturas 4 Continentes<\/strong> de 2024, dedicado a la literatura y a la naturaleza,\u00a0con la escritora argentina Selva Almada, y su libro\u00a0<em>No es un r\u00edo<\/em>, \u00faltimo t\u00edtulo de la trilog\u00eda de los varones, que agrupa los libros\u00a0<em>El viento que arrasa<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Ladrilleros<\/em>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Atentos lectores, nuevos y antiguos, recib\u00edamos con ganas a esta enigm\u00e1tica escritora que descubri\u00f3 el placer por la lectura desde bien peque\u00f1a y con gran voracidad, por la ventana a otros mundos y las diferentes realidades que estos ofrecen. A esta pasi\u00f3n le suma el periodismo y termina estudiando Comunicaci\u00f3n Social, aunque la literatura la practica, de manera casi espont\u00e1nea, en talleres literarios junto a otros colegas y nombres emergentes de la literatura argentina que estaban en el mismo comienzo y la misma b\u00fasqueda, con el maestro Alberto Laiseca. Los talleres, dice, ofrecen la posibilidad de encontrarse y compartir, algo importante cuando despu\u00e9s la escritura se practica en solitario. El maestro, Laiseca, alentaba adem\u00e1s a que cada uno sacara su propia voz y trazara su propio camino a la hora de escribir, y de esos talleres han salido autores muy diferentes y originales, nuestra autora, es un magn\u00edfico ejemplo de ello. De estos talleres, en 2003, sale tambi\u00e9n la editorial Carne argentina, reci\u00e9n empezado el proceso de edici\u00f3n independiente, con la idea de publicar sus propios libros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/12\/SelvaAlmada.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/12\/SelvaAlmada-1024x606.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11036\" width=\"377\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/12\/SelvaAlmada-1024x606.png 1024w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/12\/SelvaAlmada-300x178.png 300w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/12\/SelvaAlmada-768x455.png 768w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2024\/12\/SelvaAlmada.png 1269w\" sizes=\"(max-width: 377px) 100vw, 377px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Para escribir cualquiera de sus libros, Selva nos contaba que se documentaba con autores relacionados con el tema o el lugar. Su novela\u00a0<em>Chicas muertas<\/em>\u00a0(Random House Mondadori, 2014), combina precisamente sus dos pasiones, periodismo y literatura, con una larga investigaci\u00f3n detr\u00e1s que incluye entrevistas y trabajo de campo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><em>El viento que arrasa<\/em>, primer t\u00edtulo de la trilog\u00eda de los varones, nace de un cuento, una idea que iba creciendo y a la que se iban sumando elementos y posibilidades, y en el que, una vez m\u00e1s, su maestro Laiseca la anim\u00f3 a tirar hacia delante:<em>\u00a0si no lo escribes no sabr\u00e1s nunca si ser\u00e1 una novela o no<\/em>. En 2009 termin\u00f3\u00a0<em>Ladrilleros<\/em>, aunque no fue hasta 2012 que se publica, una novela que tiene su origen en una an\u00e9cdota que le gusta por lo familiar de la misma, record\u00e1ndole a su t\u00edo, de profesi\u00f3n ladrillero. Este segundo t\u00edtulo la anima a continuar en su labor como novelista. Y por \u00faltimo,\u00a0<em>No es un r\u00edo<\/em>, t\u00edtulo muy influenciado por los poetas del litoral, la zona en la que la autora creci\u00f3 y de la que recuerda con nostalgia su infancia. La l\u00edrica y la poes\u00eda est\u00e1n muy presentes en las novelas de Selva Almada, la narrativa l\u00edrica la sale muy bien, sin embargo, nos confes\u00f3 la dificultad que encuentra ella en escribir poes\u00eda, la dificultad de este g\u00e9nero en s\u00ed mismo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Confesaba aquella tarde la inconsciencia al tener la naturaleza tan metida en sus novelas, el paisaje aparece con fuerza en sus textos, pero de manera casi espont\u00e1nea, forma parte de su infancia y de su vida. En 2020 termin\u00f3&nbsp;<em>No es un r\u00edo<\/em>, importante momento de conciencia medioambiental con la pandemia y los grandes incendios, que producen una nueva l\u00ednea de pensamiento sobre los recursos naturales y las pol\u00edticas gubernamentales. No se hab\u00eda propuesto escribir literatura sobre naturaleza, pero la naturaleza se impuso a la novela.<\/p>\n\n\n\n<p>Los lectores preguntaron por el lenguaje y por la t\u00e9cnica del di\u00e1logo que cambia tanto el ritmo de la narraci\u00f3n, unos di\u00e1logos que no est\u00e1n acotados porque tienen la fuerza suficiente para no tener que estarlo. De igual manera, los personajes hablan poco, tienen vidas interiores pero les cuesta comunicarse con otros, vidas duras inmersas en la naturaleza. Ella lo imagina como una obra de teatro con un relator que va invitando a los personajes, lo imagina con una lectura en voz alta. Para los lectores el ritmo de la novela es fren\u00e9tico, sin cap\u00edtulos, sin divisiones, como una corriente de agua, un fluir constante que no se detiene, en el que las relaciones interpersonales como la amistad o las relaciones familiares est\u00e1n muy presentes. Y los personajes est\u00e1n llenos de matices y de contradicciones, por los que no sientes empat\u00eda, pero que te hacen dudar en algunos momentos. Un desaf\u00edo y una diatriba constante entre locales y forasteros. Para los personajes que vienen de fuera, el litoral y la naturaleza se presentan como un desaf\u00edo, sin embargo, para los aut\u00f3ctonos, el r\u00edo y el monte tienen una relaci\u00f3n familiar con ellos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de los personajes descubrimos en la novela leyendas locales, el realismo m\u00e1gico que vemos desde Europa, que en Argentina, en palabras de la autora, es s\u00f3lo realismo: curanderos, leyendas, ambig\u00fcedad entre vivos y muertos&#8230; temas que nos recordaron a los comentados en la sesi\u00f3n anterior con Samanta Schweblin. A trav\u00e9s del personaje de Siomara, que aparece en la \u00faltima parte de la narraci\u00f3n, Selva nos confesaba c\u00f3mo somos los vivos los que retenemos a nuestros muertos, por eso las chicas de la novela no acaban de morir, porque su madre no las deja ir, una idea que proviene de su  libro\u00a0<em>Chicas muertas<\/em>. Para Selva, quiz\u00e1s tenga que ver mucho con esa magia vista desde occidente, las ra\u00edces ind\u00edgenas del continente, pero para Am\u00e9rica es, sobre todo, una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00e1bado 14 de diciembre desped\u00edamos nuestro club de lectura 4 Lecturas 4 Continentes de 2024, dedicado a la literatura y a la naturaleza,\u00a0con la escritora argentina Selva Almada, y su libro\u00a0No es un r\u00edo, \u00faltimo t\u00edtulo de la trilog\u00eda de los varones, que agrupa los libros\u00a0El viento que arrasa\u00a0y\u00a0Ladrilleros.\u00a0 Atentos lectores, nuevos y antiguos, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1313,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[782],"tags":[809,803,207,3305,3296],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11033"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1313"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11033"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11033\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11042,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11033\/revisions\/11042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11033"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}