{"id":7784,"date":"2021-10-05T13:46:27","date_gmt":"2021-10-05T12:46:27","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=7784"},"modified":"2021-10-05T13:46:27","modified_gmt":"2021-10-05T12:46:27","slug":"encuentro-con-marta-sanz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/encuentro-con-marta-sanz\/","title":{"rendered":"Encuentro con Marta Sanz"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/10\/4L4C_MartaSanz_Teams.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"253\" height=\"159\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/10\/4L4C_MartaSanz_Teams.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7790\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Este s\u00e1bado nos reunimos en torno a la novela <em>Black, black, black<\/em>, <em>Pam, pam<\/em>, o incluso&nbsp;<em>Bla, bla, bla<\/em>&#8230; todas ellas la misma novela, de la genuina escritora Marta Sanz. Una escritora tan franca como inquietante, valiente, y que maneja la palabra escrita y oral de manera magistral. Este s\u00e1bado pudimos comprobarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>La escritora nos empez\u00f3 desvelando sus primeros pasos en la literatura gracias al empe\u00f1o de su padre, que la anim\u00f3, adem\u00e1s de licenciarse en Filolog\u00eda Hisp\u00e1nica, a formarse en ense\u00f1anza ELE y en talleres literarios que perfeccionaron su estilo y la lanzaron a la escritura literaria. Tambi\u00e9n es doctora y especialista en la poes\u00eda espa\u00f1ola de posguerra. Desde un punto de vista intelectual, as\u00ed como desde la construcci\u00f3n de la sensibilidad, ambas formaciones suplementarias fueron fundamentales para encontrar a la gran escritora que descubrimos hoy. De su madre ha escrito mucho (<em>Lecci\u00f3n de anatom\u00eda<\/em>), y de su padre public\u00f3 durante la pandemia (<em>Parte de m\u00ed<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Le preguntamos qu\u00e9 supon\u00edan para ella los premios literarios, y admiti\u00f3 que es muy gratificante que te reconozcan la labor, aunque tambi\u00e9n puede abrumar. Uno de sus libros,&nbsp;<em>Clav\u00edcula<\/em>, narra la ansiedad que le produjeron los premios literarios (Ojo Cr\u00edtico, Herralde&#8230;) en su trayectoria literaria, un mundo distorsionado que la coloc\u00f3 al borde del abismo. Nos adelant\u00f3 que esta obra ser\u00e1 llevada al teatro en formato musical, con la que est\u00e1 muy emocionada. De igual manera, admiti\u00f3 que los galardones son m\u00e1s placenteros que dolorosos, y pudimos comprobar la sonrisa de oreja a oreja que se la pone cuando reconocen su trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguna lectora hab\u00eda le\u00eddo de ella que era la escritora de lo feo, Marta corrigi\u00f3, de lo desagradable. Aprendi\u00f3 hace mucho que escribir no era s\u00f3lo escribir bonito, que tambi\u00e9n se puede, en efecto, escribir feo, que cada cosa encuentra su camino, y su espacio: \u00ab<em>contar las cosas de manera adecuada es a\u00f1adir un&nbsp;plus<\/em>\u00ab. Se manifiesta como una escritora autobiogr\u00e1fica, que habla de las mujeres, de su forma de relacionarse, entre ellas y con su cuerpo. Para Marta hay dos maneras de entender la literatura, algo que te agranda los ojos y te muestra lo que no siempre quieres ver, o algo que te tranquiliza y adormece. Ella escoge la primera, y desde siempre ha preferido plantear conflictos a trav\u00e9s de la palabra literaria, ese es su compromiso. Al escribir pone su cuerpo y su alma. Frente al concepto de literatura anor\u00e9xica, perezosa, asequible y altamente comercial, ella opta por el \u00abbarroco radical\u00bb, la literatura llena de grasa, un libro que seg\u00fan ella puede ejemplificar esta tesis es&nbsp;<em>Far\u00e1ndula<\/em>. Marta necesita ir a la contra para dar otras alternativas a lo que debe ser.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/10\/4L4C_Sanz_Teams-1.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"450\" height=\"252\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/10\/4L4C_Sanz_Teams-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7796\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/10\/4L4C_Sanz_Teams-1.png 450w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/10\/4L4C_Sanz_Teams-1-300x168.png 300w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La novela y el cine negro, asegura, forman parte de ella. Se ha sentido desde siempre muy atra\u00edda por la reinterpretaci\u00f3n que el g\u00e9nero hac\u00eda del realismo, y toda esa dimensi\u00f3n \u00e9tica y pol\u00edtica, fascinada por la m\u00fasica, la fotograf\u00eda, el ritmo o los personajes de los grandes cl\u00e1sicos, Chandler, Highsmith&#8230; Sin embargo, en el s. XXI, se dio cuenta de que el g\u00e9nero negro se hab\u00eda convertido en algo altamente previsible, y que no colocaba en ning\u00fan conflicto al espectador. Por eso decidi\u00f3 escribir esta novela negra<em>&nbsp;Black, black, black<\/em>, aunque con tintes reivindicativos, cr\u00edticos con el devenir del g\u00e9nero. Por aclamaci\u00f3n editorial, continu\u00f3 la segunda (<em>Un detective no se casa jam\u00e1s<\/em>) y la tercera novela de la saga del detective Arturo Zarco (<em>Peque\u00f1as mujeres rojas<\/em>), cerrando un c\u00edrculo perfecto de percepciones y formas de entender la vida, el rom\u00e1ntico y so\u00f1ador Arturo Zarco, y la realista, deductiva e inteligente Paula Qui\u00f1ones, la que conecta a Zarco con una realidad que este no quiere ver. En la trilog\u00eda pone de manifiesto la violencia entre Paula y Zarco, la violencia en las relaciones sexuales t\u00f3xicas, de lucha, de dominio.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro punto en com\u00fan de toda su obra que destacamos en el club fue su humor, un humor negro, ir\u00f3nico, inteligente, que dice formar parte de su ADN, y que lo utiliza desde un punto de vista narrativo como la \u00fanica manera de meter el dedo hasta el fondo de la llaga y que aparentemente no duela. Y la primera que pasa por ah\u00ed es ella misma. Opta por no tomarse las cosas demasiado en serio, hay que re\u00edrse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El p\u00fablico aclam\u00f3, en diferentes opiniones el recurso del diario de Luz en la novela, segundo black, que nos invita a reflexiones como hasta qu\u00e9 punto somos responsables de nuestras ficciones, o si las ficciones pueden manipular las acciones cotidianas. Existe un juego continuo en el libro sobre la capacidad que puede tener la literatura para transformar la realidad. La autora nos lo ejemplificaba con los modos de representaci\u00f3n de la violencia, hasta qu\u00e9 punto pueden denunciar o normalizar diferentes acciones. Para ella, en este libro est\u00e1 todo, toda la violencia estructural de nuestro d\u00eda a d\u00eda: las envidias, la violencia machista, el abuso sexual, el maltrato a los mayores&#8230; pero tambi\u00e9n est\u00e1 impl\u00edcito la posibilidad de cambiar todo ello, de cuidarnos y de cambiar lo que nos rodea.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esta escritora at\u00edpica y valiente, ella tambi\u00e9n busca lectores intr\u00e9pidos y activos. Afirma que la literatura es un contrapeso a esa nueva forma de asimilar la informaci\u00f3n, pide al lector compromiso con su vida y experiencia para descifrar lo que hay debajo de la red de palabras, y tomarse su tiempo para ello. Hay una cr\u00edtica pol\u00edtica profunda en sus libros respecto al mundo en el que vivimos. Un buen libro no depende del tiempo que te lleve su lectura, sino de c\u00f3mo la misma puede cambiarte despu\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este s\u00e1bado nos reunimos en torno a la novela Black, black, black, Pam, pam, o incluso&nbsp;Bla, bla, bla&#8230; todas ellas la misma novela, de la genuina escritora Marta Sanz. Una escritora tan franca como inquietante, valiente, y que maneja la palabra escrita y oral de manera magistral. Este s\u00e1bado pudimos comprobarlo. 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