{"id":7349,"date":"2021-04-14T18:49:59","date_gmt":"2021-04-14T17:49:59","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=7349"},"modified":"2021-04-23T11:13:18","modified_gmt":"2021-04-23T10:13:18","slug":"un-libro-cuatro-manos-y-muchas-lenguas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/un-libro-cuatro-manos-y-muchas-lenguas\/","title":{"rendered":"Un libro, cuatro manos y muchas lenguas"},"content":{"rendered":"\n<p>Una de las tareas m\u00e1s apasionantes en los cursos de ELE es crear <em>cad\u00e1veres exquisitos<\/em>, emular esa t\u00e9cnica surrealista en la que construimos una obra compartida para que los estudiantes colaboren entre s\u00ed en un ejercicio de expresi\u00f3n escrita. La idea est\u00e1 basada en un juego de mesa en el que se escrib\u00eda por turno en una hoja de papel, la cual doblaban ocultando parte de la escritura y despu\u00e9s pasaban al siguiente jugador para que continuara el texto. El pintor surrealista Max Ernst pensaba que era un bar\u00f3metro de los contagios que se produc\u00edan en un c\u00edrculo de creadores. Pablo Neruda y Federico Garc\u00eda Lorca los llamaron <em>poemas al alim\u00f3n<\/em> y Nicanor Parra y Vicente Huidobro <em>quebrantahuesos.<\/em> Sin embargo, muchos de los profesores de espa\u00f1ol dudan de que esta t\u00e9cnica sea algo m\u00e1s all\u00e1 que un divertimento en el aprendizaje de una lengua, aunque para los te\u00f3ricos de la est\u00e9tica resulte una anticipaci\u00f3n del proceso de cuestionamiento de la autor\u00eda en la obra de arte, concepto que adquirir\u00e1 su \u00e9poca dorada con la posmodernidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/04\/cadavresexquis-1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/04\/cadavresexquis-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7358\" width=\"403\" height=\"322\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Dos ideas, la del cad\u00e1ver exquisito y la del cuestionamiento del autor, que apuntan a uno los aspectos m\u00e1s llamativos del proceso creativo de <em>Trilog\u00eda de los a\u00f1os oscuros<\/em>: nos referimos a la escritura a cuatro manos. \u201cEscribir a cuatro manos es un ejercicio de colaboraci\u00f3n \u00edntima que obliga tambi\u00e9n al desapego constante, algo que rompe con lo que se suele entender como autor\u00eda. Y es tambi\u00e9n un ejercicio de debate constante porque dos voces nombrando el mundo implica trabajar con la armon\u00eda para buscar un pensamiento polif\u00f3nico.\u201d, afirma en <a href=\"https:\/\/marthazein.com\/2018\/12\/19\/el-arte-de-escribir-a-cuatro-manos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">su web Martha Zein<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/04\/d44de51d17ae5cdad8369a137de1d384.jpeg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/04\/d44de51d17ae5cdad8369a137de1d384.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7364\" width=\"461\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/04\/d44de51d17ae5cdad8369a137de1d384.jpeg 500w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/04\/d44de51d17ae5cdad8369a137de1d384-300x300.jpeg 300w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/04\/d44de51d17ae5cdad8369a137de1d384-150x150.jpeg 150w\" sizes=\"(max-width: 461px) 100vw, 461px\" \/><\/a><figcaption>Fuente: <a href=\"https:\/\/librotea.elpais.com\/estanterias\/el-dificil-arte-de-escribir-a-cuatro-manos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El dif\u00edcil arte de escribir a cuatro manos por Librotea | Librotea (elpais.com)<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p> El pr\u00f3ximo s\u00e1bado podremos preguntar a Rosa Ribas c\u00f3mo fue su m\u00e9todo de trabajo a cuatro manos con Sabine Hofmann. Mientras, os dejamos este extracto de una de las numerosas <a href=\"https:\/\/www.culturamas.es\/2013\/04\/17\/rosa-ribas-habla-de-don-de-lenguas-su-nuevo-libro-junto-a-sabine-hofmann\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">entrevistas<\/a> concedidas por las autoras con motivo de la publicaci\u00f3n de <em>Don de lenguas<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSabine y yo nos conocemos desde que trabaj\u00e1bamos juntas en la Universidad de Frankfurt. All\u00ed ya hab\u00edamos escrito un relato largo en com\u00fan y nos quedamos con ganas de repetir la experiencia, pero ya con un proyecto de mayor envergadura.<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso creativo ha sido, por supuesto, muy distinto al trabajo en solitario. Desde el principio, en la fase de planificaci\u00f3n de la novela, hasta el final, ha sido necesario discutir ideas, ponerse de acuerdo o no, decidir, compartir informaciones, \u2026 Trabajoso pero enriquecedor. Despu\u00e9s nos hemos repartido los cap\u00edtulos a partir de los diferentes personajes (cada una ten\u00eda una constelaci\u00f3n de personajes) y, una vez ten\u00edamos el texto completo, nos tradujimos. Porque cada una escribi\u00f3 en su propio idioma. Al traducirnos mutuamente, al adoptar la mirada cr\u00edtica y atenta del traductor, pasamos el texto por un tamiz muy fino. El resultado han sido dos manuscritos completos, uno en espa\u00f1ol y el otro en alem\u00e1n.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Aprovechamos la singularidad de la coautor\u00eda para incluir una breve semblanza de <strong>Sabine Hofmann<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 en Bochum, Alemania, en 1964. Estudi\u00f3 Filolog\u00eda Rom\u00e1nica y Germ\u00e1nica y ha trabajado numerosos a\u00f1os como docente en la Universidad de Frankfurt, donde conoci\u00f3 a Rosa Ribas, y donde surgi\u00f3 un proceso de colaboraci\u00f3n y amistad que cristaliz\u00f3 en la trilog\u00eda de la que <em>Don de lenguas<\/em> es su obra inaugural.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/04\/af_hofmann-sabine_001.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/04\/af_hofmann-sabine_001.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7370\" width=\"282\" height=\"355\" \/><\/a><figcaption>Fuente: <a href=\"http:\/\/elblogdelafabula.blogspot.com\/2016\/10\/don-de-lenguas-rosa-ribas-sabine-hofmann.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00abDon de lenguas\u00bb Rosa Ribas &amp; Sabine Hofmann (elblogdelafabula.blogspot.com)<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Este arte de la tolerancia, la generosidad y el riesgo que constituye la creaci\u00f3n de obras conjuntas, si bien es un g\u00e9nero poco explotado, tiene m\u00faltiples referentes a lo largo de la historia de la literatura: no por ser los primeros, pero s\u00ed por ser representantes del surrealismo, escuela que fue laboratorio de la experimentaci\u00f3n art\u00edstica, tenemos los ejemplos de Andr\u00e9 Breton y Philippe Soupault, en <em>Los campos magn\u00e9ticos<\/em> (1920) (\u201cEsta noche somos dos frente a este r\u00edo que desborda nuestra desesperaci\u00f3n\u201d), o del propio Breton y Paul \u00c9luard en <em>La inmaculada concepci\u00f3n <\/em>(1930).<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los cl\u00e1sicos contamos con los poetas rom\u00e1nticos Wordsworth y Coleridge en <em>Baladas l\u00edricas<\/em> (1798); con Wilkie Collins y Chales Dickens, en el XIX, con <em>Calle sin salida<\/em> (1867); sin olvidarnos de la fruct\u00edfera colaboraci\u00f3n entre Joseph Conrad y Ford Madox Ford en las novelas <em>Los herederos <\/em>&nbsp;(1901), <em>Romance <\/em>(1903) y <em>La naturaleza de un crimen <\/em>&nbsp;(1923), y que seg\u00fan Ezra Pound lograron la misma transformaci\u00f3n para la prosa inglesa que la que hab\u00eda logrado Flaubert para la francesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, no podemos obviar la contribuci\u00f3n a la causa de la poliescritura de la generaci\u00f3n <em>beat<\/em>: <em>Y los hipop\u00f3tamos se cocieron en sus tanques <\/em>&nbsp;(2005), el libro autobiogr\u00e1fico de Kerouac y Burroughs; o desde otro horizonte literario la desmesura de <em>Diario de Sintra<\/em> (2012)<em>, <\/em>obra escrita no a cuatro sino a seis manos por Christopher Isherwood, W. H. Auden y Stephen Spender; ni ignorar el trabajo de Gilles Deleuze y Felix Guattari en el campo de la filosof\u00eda (<em>\u00bfQu\u00e9 es filosof\u00eda?<\/em>, 1991, o <em>El Antiedipo<\/em>, 1972, entre otros). Recientemente Stephen King, el maestro del terror, ha publicado un libro escrito con su hijo Owen, <em>Las bellas durmientes<\/em> (2017).<\/p>\n\n\n\n<p>Si ponemos el foco en la literatura en castellano, hay que evocar una obra que descansar\u00eda seguramente en alguno de los estantes de la biblioteca imaginaria de Borges y que, por el contrario, duerme en el cat\u00e1logo de ausencias de dos premios Nobel: la novela que deb\u00edan haber escrito Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y Mario Vargas Llosa sobre la guerra que enfrent\u00f3 a Colombia y Per\u00fa en 1932 y 1933 y que, desgraciadamente, nunca vio la luz. Sin embargo, la obra que s\u00ed reposa en los anaqueles de Borges es la de Horacio Bustos Domecq o la de Su\u00e1rez Lynch, heter\u00f3nimos de la pareja Borges y Bioy Casares. Bustos Domecq escribi\u00f3 <em>Seis problemas para don Isidro Parodi<\/em> (1942) y Su\u00e1rez Lynch <em>Un modelo para la muerte<\/em> (1946); los dos son el mismo suplantador del que Borges confiesa que \u201cacab\u00f3 adue\u00f1\u00e1ndose de la situaci\u00f3n. Era el tercer hombre que a la larga termin\u00f3 dirigi\u00e9ndonos con mano de hierro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales del siglo XX tenemos los ejemplos de Roberto Bola\u00f1o y A.G. Porta, quienes trabajaron juntos en guiones o cuentos antes de escribir la novela <em>Consejos de un disc\u00edpulo de Morrison a un fan\u00e1tico de Joyce <\/em>(1984); de los P\u00e9rez Reverte, Arturo y su hija Carlota, en la primera entrega de <em>Alatriste<\/em> (1996); o de Felipe Ben\u00edtez Reyes y Luis Garc\u00eda Montero con una obra aparecida tambi\u00e9n en 1996, <em>Impares, fila 13<\/em>. Ben\u00edtez Reyes afirm\u00f3 en su momento que la experiencia fue fascinante, pero que no repetir\u00eda porque \u201ccon la edad, uno se vuelve m\u00e1s mani\u00e1tico, m\u00e1s solitario, m\u00e1s temeroso de salirse de s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"A. G. Porta y su amistad con Roberto Bola\u00f1o\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/w0BM6_li0pY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><figcaption>A.G. Porta evoca su amistad con Roberto Bola\u00f1o con motivo de la exposici\u00f3n \u00abArchivo Bola\u00f1o. 1997-2003, celebrada en el CCCB en 2013<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Y de fecha m\u00e1s cercana son las de Vicente Molina Foix y Luis Cremades, <em>El invitado amargo<\/em> (2014); la de Graciela Montes y Ema Wolf , <em>El turno del escriba<\/em>, premio Alfaguara 2005 ; o el premio Anagrama de Ensayo 2007, <em>La ceremonia del porno<\/em>, de Andr\u00e9s Barba y Javier Montes. Aunque, como afirma Barba, el resultado no se correspondi\u00f3 con lo acordado, siempre llegaban a \u201cun lugar nuevo que era algo m\u00e1s que la suma de los dos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Un lugar nuevo como el que han abierto en nuestra alma lectora Ana Mart\u00ed y Beatriz Noguer, de la pluma de Rosa y Sabine. \u00bfQui\u00e9n es qui\u00e9n?:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cJoaqu\u00edn Grau no lo reconocer\u00eda nunca abiertamente, pero le gustaba su imagen en el espejo. [\u2026]\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00e1 la de Hofmann o ser\u00e1 la de Ribas? El s\u00e1bado, NO OS LO PERD\u00c1IS, lo descubriremos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las tareas m\u00e1s apasionantes en los cursos de ELE es crear cad\u00e1veres exquisitos, emular esa t\u00e9cnica surrealista en la que construimos una obra compartida para que los estudiantes colaboren entre s\u00ed en un ejercicio de expresi\u00f3n escrita. 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