{"id":11177,"date":"2025-06-15T19:48:46","date_gmt":"2025-06-15T18:48:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=11177"},"modified":"2025-06-15T19:48:47","modified_gmt":"2025-06-15T18:48:47","slug":"dos-voces-y-un-destino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/dos-voces-y-un-destino\/","title":{"rendered":"Dos voces y un destino"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/TNCF7ONWB5HOBDBIFTANP3SBWQ.jpg?auth=4ab7b3bdbaa60f07e99934f1096de8646b1b730135fe5ee954e35af3d98bf5fc&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=558&amp;quality=85\" alt=\"\" width=\"464\" height=\"260\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mariana Travacio (foto: Gustavo Gavotti)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Se llev\u00f3 las dos cantimploras grandes que ten\u00edamos y un atado de ropa y ese pu\u00f1ado de semillas que le hab\u00eda dado Octavia para cuando se fuera. Que eran semillas buenas, le hab\u00eda dicho, que daban fuerzas, que las usara cuando las necesitara. Se fue porfiada, Lina, a buscar ese arroyo. La \u00faltima noche discutimos bastante. Yo no quer\u00eda que se fuera y ella no quer\u00eda irse sola: quer\u00eda arrastrarme con ella; estaba emburrada. Vamos a conocer el mar, Cruz, vamos. As\u00ed me repet\u00eda. Pero yo no la iba a acompa\u00f1ar en ese desquicio que se le hab\u00eda metido dentro. Eso no se hace, Lina. Y ella no me o\u00eda. Terca, estaba. Y ahora vaya Dios a saber por d\u00f3nde anda.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Quebrada<\/em>, Mariana Travacio<\/p>\n\n\n\n<p> Es el tercer cap\u00edtulo del Primer relato, ah\u00ed tenemos la voz de Relicario, una voz que se alternar\u00e1 a lo largo de la primera parte con la de Lina, una voz, la del marido, que surge -en palabras de la autora- de la de ella: \u201c\u00a0la voz de Lina me trajo la de Relicario, en ese contrapunto que ten\u00edan entre ellos.\u201d (\u201cMariana Travacio: Quebrada podr\u00eda funcionar como una met\u00e1fora de la inermidad, de la orfandad de los personajes\u201d, por Laeticia Rovecchio Ant\u00f3n, en <em>Pliego suelto. Revista de literatura y alrededores<\/em>, 2 de agosto de 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Es la voz de Lina la que afina, la que da la sinton\u00eda a esta primera parte. Travacio crea a su personaje escuchando. El origen est\u00e1 en una entrevista a una maestra que hab\u00eda le\u00eddo en un diario. Escuchen c\u00f3mo lo cuenta la escritora argentina en el inicio de este di\u00e1logo:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Mariana Travacio habla de &quot;Quebrada&quot;, en Biblioteca iP\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/duhqUYk3nWw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Ella se acompa\u00f1a en esta reflexi\u00f3n sobre la construcci\u00f3n oral de los personajes de aquello que dec\u00eda Borges: \u201csaber c\u00f3mo habla un personaje es saben qui\u00e9n es, [\u2026] descubrir una entonaci\u00f3n, una voz, una sintaxis peculiar, es haber descubierto un destino.\u201d (Laeticia Rovecchio Ant\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/https%3A%2F%2Fs3.amazonaws.com%2Farc-wordpress-client-uploads%2Finfobae-wp%2Fwp-content%2Fuploads%2F2018%2F04%2F04221010%2FMariana-Travacio-9.jpg?auth=97c6ec1c8ed83bc5a32b6789d9359b748150ad472035aa234e834f6afdc7446d&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=558&amp;quality=85\" alt=\"\" width=\"379\" height=\"212\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mariana Travacio (Foto de Mart\u00edn Rosenzveig)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El destino es lo que sale a buscar Lina y lo que trata de perseguir Relicario: \u00e9l la escucha:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMe voy, Relicario.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAd\u00f3nde vas a irte sola, mujer?<\/p>\n\n\n\n<p>Octavia me ense\u00f1\u00f3 el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 camino, Lina, si ac\u00e1 no hay caminos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que ir para abajo, hasta dar con el arroyo.<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><em>Quebrada<\/em>, Mariana Travacio<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, Relicario, se ve en la misma encrucijada que Travacio, de alguna manera ese es su destino: seguir los pasos de la voz de Lina o quedar atrapados en la quebrada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEg2l4h_R2d5orCIZNSPIE9TQFLRUFLQs8yChuP5uW___Rjc3j2z2udV534W2JpWAtRVTikh9my6v27Kz-yUQ9xRQT5yoyH7QDbSFrDUWFJdfCFiwtMiz-pvLS_mj_LtCmvH-_fNrY-6zfJql2vHwnzMbHSLOG5E2t6clBNE661L4j-RI16OTAN12PcySMLg\/s647\/Imagen1g.png\" alt=\"\" width=\"309\" height=\"234\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cEs tal la delicadeza que logra Mariana Travacio que los escuchamos antes de leerlos, y sabemos qui\u00e9n dice qu\u00e9 por la textura de sus voces. Relicario, solo en el rancho, entra en cuenta de que Lina ten\u00eda raz\u00f3n: no s\u00f3lo todo est\u00e1 muerto all\u00ed sino que lo \u00fanico que ten\u00eda vida, Lina, se fue. Y no vuelve, como \u00e9l pens\u00f3. Relicario se adentra en un dilema. Tiene que ir tras ella, tiene que pedirle que regrese o irse con ella donde sea que ella vaya.\u201d (Debret Viana, <em>P\u00e1gina 12<\/em>, 17\/4\/2022)<\/p>\n\n\n\n<p>Y, sin embargo, hay un obst\u00e1culo que le hace dudar: \u00bfqu\u00e9 hacer con los muertos?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se llev\u00f3 las dos cantimploras grandes que ten\u00edamos y un atado de ropa y ese pu\u00f1ado de semillas que le hab\u00eda dado Octavia para cuando se fuera. Que eran semillas buenas, le hab\u00eda dicho, que daban fuerzas, que las usara cuando las necesitara. Se fue porfiada, Lina, a buscar ese arroyo. La \u00faltima noche discutimos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1313,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[782],"tags":[854,851,82,181,210,3437,3440],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11177"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1313"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11177"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11177\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11183,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11177\/revisions\/11183"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}