{"id":11353,"date":"2025-10-23T11:10:19","date_gmt":"2025-10-23T10:10:19","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=11353"},"modified":"2025-10-23T11:10:20","modified_gmt":"2025-10-23T10:10:20","slug":"encuentro-con-jordi-soler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/encuentro-con-jordi-soler\/","title":{"rendered":"Encuentro con Jordi Soler"},"content":{"rendered":"\n<p>El s\u00e1bado 18 de octubre nos reunimos  con Jordi Soler para comentar <em>Los rojos de ultramar<\/em>, la primera de las obras de su trilog\u00eda <em>La guerra perdida<\/em>. Tres novelas y diez a\u00f1os explican la situaci\u00f3n de este escritor mexicano y espa\u00f1ol, al tiempo que la de miles de personas exiliadas a prop\u00f3sito de una guerra que no era la suya. Una novela que le cost\u00f3 escribir ya no s\u00f3lo por ser parte de su vida, sino por la cantidad de referencias hist\u00f3ricas que tuvo que tener en cuenta para ser fiel a todas esas vidas truncadas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2025\/10\/JordiSoler_4L4C.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2025\/10\/JordiSoler_4L4C.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11356\" width=\"428\" height=\"579\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2025\/10\/JordiSoler_4L4C.jpg 587w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2025\/10\/JordiSoler_4L4C-222x300.jpg 222w\" sizes=\"(max-width: 428px) 100vw, 428px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Jordi Soler en el encuentro con los lectores del 4 Lecturas, 4 Continentes<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Como es habitual, empezamos el club comentando los inicios en la literatura de este gran escritor, los or\u00edgenes de su pasi\u00f3n, que confesaba haber descubierto de manera autodidacta en los libros que le rodeaban en su casa de La Portuguesa en plena selva mexicana, jugando al aire libre y sin ir al colegio, y de la inquietud de escuchar tantas lenguas y tan distintas a su alrededor. Un entorno, esa naturaleza exuberante, para el que se necesitaban otros instrumentos para sobrevivir y que aprendi\u00f3 a utilizar desde su m\u00e1s tierna infancia. Y aunque despu\u00e9s se form\u00f3 en Ciudad de M\u00e9xico en el colegio y en la universidad, reconoce haber aprendido de literatura sin talleres ni formaci\u00f3n alguna, como en la naturaleza, a partir del instinto, de manera subjetiva y personal. El primer libro que le deslumbr\u00f3 fue un poemario de Miguel Hern\u00e1ndez al que le sigui\u00f3 otro de Lorca, mientras escuchaba a Serrat, para descubrir con veinte a\u00f1os a Carlos Fuentes y seguir despu\u00e9s con otros escritores franceses como Balzac o Breton, con los que se fue forjando ese bagaje como lector.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jordi Soler asegura comenzar sus libros con una imagen, una idea o un verso, y a partir de ah\u00ed desarrollar la novela sin dar marcha atr\u00e1s, recomponiendo, porque la l\u00f3gica de la novela siempre le lleva a buen puerto. Para este escritor, entre\u00a0<em>La Il\u00edada<\/em>\u00a0y\u00a0<em>La Odisea<\/em>\u00a0ya est\u00e1 todo contado desde hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os: el odio, las guerras, las envidias, los enredos familiares, la culpa o el amor, todo lo escribi\u00f3 ya Homero. Desde su adolescencia, la mitolog\u00eda le mantiene enganchando y por eso en uno de sus \u00faltimo libros,\u00a0<em>En el reino del toro sagrado<\/em>\u00a0(Alfaguara, 2024), combina mitolog\u00eda griega y mexicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros temas recurrentes en sus novelas son la violencia territorial y la idealizaci\u00f3n de la naturaleza. Considera que, en la actualidad, existe una cierta ingenuidad al hablar de la naturaleza, quiz\u00e1 porque su propia experiencia vital proviene de un territorio donde bajar la guardia implica perder: cuando una serpiente se acerca para atacarte, debes adelantarte para sobrevivir. Creci\u00f3, por tanto, con una conciencia ecol\u00f3gica distinta, m\u00e1s ligada a la realidad y al instinto que a los discursos idealizados. Desde su perspectiva, el&nbsp;<em>buenismo<\/em>&nbsp;que impregna el discurso ambiental contempor\u00e1neo no beneficia ni a la naturaleza ni a quienes convivimos con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Los lectores iniciaron el di\u00e1logo pregunt\u00e1ndole si, veinte a\u00f1os despu\u00e9s y con la Ley de Memoria Hist\u00f3rica ya en vigor, habr\u00eda escrito el mismo libro. \u00c9l respondi\u00f3 que s\u00ed: habr\u00eda contado exactamente la misma historia, porque m\u00e1s all\u00e1 del trasfondo pol\u00edtico, su intenci\u00f3n principal fue construir una novela que funcionara narrativamente.&nbsp;Otro lector le plante\u00f3 una cuesti\u00f3n sobre su visi\u00f3n fatalista de la sociedad mexicana, reflejada en la corrupci\u00f3n y la aparente conformidad de los pueblos ind\u00edgenas descritas en la obra. Jordi Soler explic\u00f3 que su familia sufri\u00f3 mucho en ese contexto y que lo narrado \u2014aunque recibi\u00f3 duras cr\u00edticas en M\u00e9xico\u2014 es una descripci\u00f3n fiel de la realidad, sin adornos ni invenciones, una realidad que, record\u00f3, ya hab\u00eda retratado magistralmente Octavio Paz en&nbsp;<em>El laberinto de la soledad<\/em>&nbsp;(1950). Tal vez, sugiri\u00f3, el verdadero origen de la novela est\u00e9 en su propia identidad dividida: siempre se ha sentido un catal\u00e1n en M\u00e9xico y un mexicano en Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p>Al ser interrogado sobre su familia y la manera en que la retrata en la novela, un lector le pregunt\u00f3 si el conflicto de identidad estaba presente en la obra.&nbsp;\u00c9l respondi\u00f3 que no se sent\u00f3 a escribir sobre su familia, sino a contar una historia que, seg\u00fan sus propias palabras, era&nbsp;<em>perfectamente narrable<\/em>&nbsp;y para la cual dispon\u00eda de todos los elementos necesarios, sin importar si eran verdaderos o no. De este modo, dej\u00f3 claro que en la escritura de esta novela no hubo un prop\u00f3sito terap\u00e9utico ni de reconciliaci\u00f3n personal, sino \u00fanicamente&nbsp;ambici\u00f3n literaria.&nbsp;Para Jordi Soler la vida est\u00e1 llena de grandes historias y lo importante es saber contarlas en una frecuencia en la que no interfieran ni las ideolog\u00edas ni las heridas familiares. Considera que, al hacerlo, contribuye \u2014aunque sea de manera modesta\u2014 a la narrativa de la especie. Relatar la historia desde el yo narrativo le brind\u00f3 una perspectiva m\u00e1s c\u00f3moda, que adem\u00e1s le permiti\u00f3 involucrarse m\u00e1s profundamente en la novela. Esto no significa que todo lo narrado ocurriera exactamente como se cuenta, pero s\u00ed que cada elemento tiene un anclaje en la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn una guerra nadie puede decidir realmente nada\u00bb. Esta frase qued\u00f3 grabada en la memoria de una lectora, y el escritor a\u00f1adi\u00f3 que, en realidad, tampoco en la vida tomamos grandes decisiones: nacemos y nos desarrollamos dentro de unos cuadrantes determinados por circunstancias que, en gran medida, deciden por nosotros. A partir de esta idea, Jordi Soler respondi\u00f3 a las preguntas de otros lectores sobre la figura de Arcadi y su transformaci\u00f3n \u2014de comunista a capitalista\u2014 como un ejemplo de c\u00f3mo las ideolog\u00edas y las posturas personales se moldean a partir de los acontecimientos vitales, m\u00e1s que de decisiones plenamente conscientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminamos el club con una buena noticia: el esc\u00e1ndalo que esta novela provoc\u00f3 en Francia al sacar a la luz aquellos campos de concentraci\u00f3n que la historia hab\u00eda borrado del recuerdo colectivo tuvo, al menos, una consecuencia significativa. En la playa de Argel\u00e8s-sur-Mer, el alcalde \u2014hijo de un refugiado espa\u00f1ol\u2014 ley\u00f3 la obra y decidi\u00f3 rendir homenaje a las v\u00edctimas: organiz\u00f3 una presentaci\u00f3n del libro y mand\u00f3 colocar una placa conmemorativa en el lugar donde tantos refugiados perdieron la vida, v\u00edctimas de una guerra que, probablemente, tampoco era la suya.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00e1bado 18 de octubre nos reunimos con Jordi Soler para comentar Los rojos de ultramar, la primera de las obras de su trilog\u00eda La guerra perdida. 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