{"id":11551,"date":"2026-04-09T10:47:18","date_gmt":"2026-04-09T09:47:18","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=11551"},"modified":"2026-04-09T10:47:19","modified_gmt":"2026-04-09T09:47:19","slug":"no-te-comprometas-con-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/no-te-comprometas-con-nada\/","title":{"rendered":"\u00abNo te comprometas con nada\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/04\/Tiempos-modernos-1.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/04\/Tiempos-modernos-1-819x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11554\" width=\"225\" height=\"281\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/04\/Tiempos-modernos-1-819x1024.png 819w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/04\/Tiempos-modernos-1-240x300.png 240w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/04\/Tiempos-modernos-1-768x960.png 768w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/04\/Tiempos-modernos-1.png 1080w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>No es sorprendente que sientan ansiedad, depresi\u00f3n o falta de esperanza quienes viven en estas condiciones, con horas de trabajo y t\u00e9rminos de pago que pueden variar de modo infinito, en condiciones de empleo terriblemente tenues. Sin embargo, puede llamar la atenci\u00f3n, a primera vista, que se logre persuadir a tantos trabajadores de que acepten este deterioro en las condiciones de trabajo como \u00abnaturales\u00bb, y que se ponga el foco en su interioridad (ya sea en las caracter\u00edsticas de su qu\u00edmica cerebral o en la de su historia personal) para encontrar las fuentes del estr\u00e9s que puedan sentir.<\/p>\n\n\n\n<p>(Mark Fisher, <em>Realismo capitalista. \u00bfNo hay alternativa?<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mil cosas<\/em> es una novela que parad\u00f3jicamente comenzamos a leer cuando la historia termina. Como muchos de los cr\u00edticos se\u00f1alan el punto y final te lleva inevitablemente a volver al inicio, as\u00ed <a href=\"https:\/\/elpais.com\/babelia\/2025-09-30\/mil-cosas-la-nueva-novela-de-juan-tallon-que-se-tiene-que-leer-dos-veces.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">Andrea Toribio en su cr\u00edtica para <em>El Pa\u00eds<\/em><\/a> apunta a dos motivos que, sin duda, es la mejor propaganda para un libro: \u00abla primera porque cuando el libro se acaba, hay que volver al principio por un motivo que no desvelar\u00e9 y que tiene que ver con la literatura y el misterio; la segunda, porque una novela de trama en apariencia lineal cambia de idea en su \u00faltima p\u00e1gina para llamar la atenci\u00f3n sobre su estructura formal, una configuraci\u00f3n que con el punto final altera su aspecto. Total, que al terminar tienes que empezar de nuevo, y qu\u00e9 bien.\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p> Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente literario, el relato de Tall\u00f3n -una vez finalizado- nos impulsa a una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda, m\u00e1s hacia las entra\u00f1as de nuestro ser en el mundo, de nuestra vida contempor\u00e1nea, algo que subyace en el tema de nuestro club de 2026 y que es el esp\u00edritu de los <em>Tiempos Modernos<\/em>, algo a lo que se refiere la cita de Fisher con la que abrimos esta entrada del blog y que Tall\u00f3n nos invita a plantearnos : \u201cTodo comenz\u00f3 por un final que se resume en una pregunta, \u00bfc\u00f3mo nos pueden llegar a pasar esas cosas que, de entrada, pens\u00e1bamos que nunca nos podr\u00edan pasar a nosotros?\u201d. En esta <a href=\"https:\/\/www.vogue.es\/articulos\/juan-tallon-mil-cosas-libro-entrevista\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">entrevista al autor de Cecilia Casero para <em>Vogue<\/em><\/a>, la periodista abre su art\u00edculo as\u00ed: \u00abEl \u00faltimo libro de\u00a0<strong>Juan Tall\u00f3n<\/strong>,\u00a0<em><strong>Mil cosas<\/strong><\/em>\u00a0(Anagrama)\u00a0<strong>empieza cuando termina<\/strong>. Despu\u00e9s de acabar la \u00faltima p\u00e1gina, arranca el viaje del lector hacia una zona oscura e indeterminada a la que nunca nadie quiere mirar.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Mark Fisher sobre la depresi\u00f3n entre los j\u00f3venes (SUB espa\u00f1ol)\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/5iwKOjwsECE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Por eso esta novela empieza precisamente cuando termina, porque a lo largo de la narraci\u00f3n nos vemos atrapados por ese ritmo vertiginoso con el que Travis y Anne se mueven, caminamos con ellos identificados con ese estilo de vida de las grandes ciudades. En la entrevista de Casero, dice Tall\u00f3n: \u201cYo sab\u00eda que iba a ser una novela corta y que iba a retratar un estilo de vida alienante en el que est\u00e1 instalada mucha gente, sobre todo en las grandes ciudades, con esa ansia de consumir y de estar haciendo todo el tiempo cosas para mantener la cabeza fuera del agua\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p> Y sin necesidad de llegar a conocer el final de la historia caminamos de la mano de ambos protagonistas tras la misma recompensa que les espera a ellos cuando llegue la noche: es su \u00faltimo d\u00eda antes de las vacaciones, promesa de felicidad, una jornada muy particular: \u201cEse d\u00eda, aunque es de mucho trabajo, tambi\u00e9n es un d\u00eda feliz. Porque todos sabemos que en cuanto llegue la hora de salida comienza un per\u00edodo efervescente de descanso, de hacer cosas que te apetecen. Y quiz\u00e1s\u00a0<strong>el mejor d\u00eda de las vacaciones es el de antes de tomarlas: est\u00e1n por venir, no se han desgastado<\/strong>. El segundo d\u00eda de vacaciones ya se te han ido dos. Pero en las v\u00edsperas est\u00e1n impolutas\u201d, nos cuenta Tall\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero en esa calma habitual de la vida corriente de las grandes urbes en la que lo importante queda oscurecido y negado por la urgencia, cuando cerramos el libro, es donde comienza la novela, una historia que no hace falta contar y que ni siquiera hace falta escribir.<\/p>\n\n\n\n<p> Mark Fisher en su libro <em>Realismo capitalista. \u00bfNo hay alternativa?<\/em> ilustra con una pel\u00edcula cu\u00e1les son estos tiempos de las infinitas cosas que habitamos: \u00ab<em>Un muchacho me dijo una vez<\/em>, explica Neil McCauley, jefe del crimen organizado en el film <em>Fuego contra fuego<\/em> de Michael Mann (1995), <em><strong>no te comprometas con nada <\/strong>que no puedas sacarte de encima en treinta segundos si ves que la cosa viene mal doblando la esquina<\/em>.\u00bb La escena completa es un duelo de maestros entre Pacino y De Niro y el momento concreto est\u00e1 hacia el minuto 2:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Al Pacino vs. Robert De Niro: su PRIMERA y MEJOR escena juntos | Heat | Prime Video Espa\u00f1a\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/1HYzPh_vp1w?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>El eslogan es: \u00abNo hay largo plazo\u00bb. Y eso -cuando llegamos al final- es monstruoso, \u00bfverdad?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es sorprendente que sientan ansiedad, depresi\u00f3n o falta de esperanza quienes viven en estas condiciones, con horas de trabajo y t\u00e9rminos de pago que pueden variar de modo infinito, en condiciones de empleo terriblemente tenues. 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