{"id":11656,"date":"2026-05-11T20:51:09","date_gmt":"2026-05-11T19:51:09","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=11656"},"modified":"2026-05-11T20:51:10","modified_gmt":"2026-05-11T19:51:10","slug":"una-vida-de-oficina-hay-alternativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/una-vida-de-oficina-hay-alternativa\/","title":{"rendered":"Una vida de oficina: \u00bfhay alternativa?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/static.frieze.com\/files\/inline-images\/tehching-hsieh-one-year-performance-1980-1981-performance-view.jpg\" alt=\"\" width=\"271\" height=\"360\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>One Year Performance 1980\u20131981 (Time Clock Piece)<\/em>, de Tehching Hsieh<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ocupar ocho horas de lunes a viernes en una tarea alienante e insatisfactoria, rodeada de gente con la que me ve\u00eda forzada a tener conversaciones infructuosas y aburridas, con todos aquellos absurdos lugares comunes sobre hipotecas o plazas de garaje o las palabras que dicen mal sus hijos o la \u00faltima serie que hab\u00edan visto en Netflix. Todo ese tiempo regalado a otros en vez de estar en mi casa leyendo o dibujando o simplemente mirando el techo, semidesnuda, observando las grietas. No soportaba la idea de estar obligada a vivir esa pantomima de oficina a perpetuidad para poder pagarme cosas como un alquiler o la comida o un libro o un fin de semana en la playa. Me desmoronaba cada ma\u00f1ana cuando sonaba el despertador porque la vida, vivida de este modo, me parec\u00eda una tragedia mal escrita, aburrida y est\u00e9ril, sin gracia y, lo peor de todo, sin contenido, y sent\u00eda ganas de coger por los hombros a gente aleatoria de camino al trabajo para preguntarles por qu\u00e9 ellos no estaban igual que yo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El descontento<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Marisa, la protagonista de la novela de Beatriz Serrano, por momentos se nos presenta como en la <em>performance<\/em> del artista taiwan\u00e9s Tehching Hsieh, quien durante un a\u00f1o fich\u00f3 cada hora en un reloj de control, como si toda su existencia hubiera quedado reducida a una jornada laboral infinita. <a href=\"https:\/\/vimeo.com\/97486805?utm_source=chatgpt.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">La pieza <\/a>convierte la rutina en una forma de encierro: no hay jefe visible, pero s\u00ed una obligaci\u00f3n constante que ordena el sue\u00f1o, el cuerpo y el pensamiento. Como en la novela, el problema no es solo trabajar, sino vivir bajo la sensaci\u00f3n de que el trabajo siempre vuelve a reclamarlo todo. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en <em>El descontento<\/em>, la autora convierte el malestar laboral en una novela de humor negro, ansiedad y supervivencia cotidiana. Marisa no es hero\u00edna ni ejemplo: es, m\u00e1s bien, un espejo inc\u00f3modo. La cr\u00edtica ha destacado que \u00abla novela retrata con mucha lucidez ese bucle peligroso en el que el trabajo va desplazando todo lo dem\u00e1s: la vida personal, el descanso, los v\u00ednculos y, finalmente, la salud. No porque el empleo sea necesariamente horrible, sino porque la obligaci\u00f3n de ir a trabajar, d\u00eda tras d\u00eda, ocho horas, cinco d\u00edas a la semana, se convierte en una losa existencial. Y eso, Serrano lo expresa sin adornos, sin moralejas expl\u00edcitas y con un humor \u00e1cido que aligera, pero no disimula, el fondo amargo.\u00bb (<a href=\"https:\/\/lecturaobligada.wordpress.com\/2026\/01\/23\/resena-el-descontento-de-beatriz-serrano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">Rese\u00f1a: \u00abEl descontento\u00bb, de Beatriz\u00a0Serrano, por Alberto Berenguer<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>La escritora en  una <a href=\"https:\/\/www.vogue.es\/articulos\/beatriz-serrano-libros-el-descontento\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">entrevista para <em>Vogue<\/em><\/a> contaba que \u00abMarisa es v\u00edctima y verdugo del sistema como creo que al final lo somos todos. Erramos y somos figuras que podemos generar much\u00edsima ambivalencia\u201d. Al final, la protagonista soporta toda la frustraci\u00f3n que le genera al trabajo con bl\u00edsters de lorazepam, alcohol y la droga creativa que le proporciona Pablo, su vecino, amigo y amante ocasional.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta dial\u00e9ctica entre la imposici\u00f3n laboral y la satisfacci\u00f3n evasiva del placer a la que nos somete la sociedad contempor\u00e1nea y que tan bien refleja este relato dan cuenta por ejemplo pensadores como Mark Fisher quien en su libro <em>Realismo capitalista. \u00bfNo hay alternativa?<\/em> se\u00f1ala que \u00abla tendencia actual es que pr\u00e1cticamente todas las formas de empleo se vuelven precarias. En palabra de Franco Berardi, <em>el Capital ya no recluta a las personas sino que compra paquetes de tiempo separados de sus portadores, ocasionales e intercambiables<\/em>. Estos <em>paquetes de tiempo<\/em> no tienen ninguna conexi\u00f3n nocional con una persona con derechos o necesidades: simplemente se encuentran disponible o no en el mercado\u00bb. Una reflexi\u00f3n parecida hace la escritora en esta entrevista que os dejamos para que sig\u00e1is descubriendo lo que se oculta detr\u00e1s de este <em>descontento<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"\u201cEl descontento\u201d: Beatriz Serrano entrega detalles sobre el proceso creativa tras su primera novela\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/3lhzCK0X0Iw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n no se atreve a recordar al Travis de Tall\u00f3n entre los juegos de oficina de Marisa? \u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1n los lectores?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ocupar ocho horas de lunes a viernes en una tarea alienante e insatisfactoria, rodeada de gente con la que me ve\u00eda forzada a tener conversaciones infructuosas y aburridas, con todos aquellos absurdos lugares comunes sobre hipotecas o plazas de garaje o las palabras que dicen mal sus hijos o la \u00faltima serie que hab\u00edan visto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1313,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[782],"tags":[854,851,3592,82,3595,209],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11656"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1313"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11656"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11656\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11665,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11656\/revisions\/11665"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}