{"id":11821,"date":"2026-10-06T11:04:34","date_gmt":"2026-10-06T10:04:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=11821"},"modified":"2026-10-06T11:04:35","modified_gmt":"2026-10-06T10:04:35","slug":"encuentro-con-ariana-harwicz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/encuentro-con-ariana-harwicz\/","title":{"rendered":"Encuentro con Ariana Harwicz"},"content":{"rendered":"\n<p>El s\u00e1bado 3 de octubre nos reunimos los lectores habituales de Cuatro continentes para conversar en torno a <em><a href=\"https:\/\/libroselectronicos.cervantes.es\/resources\/6a4e2af3b4d0e9cb8c6ae855\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Perder el juicio<\/a><\/em>, la \u00faltima novela de la escritora argentina Ariana Harwicz. Se trata de una obra intensa y vertiginosa que no deja indiferente a ning\u00fan lector y que, por su complejidad, sus m\u00faltiples capas de lectura y su ritmo arrollador, invita a ser compartida y debatida en compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Como es habitual, comenzamos el encuentro recorriendo los or\u00edgenes lectores de la autora. En el caso de Harwicz, fueron fil\u00f3sofos tan furiosos e inc\u00f3modos como Nietzsche quienes despertaron su pasi\u00f3n por la lectura y, posteriormente, por la escritura. Antes de encontrar su lugar en la novela, la autora explor\u00f3 m\u00faltiples disciplinas art\u00edsticas e intelectuales. Durante a\u00f1os crey\u00f3 que su destino estaba en el cine, pero sus pel\u00edculas resultaban demasiado teatrales; sus obras de teatro, excesivamente ensay\u00edsticas; y sus ensayos, inevitablemente literarios. Tras un largo recorrido por la pintura, la filosof\u00eda, el cine y otras formas de expresi\u00f3n, encontr\u00f3 finalmente en la novela el lenguaje en el que se sent\u00eda c\u00f3moda. Para ella, escribir es una aventura total, pero tambi\u00e9n un acto de fe.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/10\/ariana_Harwicz.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"233\" height=\"400\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/10\/ariana_Harwicz.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11824\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/10\/ariana_Harwicz.png 233w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2026\/10\/ariana_Harwicz-175x300.png 175w\" sizes=\"(max-width: 233px) 100vw, 233px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Hablamos tambi\u00e9n de <em>Trilog\u00eda de la pasi\u00f3n<\/em>, volumen que re\u00fane sus tres primeras novelas cortas y en el que ya aparece uno de los grandes temas de toda su obra: la maternidad. Sobre la recurrencia de ciertos temas y de una voz narrativa tan reconocible, Harwicz confes\u00f3 no haber sido plenamente consciente de ello: simplemente escribe de esa manera, guiada por una pulsi\u00f3n creativa que se repite y se transforma en cada libro.<\/p>\n\n\n\n<p>La conversaci\u00f3n nos llev\u00f3 despu\u00e9s a <em>Degenerado<\/em>, una de las novelas m\u00e1s arriesgadas de la autora, escrita desde la perspectiva de un pederasta. Harwicz record\u00f3 la dificultad que supuso enfrentarse a ese texto, un proceso que todav\u00eda le resulta inc\u00f3modo rememorar. Relacion\u00f3 aquella experiencia con un momento personal marcado por el aislamiento tras su traslado a un peque\u00f1o pueblo con escasa vida cultural. A diferencia del resto de su obra, explic\u00f3, <em>Degenerado<\/em> fue un libro construido desde un enfoque m\u00e1s intelectual que sensorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 entonces el turno de <em>Perder el juicio<\/em> y de las preguntas de los lectores. Buena parte del debate gir\u00f3 en torno a la protagonista: su evoluci\u00f3n, sus contradicciones y la extra\u00f1a mezcla de rechazo y fascinaci\u00f3n que provoca. Harwicz reconoci\u00f3 que el personaje contiene mucho de ella misma. Sin embargo, aclar\u00f3 que en sus novelas la relaci\u00f3n entre vida y escritura no siempre sigue el mismo camino. Mientras que en <em>M\u00e1tate, amor<\/em> la escritura precedi\u00f3 a la experiencia vital, en <em>Perder el juicio <\/em>ocurri\u00f3 justamente lo contrario. La autora reflexion\u00f3 tambi\u00e9n sobre su condici\u00f3n de migrante. Jud\u00eda, argentina y residente en Europa desde hace casi dos d\u00e9cadas, asegur\u00f3 que esa experiencia de extranjer\u00eda atraviesa toda su literatura. Seg\u00fan explic\u00f3, incluso quienes logran integrarse saben que cualquier peque\u00f1o gesto, una palabra o un acento pueden delatarlos en cualquier momento. Para construir a la protagonista recurri\u00f3 tanto a experiencias propias como a historias de mujeres conocidas a trav\u00e9s de la prensa y de los tribunales: mujeres marcadas por el deseo de venganza y por una profunda insatisfacci\u00f3n con el lugar que ocupan en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Harwicz insisti\u00f3 en que no busca personajes ejemplares ni v\u00edctimas absolutas. Cree que todos somos v\u00edctimas de algo, pero tambi\u00e9n responsables de otras muchas cosas. Por eso rechaza las categor\u00edas simples y las divisiones tajantes entre inocentes y culpables, dominantes y dominados. \u00abEl arte debe doler\u00bb, afirm\u00f3 durante la conversaci\u00f3n. \u00abCuando comienzo a pintar, el mundo es mi enemigo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La futura adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de la novela ocup\u00f3 tambi\u00e9n parte del coloquio. Aunque la autora considera que la historia podr\u00eda desarrollarse pr\u00e1cticamente en cualquier escenario, cree que la pel\u00edcula deber\u00e1 conservar la desesperaci\u00f3n vital de sus personajes, su necesidad de vivir, de hacer justicia y de gastar las \u00faltimas balas que les quedan. El director pretende explorar precisamente esa convivencia entre amor y odio dentro de la familia, una de las claves de lectura de la novela. Como record\u00f3 la propia Harwicz, <em>Perder el juicio<\/em> habla tambi\u00e9n del deseo de desaparecer de la propia vida sin abandonar. quiz\u00e1s, del todo los v\u00ednculos que la sostienen.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante una pregunta del p\u00fablico sobre la suspensi\u00f3n del juicio moral en la literatura, la escritora defendi\u00f3 que esa es una de las funciones esenciales del arte. La literatura, afirm\u00f3, puede ofrecer consuelo, pero tambi\u00e9n sirve para iluminar aquello que permanece oculto, para explorar ese \u00ab\u00e1ngulo muerto\u00bb de la experiencia humana que normalmente preferimos no mirar. Por eso sus personajes nunca ocupan una \u00fanica posici\u00f3n moral o psicol\u00f3gica. El artista, sostuvo, debe ser capaz de mostrar tambi\u00e9n sus propias miserias.<\/p>\n\n\n\n<p>La ansiedad, la urgencia y la intensidad de su escritura fueron otros de los temas abordados durante el encuentro. Harwicz asegur\u00f3 que no intenta domesticar esa energ\u00eda porque forma parte de su forma de crear. La escritura de <em>Perder el juicio<\/em> apenas concede respiro al lector porque ella misma tampoco se lo concede. En la literatura, explic\u00f3, se permite explorar impulsos y emociones que jam\u00e1s trasladar\u00eda a la vida real.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n surgi\u00f3 la cuesti\u00f3n de la lengua y del fuerte tono argentino que impregna su obra. Despu\u00e9s de tantos a\u00f1os fuera de su pa\u00eds, la autora confes\u00f3 que no desea perder esa musicalidad porte\u00f1a, que considera inseparable de su identidad. Convive, adem\u00e1s, con otra lengua fundamental en su vida, el franc\u00e9s, que define como su lengua de adopci\u00f3n. Ambas son, para ella, herramientas necesarias y complementarias.<\/p>\n\n\n\n<p>No pod\u00edamos despedirnos sin hablar del final de la novela. Para algunos lectores, tras tantas incertidumbres, el desenlace result\u00f3 excesivamente abierto. Harwicz revel\u00f3 entonces que se inspir\u00f3 en un caso real: la historia de una mujer argentina pr\u00f3fuga de la justicia que contin\u00faa en b\u00fasqueda y captura junto a su hija peque\u00f1a. Una revelaci\u00f3n que a\u00f1adi\u00f3 una nueva dimensi\u00f3n a una novela que, durante toda la tarde, nos oblig\u00f3 a cuestionar certezas y a adentrarnos en las zonas m\u00e1s ambiguas de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00e1bado 3 de octubre nos reunimos los lectores habituales de Cuatro continentes para conversar en torno a Perder el juicio, la \u00faltima novela de la escritora argentina Ariana Harwicz. 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