{"id":11311,"date":"2025-10-12T18:57:03","date_gmt":"2025-10-12T17:57:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=11311"},"modified":"2025-10-12T18:57:04","modified_gmt":"2025-10-12T17:57:04","slug":"viva-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/viva-mexico\/","title":{"rendered":"\u00a1\u00bfViva M\u00e9xico?!"},"content":{"rendered":"\n<p>Los habitantes de La Portuguesa no eran muchos y adem\u00e1s eran todos adultos, sus hijos hab\u00edan emigrado a Puebla, a Monterrey o a la Ciudad de M\u00e9xico y all\u00e1 hab\u00edan nacido sus nietos. Viv\u00edamos una vida mexicana y sin embargo habl\u00e1bamos en catal\u00e1n y com\u00edamos fuet, butifarra, mongetes y panellets, y los 15 de septiembre, el d\u00eda de la independencia, permanec\u00edamos encerrados en casa porque los mexicanos de Galatea y sus alrededores ten\u00edan la costumbre de celebrar esa fiesta moliendo a palos a los espa\u00f1oles. (<em>Los rojos de ultramar<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/d7hftxdivxxvm.cloudfront.net\/?height=448&amp;quality=80&amp;resize_to=fit&amp;src=https%3A%2F%2Fd32dm0rphc51dk.cloudfront.net%2FTiX5dkTn3uGxehugQ8tE8Q%2Flarge.jpg&amp;width=640\" alt=\"\" width=\"511\" height=\"359\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Manuel \u00c1LVAREZ BRAVO, <em>Coronada de palma, Chachalacas, Veracruz)<\/em>, 1936.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A pesar de que la novela es un alegato a la memoria, y esta podr\u00eda entenderse \u00fanicamente como nostalgia, las \u00fanicas referencias al pasado como a\u00f1oranza se dan en la utilizaci\u00f3n de la lengua, el recuerdo gastron\u00f3mico, y las sesiones dominicales de diapositivas de las Ramblas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los exiliados siempre piensan que est\u00e1n en el pa\u00eds de asilo temporalmente. Sin embargo, Arcadi se va dando cuenta poco a poco de que lo que ha conseguido en M\u00e9xico es una garant\u00eda de futuro y quiz\u00e1 lo que lamenta es que ese futuro le ha sido impuesto. Por eso afirma Rosario Colchero Dorado en su tesis \u201cRecuperaci\u00f3n del olvido en <em>Los rojos de ultramar<\/em> de Jordi Soler\u201d (Universidad de Chapel Hill, 2008) que ante esa circunstancia de una vida m\u00e1s o menos impuesta la consecuencia es \u201cla idea de participar en el complot para matar a Franco. Identificar a este personaje hist\u00f3rico como la raz\u00f3n por la que no han podido decidir acerca de su vida en Espa\u00f1a, y la idea de negarle cualquier opci\u00f3n a Franco, mediante un atentado contra su vida que est\u00e1 en manos de estos exiliados, supone un m\u00ednimo retazo de ese control perdido\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"DOCUMENTALES DE TVE   OBJETIVO, MATAR A FRANCO\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Tq_ydzs-ug0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>La novela muestra este exilio mexicano de la familia de Arcadi como un relato de ida y vuelta, un intento de recuperar el futuro rindiendo cuentas con el pasado a trav\u00e9s del complot contra Franco y, por otro lado, la conciencia de que su familia, de que las generaciones posteriores, son plenamente mexicanas y, por tanto, viven en su tierra y labran su propio futuro. Bien visto lo que le queda de Espa\u00f1a es la voz de su hermana que escucha al otro lado del tel\u00e9fono una vez al a\u00f1o, una hermana a la que hace treinta a\u00f1os que ya no ve.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien pudi\u00e9ramos entender, como afirma Colchero, que hay un proceso de transculturizaci\u00f3n, la realidad es que, del lado de los exiliados, Arcadi se siente en M\u00e9xico tan extra\u00f1o como ese elefante que escapa del circo y se queda vagando por La Portuguesa. Los mexicanos, por su parte, siguen viendo a los espa\u00f1oles como los conquistadores, as\u00ed la fiesta nacional -tal y como se\u00f1al\u00e1bamos- finaliza \u201cmoliendo a palos a los espa\u00f1oles\u201d. Por mucho que los propietarios de la plantaci\u00f3n quieran dar a sus empleados de unas condiciones igualitarias en un intento de expulsar aquello contra lo que lucharon como combatientes republicanos, la realidad es que las diferencias entre trabajadores nativos y patronos permanecen. No hay conflicto \u201csiempre y cuando los morenos entiendan que los blancos mandan\u201d (<em>Los rojos de ultramar<\/em>). Hay alambradas que se repiten, como la de la casa en la plantaci\u00f3n que, en realidad, llama al recuerdo al lector de aquella que encerr\u00f3 a Arcadi en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Un elemento m\u00e1s que contribuye a esta separaci\u00f3n irreconciliable es el privilegio de poseer una televisi\u00f3n. Mientras la familia se sienta delante del televisor a divertirse con \u201cla magia\u201d de Uri Geller, fuera de la casa se agolpa la gente intentando verla por la ventana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"#Sab\u00eda Usted | El fant\u00e1stico Uri Geller | AQU\u00cd OCCIDENTE\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/1_SUnWsMIu0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Incluso cuando intentan que Lauro y su madre dejen de ser criados y tengan una vida igual a las suyas fracasan porque hay algo en el destino de los nativos, de \u201clos morenos\u201d, que no ha cambiado con el paso de las generaciones y que permanece como un signo de una desigualdad at\u00e1vica. \u201cSoler nos introduce los temas que han sido claves en la descripci\u00f3n de Am\u00e9rica desde las primeras cr\u00f3nicas de Col\u00f3n, la naturaleza, el hombre y la hip\u00e9rbole\u201d (Colchero). Ser\u00e1 Rodr\u00edguez, el representante del gobierno mexicano en Francia, quien le anticipe a Arcadi lo que se va a encontrar: \u201cel fatalismo hist\u00f3rico, la imposibilidad de superar un tiempo c\u00edclico y el determinismo que parece ser la historia de M\u00e9xico en particular y de Am\u00e9rica Latina en general.\u201d (Colchero).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Arcadi ya est\u00e1 pensando que \u201csu guerra fue la guerra de otro\u201d: ya no es el mismo joven que tuvo que huir derrotado para salvar su vida y la de los suyos. Ahora es un empresario de \u00e9xito. Ya tiene un nieto en tierras mexicanas, la idea de matar a Franco parece incompatible con su nuevo futuro. A pesar de esta racionalizaci\u00f3n, hay elementos que constantemente juegan en la novela como met\u00e1fora y recuerdo de ese pasado que sigue muy presente en la vida de Arcadi: el brazo que pierde en un accidente (no adelantaremos cu\u00e1l) nos recuerda \u201cel exilio republicano [que fue] extirpado de la historia oficial de Espa\u00f1a\u201d (<em>Los rojos de ultramar<\/em>); la pr\u00f3tesis del brazo que hay que limpiar para que no entre ning\u00fan bicho: \u201cla imagen de <em>blanquear<\/em>, con polvos de talco lo que pudiera llamar la atenci\u00f3n por su ausencia (es decir, el medio mill\u00f3n de personas que abandonaron el pa\u00eds)\u201d (Colchero).<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma l\u00ednea se manifiesta la enumeraci\u00f3n de insectos que asolan a la familia. Si no estamos muy familiarizados con esta fauna, nos perderemos a partir del primer nombre \u201cpolillas, mayates, cigarrones, catarinas y campamochas\u201d. Estamos ante un narrador mexicano y ante un relato que como las cr\u00f3nicas antiguas hablan de la exuberancia de la naturaleza. Es un espacio mexicano construido con la mirada europea, aunque transformado por los elementos aut\u00f3ctonos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Insectos de M\u00e9xico, ecolog\u00eda\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Jf3dftYFwX0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>En La Portuguesa los lectores acabamos participando del distanciamiento, de la contradicci\u00f3n, del llanto de Arcadi, aquel que reconoce \u201cque su guerra hab\u00eda sido la guerra de otro\u201d, un desconsuelo \u201cmanso, bajito, atroz\u201d. \u00bfLo compart\u00eds?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los habitantes de La Portuguesa no eran muchos y adem\u00e1s eran todos adultos, sus hijos hab\u00edan emigrado a Puebla, a Monterrey o a la Ciudad de M\u00e9xico y all\u00e1 hab\u00edan nacido sus nietos. Viv\u00edamos una vida mexicana y sin embargo habl\u00e1bamos en catal\u00e1n y com\u00edamos fuet, butifarra, mongetes y panellets, y los 15 de septiembre, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1313,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[782],"tags":[854,851,82,3478,3451,209,210,3457,3475,3481],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11311"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1313"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11311"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11311\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11323,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11311\/revisions\/11323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}