{"id":7853,"date":"2021-11-28T19:45:44","date_gmt":"2021-11-28T18:45:44","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=7853"},"modified":"2021-11-28T19:45:44","modified_gmt":"2021-11-28T18:45:44","slug":"de-los-origenes-de-piedras-negras-a-la-trama-de-la-novela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/de-los-origenes-de-piedras-negras-a-la-trama-de-la-novela\/","title":{"rendered":"De los or\u00edgenes de Piedras negras a la trama de la novela"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Marthe sac\u00f3 del bolso un sobre grande y, de \u00e9l, una carta.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp; \u2014Mi abuela muri\u00f3 en Toulouse hace cinco d\u00edas. Era espa\u00f1ola, se llamaba Marta Medina Ortiz y durante la guerra estuvo aqu\u00ed, en Breda, alistada en el bando republicano&#8230;, acaso en este mismo lugar donde estamos ahora. Este edificio parece muy antiguo \u2014dijo lentamente, y se le notaba c\u00f3mo iba traduciendo en su cabeza. <\/em>(<em>Piedras negras<\/em>, p. 40).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Piedras negras<\/em> permite a Eugenio Fuentes unir dos de los v\u00e9rtices de su narrativa: la novela negra y ese otro tipo de novela que queda fuera del canon detectivesco. Lo hace a trav\u00e9s de uno de sus personajes predilectos y, en sus propias palabras, mejor construidos, la miliciana violista Marta Medina, intentando fusionar un cabo suelto de su novela ambientada en la guerra civil <em>Si ma\u00f1ana muero<\/em> (2013) con la serie protagonizada por su investigador Cupido, y el punto geogr\u00e1fico de confluencia de las dos en ese lugar imaginario de Breda, ciudad inventada por el autor y donde sit\u00faa habitualmente sus historias.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagessl0.casadellibro.com\/a\/l\/t1\/40\/9788483834640.jpg\" alt=\"\" width=\"178\" height=\"266\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cCorre el a\u00f1o 2004. Marta Medina, la miliciana violista de aquella novela, muere en Francia, donde ha vivido exiliada casi toda su vida. En su testamento encomienda a su nieta Marthe que viaje a Espa\u00f1a para\u00a0encontrar al hijo que se vio obligada a dar en adopci\u00f3n\u00a0nada m\u00e1s nacer, en plena guerra. El detective Cupido localiza en Toledo al hijo de Marta, que fue adoptado por una poderosa familia y hoy es un rico empresario que se niega a creer la teor\u00eda sobre su verdadero origen.\u201d (<em>El Cultural<\/em>, Fernando D\u00edaz de Quijano, 25 de febrero de 2019). Este es el punto de origen del relato, la uni\u00f3n de ambos \u00e1mbitos literarios y la coartada para atrapar al lector en una investigaci\u00f3n por la que van a desfilar perfectamente hilvanados el robo de beb\u00e9s por parte del franquismo, la corrupci\u00f3n de la iglesia, la burbuja inmobiliaria, el origen de la crisis del 2008 y la falsa bonanza econ\u00f3mica. \u00bfC\u00f3mo logra el autor ensamblar todas estas piezas y que suenen en armon\u00eda?:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elcultural.com\/wp-content\/uploads\/imgNoticias\/2019\/13106_1.jpg\" alt=\"\" \/><figcaption>Eugenio Fuentes. Foto de Iv\u00e1n Gim\u00e9nez para \u00abEl Cultural\u00bb<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cCon toda humildad puedo decir que no me ha resultado dif\u00edcil encajarlas. Esta novela la tuve varios a\u00f1os en la cabeza antes de sentarme a escribirla, as\u00ed que no tuve que salir a buscarla. La prensa ha hecho mucho hincapi\u00e9 en lo de los ni\u00f1os robados, pero yo no tengo la sensaci\u00f3n de que sea una novela sobre eso. Yo<strong>\u00a0<\/strong>la veo como la historia de la reconstrucci\u00f3n de una familia destrozada\u00a0formada por tres generaciones: la abuela, la nieta y el eslab\u00f3n perdido, que es el hijo dado en adopci\u00f3n. El detonante de toda la historia es el testamento. Como dec\u00eda el poeta alem\u00e1n Gottfried Benn, \u00a1qu\u00e9 ser\u00eda de las novelas policiacas sin el testamento!\u201d (entrevista realizada para <em>El Cultural<\/em>, por Fernando D\u00edaz de Quijano <a href=\"https:\/\/elcultural.com\/Eugenio-Fuentes-La-novela-negra-ha-creado-grandes-personajes-pero-no-un-estilo-literario\">Eugenio Fuentes: \u00abLa novela negra ha creado grandes personajes pero no un estilo literario\u00bb (elcultural.com)<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>Este detonante provoca el encuentro entre Marthe y Cupido en la ciudad de Breda, aunque a diferencia de la mayor\u00eda de los relatos protagonizados por este investigador, la acci\u00f3n se centre en Toledo, ciudad donde reside el supuesto hijo robado. A partir de esta puesta en marcha, la narraci\u00f3n se divide en dos tramas diferenciadas y confluyentes que adquieren carta de naturaleza negra en el cap\u00edtulo 13: \u201cAl cruzar el claustro y dejar a su derecha la sala de la Inquisici\u00f3n crey\u00f3 detectar la vibraci\u00f3n de una sombra tras una de las columnas y, por un instante, la embarg\u00f3 un terror medieval, pero se forz\u00f3 a mirar hacia all\u00ed y no vio nada. No hab\u00eda nadie [\u2026] (<em>Piedras negras<\/em>, p. 175).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn el transcurso de las pesquisas, el autor nos sumerge en las dif\u00edciles vicisitudes de un gran n\u00famero de personajes, que buscan desesperadamente un lugar en el mundo y una identidad, a la que no siempre les resulta f\u00e1cil acogerse; porque en esta novela aparecen buen n\u00famero de historias de hijos cuyos roles familiares o sociales no est\u00e1n claros, o bien precisan de una vindicaci\u00f3n que consume sus existencias.\u201d (Blog \u201cNovela negra y cultura popular\u201d <a href=\"https:\/\/protesismagazine.wordpress.com\/2019\/03\/07\/piedras-negras-eugenio-fuentes\/\">Piedras negras. Eugenio Fuentes \u2013 Novela negra y cultura popular (wordpress.com)<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, el enlace por parte de Fuentes de sus dos formas narrativas no es meramente anecd\u00f3tico: busca profundizar en el an\u00e1lisis y construcci\u00f3n de los personajes, apuesta por contar historias personales llenas de dramatismo con una rara habilidad literaria para diseccionar los diferentes estamentos sociales a los que se adscriben de forma natural cada uno de sus protagonistas. En definitiva, ambos g\u00e9neros se retroalimentan y se invisten cada uno de las propiedades del otro: suspense (el g\u00e9nero negro) y profundidad literaria (los otros g\u00e9neros cultivados por el autor).<\/p>\n\n\n\n<p>Como escritor preocupado por un g\u00e9nero tradicionalmente tan denostado intelectualmente en nuestro pa\u00eds como el de la novela negra, Fuentes ha llevado a cabo una profunda reflexi\u00f3n en el g\u00e9nero, sobre todo en su ensayo <em>Literatura del dolor, po\u00e9tica de la bondad<\/em> (Editora Regional de Extremadura, 2013) donde nos propone un dec\u00e1logo:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/images-na.ssl-images-amazon.com\/images\/I\/7175-gwLfbL.jpg\" alt=\"\" width=\"203\" height=\"286\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>1. No hacer concesiones al mercado del presente (no venderse a lo popular) pero tampoco \u201cescribir para la posteridad\u201d (pensando en un futuro lugar en el Parnaso).<\/p>\n\n\n\n<p>2. Buscar que relato y personajes encajen y se iluminen mutuamente, haciendo que en el desenlace confluyan la verdad objetiva e incontrovertible de los hechos y la no menos indomable de los sentimientos y motivos implicados en ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Procurar que la preocupaci\u00f3n por el \u201cqui\u00e9n\u201d y por el \u201cc\u00f3mo\u201d no impida indagar en los \u201cporqu\u00e9s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>4. Hacer que el relato surja de las pulsiones de los personajes, que estos no resulten fagocitados por la estructura del relato.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Que el artificio no se imponga sobre la coherencia narrativa, de modo que las historias narradas no se alejen de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Incorporar cuando sea necesario las lecciones de la modernidad que nos ha legado el Siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>7. Intentar que la estructura se base en la interrelaci\u00f3n entre todos sus elementos, y no en una mec\u00e1nica sucesi\u00f3n de peripecias.<\/p>\n\n\n\n<p>8. Despertar el inter\u00e9s, pero no la impaciencia del lector.<\/p>\n\n\n\n<p>9. Buscar, m\u00e1s que el entretenimiento, el estremecimiento del lector.<\/p>\n\n\n\n<p>10. Elevar la novela negra hasta las academias, apoy\u00e1ndose en m\u00e9ritos literarios, en pelda\u00f1os forjados con palabras y en un riguroso cuestionamiento de los t\u00f3picos.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s atendiendo a esta propuesta, podamos como lectores entender las sutilezas que se esconden entre las <em>Piedras negras<\/em>:<strong> \u00bfqu\u00e9 os est\u00e1 gustando m\u00e1s en la novela?<\/strong> <strong>\u00bfVeis claramente los diferentes aspectos del dec\u00e1logo de Fuentes?<\/strong> Y, sobre todo, <strong>\u00bfpens\u00e1is que logra mantener el inter\u00e9s sin perder la calidad literaria?<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marthe sac\u00f3 del bolso un sobre grande y, de \u00e9l, una carta.&nbsp; &nbsp; \u2014Mi abuela muri\u00f3 en Toulouse hace cinco d\u00edas. Era espa\u00f1ola, se llamaba Marta Medina Ortiz y durante la guerra estuvo aqu\u00ed, en Breda, alistada en el bando republicano&#8230;, acaso en este mismo lugar donde estamos ahora. Este edificio parece muy antiguo \u2014dijo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":91,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[782],"tags":[854,851,965,992,968,983],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7853"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/users\/91"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7853"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7853\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7859,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7853\/revisions\/7859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}