{"id":8573,"date":"2021-02-27T21:56:00","date_gmt":"2021-02-27T20:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=8573"},"modified":"2021-12-13T09:53:20","modified_gmt":"2021-12-13T08:53:20","slug":"una-nueva-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/una-nueva-vida\/","title":{"rendered":"Una nueva vida"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando llegaron al Estambul del sult\u00e1n Bayaceto II (r.1481-1512) los sefard\u00edes, expulsados y con buena parte de sus bienes retenidos en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, obtuvieron del gobierno otomano y de las comunidades jud\u00edas locales una acogida que les permiti\u00f3 levantar cabeza. Desde entonces, y a pesar que consideraban a sus vecinos turcos algo extravagantes (dec\u00edan de ellos que \u00ablo toman todo de la kola\u00bb), se convirtieron en fieles s\u00fabditos del pa\u00eds de acogida.<\/p>\n\n\n\n<p>Aportaron, entre otras cosas, el uso de la imprenta (aunque limitado a ediciones con el alfabeto occidental) y conocimientos sobre la fundici\u00f3n de metales como el cobre para la fabricaci\u00f3n de armas, as\u00ed como perfeccionaron el uso de la p\u00f3lvora. Tambi\u00e9n son reconocidas sus habilidades en la curtidur\u00eda y la reposter\u00eda, que podemos apreciar en el uso del turco actual de t\u00e9rminos como \u00abmasa\u00bb (de mesa, pues la costumbre turca era comer en el suelo) o \u00abpandispa\u00f1a\u00bb (que es el nombre del bizcocho).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/12\/Battenbergcake.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/12\/Battenbergcake.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8579\" width=\"419\" height=\"211\" \/><\/a><figcaption>El bizcocho \u00abpandispa\u00f1a\u00bb, una de las aportaciones sefard\u00edes a Turqu\u00eda. Foto de Henricooksey.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El argot turco tambi\u00e9n se vio enriquecido por t\u00e9rminos como \u00abpapel\u00bb (sin\u00f3nimo de dinero, por los primeros billetes que se pusieron en circulaci\u00f3n), \u00abmanita\u00bb (por novia, del dicho castellano \u00abhacer manitas\u00bb) o \u00abpalabras\u00bb (que se entiende como mentira, por los compromisos incumplidos de algunos mercaderes).<\/p>\n\n\n\n<p>Rompiendo con el legado filos\u00f3fico de Al-\u00c1ndalus, la mayor parte de sefard\u00edes se consideraban \u00abpasadores de ora\u00bb, es decir, dedicados en exclusiva a asuntos profanos y pr\u00e1cticos: a finales del siglo XIX y principios del XX una parte sustancial de la comunidad eran peque\u00f1os propietarios de negocios mientras que el 45,9% del total se dedicaban a trabajos no cualificados.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta secci\u00f3n trataremos desde la organizaci\u00f3n pol\u00edtico-religiosa de la comunidad sefard\u00ed en los \u00faltimos 500 a\u00f1os, a la evoluci\u00f3n de sus expresiones culturales, pasando por la descripci\u00f3n de algunas de sus m\u00e1s llamativas costumbres folcl\u00f3ricas a la explicaci\u00f3n de c\u00f3mo fue su vida diaria durante este largo periodo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/12\/Educativa-judia-1928.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2021\/12\/Educativa-judia-1928.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8576\" width=\"433\" height=\"313\" \/><\/a><figcaption>Instituci\u00f3n educativa jud\u00eda en Estambul (1928)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando llegaron al Estambul del sult\u00e1n Bayaceto II (r.1481-1512) los sefard\u00edes, expulsados y con buena parte de sus bienes retenidos en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, obtuvieron del gobierno otomano y de las comunidades jud\u00edas locales una acogida que les permiti\u00f3 levantar cabeza. 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