{"id":591,"date":"2010-01-27T18:03:53","date_gmt":"2010-01-27T16:03:53","guid":{"rendered":"http:\/\/estambulcervantes.wordpress.com\/?p=591"},"modified":"2010-01-27T18:03:53","modified_gmt":"2010-01-27T16:03:53","slug":"del-cuento-popular-al-cuento-literario-resumen-de-la-conferencia-de-jose-maria-merino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/del-cuento-popular-al-cuento-literario-resumen-de-la-conferencia-de-jose-maria-merino\/","title":{"rendered":"\u00abDel cuento popular al cuento literario\u00bb: resumen de la conferencia de Jose Mar\u00eda Merino"},"content":{"rendered":"<p><strong>El pasado lunes 18 de enero de 2010, Jose Mar\u00eda Merino imparti\u00f3 una interesante conferencia en el Instituto Cervantes de Estambul titulada \u00abDel cuento popular al cuento literario\u00bb. Mar\u00eda Jes\u00fas Horta, profesora del Departamento de Espa\u00f1ol de la Universidad de Estambul y miembro del Club de Lectura de la Biblioteca \u00c1lvaro Mutis ha hecho un resumen que, con el permiso y revisi\u00f3n del autor leon\u00e9s, publicamos en nuestro blog. Pensamos que la conferencia de Jose Mar\u00eda Merino, adem\u00e1s de ofrecer una visi\u00f3n panor\u00e1mica del cuento, nos da numerosas pistas para otras lecturas que puede interesar a otros lectores y estudiantes de espa\u00f1ol. <\/strong><\/p>\n<div style=\"width: 289px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" style=\"margin-left:8px;margin-right:8px\" src=\"http:\/\/farm3.static.flickr.com\/2750\/4306084525_128aa922f5.jpg\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"209\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Merino con algunos miembros del Club de Lectura, al finalizar la conferencia<\/p><\/div>\n<p><!-- \t\t@page { margin: 2cm } \t\tP { margin-bottom: 0.21cm } --><\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\n<p>Con el final de la vida rural tradicional y la instalaci\u00f3n total de la televisi\u00f3n en todas las casas se ha perdido la costumbre campesina tradicional de trasmitirse oralmente los cuentos populares.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">La ficci\u00f3n es la primera forma de sabidur\u00eda creada por la especie humana. Apareci\u00f3 previamente a la ciencia, la metaf\u00edsica o la escritura y durante muchos siglos se transmiti\u00f3 oralmente. Esa ficci\u00f3n intentaba filtrar y describir de alguna manera el misterio de la vida y del universo. Existe un \u201cpacto de credulidad\u201d entre los creadores de ficciones y sus oyentes por el cual los oyentes deben creerse las historias que cuentan los narradores o creadores y aceptarlas como v\u00e1lidas para luego transmitirlas.<\/p>\n<p>El <strong>cuento popular<\/strong> tiene un origen remoto y an\u00f3nimo. Generalmente ha sido transmitido a trav\u00e9s de los ancianos de cada comunidad a las generaciones siguientes de manera tambi\u00e9n oral, aunque a veces existen personas especializadas en su narraci\u00f3n. El cuento popular es el heredero directo de aquellas ficciones originarias de los hombres primitivos. Puede ser de muchos tipos (maravilloso, de costumbres, de animales, etc.), est\u00e1 en un espacio atemporal y su trama es fija con un argumento que se repite invariablemente. Los personajes son abstractos (el rey, la madrastra, el hada, el ogro, el labrador, el criado&#8230;). Pero su expresi\u00f3n depende mucho de la gracia y el talento de cada uno de sus narradores porque ellos son los que dotan de matices a la trama fija. Por eso un cuento popular cambia cada vez que es contado, aunque lo haga el mismo narrador. Tambi\u00e9n se apoya mucho en los silencios, los gestos, la entonaci\u00f3n, etc. <!--more--><\/p>\n<p>En la zona de Le\u00f3n existi\u00f3 hasta mediados del siglo XX una \u201cinstituci\u00f3n\u201d llamada \u201cel Filand\u00f3n\u201d cuya palabra viene etimol\u00f3gicamente del verbo \u201cfilar\u201d o \u201chilar\u201d. Se refer\u00eda a las reuniones de vecinos o parientes de un mismo pueblo que se propiciaban en los d\u00edas de invierno en alguna casa con el pretexto de hilar y donde se contaban cuentos, an\u00e9cdotas, historias, sucesos&#8230; Era en ese ambiente donde se transmit\u00edan los cuentos populares al resto de la comunidad y de unas generaciones a otras y donde se creaban tambi\u00e9n nuevas ficciones. Con el paso de la econom\u00eda agr\u00edcola a una industrial y de servicios y la conversi\u00f3n de la televisi\u00f3n en el \u00fanico narrador posible esta costumbre desapareci\u00f3.<\/p>\n<p>El <strong>cuento literario<\/strong> es, por el contrario al popular, una ficci\u00f3n transmitida siempre de forma escrita, con una forma precisa que no puede ser modificada y con un autor determinado. La l\u00ednea argumental y la forma expresiva son fijas y, si se modificaran, se estar\u00eda traicionando a su autor. Su escenario no es atemporal sino hist\u00f3rico y tiene personajes concretos. Pero ofrece algunos aspectos que le familiarizan con el cuento popular. Ambos son breves, deben despertar el inter\u00e9s del auditorio-lector para que sean escuchados-le\u00eddos hasta el final, deben ser veros\u00edmiles incluso en los momentos m\u00e1s il\u00f3gicos, comprender una gran intensidad dram\u00e1tica en una peque\u00f1a extensi\u00f3n y tener gran concisi\u00f3n (esta \u00faltima caracter\u00edstica es la diferencia fundamental entre el cuento literario y la novela y es lo que hace que en un cuento nada sea superfluo).<\/p>\n<p><!-- \t\t@page { margin: 2cm } \t\tP { margin-bottom: 0.21cm } -->La cultura del cuento popular convivi\u00f3 durante siglos con la del cuento literario creado en ambientes m\u00e1s cultos y destinado a un p\u00fablico de clases altas. En Espa\u00f1a la primera recopilaci\u00f3n de cuentos populares de la que tenemos noticia fue ordenada por el rey Alfonso X <em>el Sabio<\/em> de Castilla y se public\u00f3 en 1251. Es el libro titulado <em><strong>Calila e Dimn<\/strong>a<\/em> que recoge relatos de la tradici\u00f3n india y extremo oriental que llegaron a nuestro pa\u00eds a trav\u00e9s de los \u00e1rabes. En esa misma \u00e9poca aparecieron otras recopilaciones de colecciones de cuentos \u00e1rabes o tomadas de otras zonas del mundo y que nos llegaron a partir de esa lengua. <em><strong>El libro de Apolonio<\/strong> o <strong>El conde Lucanor<\/strong><\/em> es el mejor ejemplo temprano de una creaci\u00f3n culta que recoge 51 cuentos populares (o ejemplos morales). As\u00ed, poco a poco, los cuentos populares ser\u00edan absorbidos en parte por los cuentos literarios.<\/p>\n<p>El inventor del g\u00e9nero del cuento literario en Espa\u00f1a es Cervantes con sus <strong><em>Novelas Ejemplares<\/em><\/strong>, ya que la denominaci\u00f3n de \u201cnovela\u201d que \u00e9l utiliza en este t\u00edtulo no se refiere a lo que nosotros entendemos en la actualidad por novela sino que la hab\u00eda tomado del italiano <em>novella<\/em>, lengua en la que significa un cuento un poco largo. En este libro no todos son cuentos pero lo que s\u00ed queda muy claro (porque el propio autor as\u00ed lo explica en el pr\u00f3logo) es que Cervantes lo escribi\u00f3 con la conciencia est\u00e9tica de estar realizando literatura.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a ha habido una tradicional desconfianza desde el mundo culto hacia el cuento popular: por un lado los cuentos populares eran vistos como un semillero de creencias est\u00fapidas y supersticiosas del que hab\u00eda que desembarazarse; y, por otro, ni siquiera los acad\u00e9micos aceptaron su valor hasta tiempos ya muy recientes. Sin embargo, es evidente que el cuento popular y el cuento literario han sufrido muchos intercambios. Por ejemplo, muchas obras de teatro de Lope de Vega o, incluso,<strong> <em>La vida es sue\u00f1o <\/em><\/strong>de Calder\u00f3n estaban inspiradas en relatos populares (en el caso de Calder\u00f3n, se inspira en un relato de <strong><em>Las mil y una noches<\/em><\/strong> llamado \u201cAbdulhasan,  el dormido despertado\u201d el cual, a su vez, recog\u00eda un cuento chino de Chuan Tzu, de varios siglos antes de Cristo de antig\u00fcedad,  titulado <strong><em>El sue\u00f1o del hombre y la mariposa<\/em>.<\/strong> Si tenemos en cuenta que <strong><em>Las mil y una noches<\/em><\/strong> no fueron traducidas a ninguna lengua occidental hasta el siglo XIX \u2013la primera traducci\u00f3n ser\u00eda la francesa-, es evidente que la influencia no le pudo llegar a Calder\u00f3n de una manera culta, es decir, a trav\u00e9s de la lectura, sino de forma oral).<\/p>\n<p>En el XVIII y XIX muchos pa\u00edses europeos se dedicaron a recopilar sus cuentos populares e hicieron publicaciones al respecto para que no se perdieran; sin embargo, en Espa\u00f1a muy pocos se ocuparon de este tema. Tan s\u00f3lo algunas figuras, influidas claramente por el Romanticismo, siguieron esta estela (B\u00e9cquer, Fern\u00e1n Caballero o W. Irving, que no era espa\u00f1ol). Los primeros recopiladores sistem\u00e1ticos de cuentos populares espa\u00f1oles en el siglo XX fueron extranjeros, aunque curiosamente herederos de espa\u00f1oles llegados a Am\u00e9rica en el siglo XVII: Aurelio Espinosa padre e hijo.<\/p>\n<p>El desarrollo del cuento literario, a pesar de tener sus or\u00edgenes en el XVII, es mucho m\u00e1s tard\u00edo que el de la novela. En realidad no emerger\u00e1 verdaderamente hasta el XIX con tres grandes maestros: Poe, Maupassant y Chejov. Todos ellos tendr\u00edan una gran influencia no s\u00f3lo en sus propios pa\u00edses sino en toda la literatura de la \u00e9poca y por eso son considerados los \u201cpadres\u201d del cuento literario. Pero en Espa\u00f1a el siglo XIX fue, desde el punto de vista hist\u00f3rico, una \u00e9poca muy enfrentada, con dos concepciones de la realidad totalmente contrapuestas. Esta situaci\u00f3n se reflej\u00f3 inevitablemente en la literatura la cual acabar\u00eda acusando esa falta de equilibrio. Con todo, en el \u00faltimo tercio del XIX aparecer\u00e1n en nuestro pa\u00eds los tres grandes maestros del cuento literario: Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, Leopoldo Alas <em>Clar\u00edn<\/em> y Emilia Pardo Baz\u00e1n. Ellos ser\u00e1n los que sienten en Espa\u00f1a las bases del cuento literario contempor\u00e1neo y lo hagan arraigar y adquirir prestigio. Adem\u00e1s, estos autores no s\u00f3lo van a influir en la posterior producci\u00f3n en Espa\u00f1a sino que, al haber sido tambi\u00e9n muy le\u00eddos en las antiguas colonias espa\u00f1olas en Am\u00e9rica, tendr\u00e1n un papel fundamental en la aparici\u00f3n del cuento literario hispanoamericano.<\/p>\n<p>En el siglo XX fue cuando se produjeron, como ya hemos dicho, las primeras recopilaciones sistem\u00e1ticas de cuentos populares espa\u00f1oles. Espinosa padre realiz\u00f3 su labor de campo a principios de los a\u00f1os 20 y luego public\u00f3 su labor en una universidad americana. Su hijo comenz\u00f3 a trabajar 15 a\u00f1os m\u00e1s tarde pero tuvo que dejar sin acabar su empresa por culpa de la Guerra Civil (por lo que s\u00f3lo pudo recopilar cuentos populares de la regi\u00f3n de Castilla y Le\u00f3n) y su trabajo no pudo ver la luz en Espa\u00f1a hasta la Transici\u00f3n. Hasta la segunda mitad del siglo XX no empezaron a predominar los recopiladores profesionales espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>El paso del siglo XIX al XX supuso una verdadera expansi\u00f3n del cuento literario motivada sobre todo por el papel de la prensa, ya que la mayor\u00eda de ellos se publicaban en peri\u00f3dicos y revistas. Muchos escritores pudieron llegar a vivir aceptablemente s\u00f3lo de su publicaci\u00f3n y otros completaron con su escritura sus ingresos habituales.<\/p>\n<p>Ya en el siglo XX se pueden distinguir tres etapas bien diferenciadas del cuento literario. La primera va desde sus comienzos hasta la Guerra Civil. En ella tenemos en primer lugar a la llamada Generaci\u00f3n del 98 que englob\u00f3 a varios renovadores de la est\u00e9tica del cuento literario espa\u00f1ol al que aportaron un nuevo estilo y nuevos temas. Ser\u00e1 una \u00e9poca en que los cuentistas sigan abundando y publicando bastante. Es importante destacar la labor de Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna al aplicar las vanguardias est\u00e9ticas al cuento y como creador en espa\u00f1ol de lo que ahora llamamos \u201cmicrocuento\u201d como podr\u00edan considerarse algunas de sus <em>greguer\u00edas<\/em>.<\/p>\n<p>La segunda etapa engloba los a\u00f1os del franquismo y es, por tanto, la m\u00e1s larga. Esta etapa comenz\u00f3 con la muerte o el exilio de muchos escritores e intelectuales, algunos de los cuales eran cuentistas importantes (como Max Aub o Francisco Ayala). Pero tambi\u00e9n hubo otros que se quedaron en Espa\u00f1a y que, a pesar de la censura y de la represi\u00f3n pol\u00edtica, fueron aut\u00e9nticos maestros del cuento literario: Camilo Jos\u00e9 Cela, Miguel Delibes, Gonzalo Torrente Ballester, Zamora Vicente, Carmen Laforet, Ana Mar\u00eda Matute, Ram\u00f3n Pinilla, etc. En sus cuentos ten\u00eda bastante protagonismo la gente pobre, humilde, desfavorecida, las mujeres, los ni\u00f1os&#8230; a quienes se representaba en situaciones cotidianas. A esta generaci\u00f3n sucedi\u00f3 otra que se ha venido a llamar la Generaci\u00f3n de los 50 o el Grupo del Medio Siglo que result\u00f3 muy importante para el cuento literario, con figuras como Ignacio Aldecoa, Carmen Mart\u00edn Gaite, Fern\u00e1ndez Santos, etc. Los temas ser\u00e1n similares a los de la generaci\u00f3n anterior pues siguen dando importancia a las gentes sencillas y las representan en un mundo modesto, a menudo muy humano, desde una perspectiva realista o, incluso a veces, existencial. La mayor\u00eda de estos autores publicaron en revistas culturales gubernamentales acogidos al populismo difuso del r\u00e9gimen y ayudados por la necesidad que sent\u00eda \u00e9ste de dotarse de un cierto brillo cultural. El Grupo de Medio Siglo tuvo una gran integraci\u00f3n que, a partir de entonces, va a comenzar a perderse. Despu\u00e9s de ellos habr\u00e1 una gran diversidad. Habr\u00e1 muchos escritores de cuentos pero utilizan formas est\u00e9ticas muy diversas. Por otro lado, se produce tambi\u00e9n un eclipse en la relevancia tenida hasta entonces por el cuento. Es por esos a\u00f1os cuando empieza a llegar a Espa\u00f1a tambi\u00e9n la producci\u00f3n cuent\u00edstica realizada en Hispanoam\u00e9rica que va a producir un gran impacto en las nuevas generaciones de autores. El canon del cuento literario en espa\u00f1ol quedar\u00e1 fijado entonces bas\u00e1ndose en los cuentos hispanoamericanos. Los escritores americanos van a ser unos renovadores del lenguaje pero, al mismo tiempo, van a conseguir que resulte muy natural. Se salen del realismo tradicional y abordan aspectos fant\u00e1sticos. Este asunto resultar\u00e1 fundamental a la hora de crear una imaginaci\u00f3n globalizada en lengua espa\u00f1ola: a partir de entonces el espa\u00f1ol se considerar\u00e1 una lengua v\u00e1lida para hacer una ficci\u00f3n que no s\u00f3lo van a entender los hispanohablantes sino todos los lectores del mundo.<\/p>\n<p>La tercera etapa comienza con la muerte de Franco y se extiende hasta el final de siglo. Los nuevos escritores que surgen aqu\u00ed aprecian mucho de nuevo el cuento literario y hay un aut\u00e9ntico renacer de este g\u00e9nero en Espa\u00f1a. Para empezar, van a recuperar la denominaci\u00f3n de \u201ccuento\u201d que en la etapa anterior se hab\u00eda sustituido generalmente por la de \u201crelato\u201d porque se consideraba que la palabra cuento era ambigua (ya que se pod\u00eda confundir con el cuento infantil o con el cuento popular). Pero \u00e9sta es la denominaci\u00f3n m\u00e1s ajustada porque la palabra \u201ccuento\u201d tiende a despertar el inter\u00e9s. La tem\u00e1tica en esta tercera etapa va a ser asimismo, como al final de la anterior, poco un\u00e1nime aunque se mueve entre lo simb\u00f3lico, lo fant\u00e1stico y lo expresionista.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">En cuanto a las posibles influencias del cuento literario espa\u00f1ol, dejando aparte la inicial de los narradores rusos (sobre todo de Chejov) y de muchos escritores americanos (como Hemingway), la mayor\u00eda proviene de figuras como Valle-Incl\u00e1n, \u00c1lvaro Cunqueiro, Italo Calvino, R. Carter y, tal vez la m\u00e1s firme, de Kafka.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\">El cuento literario (tanto el escrito en castellano como en el resto de las lenguas de Espa\u00f1a: gallego, catal\u00e1n, vasco, bable y aragon\u00e9s) no tiene una gran cantidad de lectores: \u00e9stos suelen ser una minor\u00eda especializada y culta que saben que cada pieza es importante en s\u00ed misma y que deben descubrir en ella lo que entra\u00f1a el sincretismo de ese cuento. El sistema educativo, por otra parte, nunca ha aprovechado de forma adecuada el enorme potencial que supondr\u00edan los cuentos literarios en las aulas. S\u00f3lo las editoriales muy especializadas en literatura publican cuentos y resulta muy dif\u00edcil para un escritor novel comenzar a publicar con un libro de cuentos, por lo que generalmente debe empezar adquiriendo una cierta fama con alguna novela y publicar luego cuentos. Lo curioso es que s\u00ed se publican muchas antolog\u00edas de cuento basadas en criterios muy dispares y cuya vida es, por regla general, ef\u00edmera. Aunque, afortunadamente, en los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1n apareciendo algunas editoriales especializadas s\u00f3lo en cuentos literarios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado lunes 18 de enero de 2010, Jose Mar\u00eda Merino imparti\u00f3 una interesante conferencia en el Instituto Cervantes de Estambul titulada \u00abDel cuento popular al cuento literario\u00bb. 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