{"id":9824,"date":"2023-03-16T00:17:00","date_gmt":"2023-03-15T23:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/?p=9824"},"modified":"2023-03-16T00:17:00","modified_gmt":"2023-03-15T23:17:00","slug":"milagros-prohibidos-abrazos-perdidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/milagros-prohibidos-abrazos-perdidos\/","title":{"rendered":"Milagros prohibidos, abrazos perdidos"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cAlexis Ravelo ten\u00eda una extra\u00f1a manera de cazar a sus v\u00edctimas. Antes siquiera de verlo, uno o\u00eda su vozarr\u00f3n, con o sin carcajada, aunque en realidad \u2013palabras y risas eran ambas una misma cosa\u2013 y lo siguiente era ya el ataque letal. No sab\u00edas muy bien de d\u00f3nde hab\u00eda salido aquella bestia, pero lo ten\u00edas ah\u00ed, encima tuyo a punto de dar rienda suelta a su llave favorita: el abrazo Ravelo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>(<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/cultura\/20230131\/8721390\/abrazo-alexis-ravelo-muere-escritor-obituario.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cEl abrazo de Ravelo\u201d, de Carlos Zan\u00f3n, en el peri\u00f3dico <em>La Vanguardia<\/em>, 31 de enero de 2023<\/a>)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/image_948_465\/files\/fp\/uploads\/2023\/01\/30\/63d843a6e72db.r_d.608-388-7796.jpeg\" alt=\"\" width=\"496\" height=\"243\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: David Airob en el art\u00edculo de <em>La Vanguardia<\/em> citado<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Este escritor calvo a r\u00e9gimen de cervezas y bocadillos de chopped -as\u00ed le gustaba definirse- nos obsequi\u00f3 con un legado literario que transita desde el microrrelato al cuento, de los libros infantiles y juveniles a la novela negra, desde la novela m\u00e1s canalla y gamberra &#8211; los <em>Monroy<\/em> que recomienda Silvia- a la m\u00e1s hist\u00f3rica y documentada, dejando siempre patente esa capacidad de buen narrador que tan bien sab\u00eda transmitir en todas las \u00e1goras en las que participaba. Adem\u00e1s de su faceta como novelista, Ravelo ha colaborado en radio, televisi\u00f3n, prensa y publicidad e incluso ha creado letras para canciones. Todo un torbellino de actividad, desde la periferia Canaria (de sus m\u00faltiples ocupaciones e iniciativas en las Islas ya os hablamos en una <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/divulgacion-cultural-al-golpito\/\" target=\"_blank\">entrada anterior del blog<\/a>) hasta aquel conf\u00edn del mundo en el que su imagen seguir\u00e1 viva en los espejos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es sin duda en la novela negra donde ha obtenido los mayores reconocimientos, especialmente tras ganar en 2014  el premio &nbsp;Dashiell Hammett en la Semana Negra de Gij\u00f3n por <em>La estrategia del pequin\u00e9s<\/em>. Este cuentista de la calle, que naci\u00f3 y se crio en el humilde barrio de Escaleritas en Las Palmas de Gran Canaria, fue aprendiendo el oficio de escritor con las voces que se entremezclaban tras la barra de un bar, mientras serv\u00eda copas como camarero:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u201c- Josu\u00e9, \u00bfconoces a Alexis Ravelo? <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 No, personalmente, pero \u00e9l nos conoce a todos, del Cuasqu\u00edas [<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.laprovincia.es\/cultura\/2013\/03\/05\/sala-cuasquias-echa-cierre-10455299.html\" target=\"_blank\">nombre del bar en el que trabaj\u00f3 mucho tiempo y que fue un local de referencia en Las Palmas<\/a>]. Y adem\u00e1s, nos saluda. Si coincides con \u00e9l, seguro que entre <em>ronsito <\/em>&nbsp;y <em>ronsito<\/em> vas a aprender de literatura y de cine m\u00e1s que si hubieras hecho un doctorado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero su formaci\u00f3n fue m\u00e1s all\u00e1 de la calle: \u201c Aunque dej\u00f3 inacabados los estudios de Filosof\u00eda que comenz\u00f3 en la UNED, se considera a s\u00ed mismo un hombre autodidacta, que ha aprendido de la vida y de sus avatares, y ha asistido a talleres de narrativa impartidos por Mario Merlino, Augusto Monterroso y Alfredo Bryce Echenique; podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que Alexis Ravelo posee un bagaje cultural digno de admirar\u201d(<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.academiacanarialengua.org\/archipielago\/alexis-ravelo\/quien\/#start\" target=\"_blank\">Raquel Ortiz, entrada \u201cAlexis Ravelo\u201d para la Academia Canaria de las Lengua<\/a>). Dejamos que Alexis nos cuente un poco c\u00f3mo fueron aquellos a\u00f1os de aprendizaje mundano:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Capitulo 4 - Alexis Ravelo\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/yMpi83AHH_I?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Fueron tiempos rodeado de influencias antes de crear y de edificar su propia guarida: &nbsp;\u201ccuando es interrogado acerca de qui\u00e9n o qu\u00e9 considera influyente en su obra, no duda en nombrar y analizar las obras de autores como Friedrich D\u00fcrrenmatt, Jean-Pierre Manchete, Leonardo Sciascia, Juan Madrid, Francisco Gonz\u00e1lez Ledesma, Jorge Reverte o Kurt Vonnegut; entre los autores canarios, destaca la influencia de Pedro Garc\u00eda Cabrera, Dolores Campos-Herrero, Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s o Agust\u00edn Espinosa, entre otros.\u201d (Raquel Ort\u00edz, <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.academiacanarialengua.org\/archipielago\/alexis-ravelo\/quien\/#start\" target=\"_blank\">art. cit.<\/a><\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los abrazos de Ravelo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>[obras referenciadas, principalmente, en el art\u00edculo de Raquel Ortiz, ya mencionado]<\/p>\n\n\n\n<p>1. <strong>En el apartado Relato<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Trazos interrumpidos\/El d\u00eda del esclavo\/Sombras chinescas<\/em> (1997)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Segundas personas<\/em> (2000)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ceremonias de interior<\/em> (2006)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Algunos text\u00edculos<\/em> (2007)<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn sus relatos, textos de distinta extensi\u00f3n (pero siempre breves), Alexis Ravelo busca el extra\u00f1amiento ante lo cotidiano, el entretenimiento, el juego, la incomodidad, la reflexi\u00f3n. [\u2026] Sin duda, peque\u00f1os textos que, como ya esboza el propio Alexis Ravelo en su blog <em>Ceremonias<\/em>, son &lt;&lt;peque\u00f1as p\u00edldoras para leer r\u00e1pido y pensar despacio&gt;&gt;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/images-na.ssl-images-amazon.com\/images\/S\/compressed.photo.goodreads.com\/books\/1491864787i\/34836183.jpg\" alt=\"\" width=\"231\" height=\"323\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fragmento de <em>Ceremonias de interior<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cManuscrito hallado en un elevador\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En memoria de Augusto Monterroso<\/p>\n\n\n\n<p><em>Amo los ascensores porque son un pa\u00eds de lo indefinido en medio de la previsible jornada. Porque suponen la indescifrable posibilidad de encontrarte con tu peor amigo, tu mejor enemigo, con el amor de tu vida, con el hombre destinado a ser tu verdugo. [\u2026]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>Sobre las Novelas<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tres funerales para Eladio Monroy&nbsp;<\/em>(2006)<\/p>\n\n\n\n<p><em>La noche de piedra<\/em>&nbsp;(La iniquidad I, 2007)<\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00f3lo los muertos <\/em>[Eladio Monroy 2](2008)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los d\u00edas de mercurio<\/em>&nbsp;(La iniquidad II, 2010)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los tipos duros no leen poes\u00eda <\/em>[Eladio Monroy 3]&nbsp;(2011)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Morir despacio<\/em> [Eladio Monroy 4]&nbsp;(2012)<\/p>\n\n\n\n<p><em>La estrategia del pequin\u00e9s<\/em>&nbsp;(2013)<\/p>\n\n\n\n<p><em>La \u00faltima tumba<\/em>&nbsp;(2013)<\/p>\n\n\n\n<p><em>El viento y la sangre<\/em>&nbsp;(2013)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Las flores no sangran<\/em>&nbsp;(2015)<\/p>\n\n\n\n<p><em>La otra vida de Ned Blackbird(<\/em>2016)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los milagros prohibidos<\/em>, 2017.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El peor de los tiempos<\/em> [Eladio Monroy 5], 2017.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La ceguera del cangrejo<\/em>, 2019.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Un t\u00edo con una bolsa en la cabeza<\/em>, 2020.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Si no hubiera ma\u00f1ana<\/em> [Eladio Monroy 6], 2021.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los nombres prestados<\/em>, 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSobre la novela negra, g\u00e9nero en el que sin duda destaca, Ravelo tiene las ideas muy claras: como escritor, considera que puede y debe escribir sobre lo que ocurre en la realidad, en el d\u00eda a d\u00eda del ciudadano de a pie. [\u2026] Lo m\u00e1s trascendental, sin embargo, con respecto a esto \u2013 y por supuesto base de la novela negra \u2013, es la violencia que se genera a partir de esta pol\u00edtica y de esta sociedad capitalista, una violencia que, para Ravelo, se refleja totalmente en el ser humano y sus pasiones.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de sus escritores de cabecera en el g\u00e9nero eran Raymond Chandler, Horace McCoy, James M. Cain, David Goodis y \u201cel gran Jim Thompson\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.storytel.com\/images\/640x640\/0000839790.jpg\" alt=\"\" width=\"311\" height=\"311\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fragmento de <em>Tres funerales para Eladio Monroy<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos camiones de la basura, las cubas municipales, los veh\u00edculos de desinfecci\u00f3n, los taxis vac\u00edos van dando paso a los turismos, a las guaguas, a los camiones de reparto, a los taxis ocupados.<\/p>\n\n\n\n<p>La luz se derrama sobre los barrios altos (que aqu\u00ed son los barrios bajos); sobre las instalaciones portuarias; sobre los bloques de viviendas con paredes de cart\u00f3n; sobre los riscos nimbados de peque\u00f1as casas que se amontonan en multicolor cascada; sobre el empedrado y los muros de piedra de las calles del barrio colombino; sobre las c\u00e9ntricas avenidas; sobre las playas desoladas que acogen a ba\u00f1istas prematuros; sobre oficinas bancarias y sedes oficiales; sobre cuarteles y hospitales; sobre colegios y cocheras; sobre plazas di\u00e1fanas y sombr\u00edos callejones sin salida.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>3. <strong>Su literatura para j\u00f3venes y ni\u00f1os<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>La princesa cautiva<\/em>&nbsp;(2008)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Historia del buf\u00f3n Alegre Contador<\/em>&nbsp;(2008)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los perros de agosto<\/em>&nbsp;(2009)<\/p>\n\n\n\n<p><em>La fuga<\/em>&nbsp;(2009)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Las fauces de Amial<\/em>&nbsp;(2010)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Las pruebas de Maguncia<\/em>&nbsp;(2013)<\/p>\n\n\n\n<p><em>D\u00e1cil, princesa de Taoro<\/em>&nbsp;(2013)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Las ratas de noviembre<\/em>&nbsp;(2015)<\/p>\n\n\n\n<p><em>La cabra fortunata y Tomasito el ilustrado<\/em>&nbsp;(2015)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/libros\/images\/posters\/2009\/5\/9788466784795-image.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"305\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Rompiendo l\u00edmites<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> Su novela negra ha recibido m\u00faltiples premios por aquello que tuvo de revolucionaria, encontrando una voz propia en un g\u00e9nero tan poblado que muchas veces se nos hace dif\u00edcil encontrar lo aut\u00e9ntico.: \u201cDebo reconocer que <em>Tres funerales para Eladio Monroy<\/em> fue para m\u00ed una obra revolucionaria. [\u2026] lo cierto es que descubr\u00ed en las p\u00e1ginas de esta novela que me encontraba ante un narrador impresionante, un escritor que ten\u00eda muy claros los fundamentos m\u00ednimos para consolidar un estilo propio, una marca muy personal que habr\u00eda de servirle para que, con el tiempo y la sucesi\u00f3n de obras, se convirtiera en una categor\u00eda literaria por s\u00ed mismo.\u201d (Victoriano Santana Sanjurjo, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/soltadas.sadalone.org\/otros-textos\/alexis-ravelo-ante-todo-buena-gente\/\" target=\"_blank\">\u201cAlexis Ravelo. Ante todo, buena gente\u201d, en el blog <em>Soltadas<\/em><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s cultivo otros g\u00e9neros negros, aquellos que como <em>Los milagros prohibidos<\/em> reconstruyen la historia desde el interior, desde las personas que la habitan, convirti\u00e9ndose en un cronista de otro siglo, probablemente, como su paisano Gald\u00f3s, de un XIX con aires del XXI, porque Ravelo tambi\u00e9n ten\u00eda sus <em>episodios<\/em>, aquellos que le permit\u00edan reflexionar de los espacios y de la memoria, de la iniquidad. Antonio Becerra Bola\u00f1os y Nayra P\u00e9rez Hern\u00e1ndez en su art\u00edculo <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.scielo.cl\/scielo.php?pid=S0718-71812016000100005&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=pt\" target=\"_blank\">\u201cEspacios y memoria del mal: en torno a La iniquidad de Alexis Ravelo\u201d<\/a> dedicado a las novelas <em>La noche de piedra<\/em> y <em>Los d\u00edas del mercurio<\/em> nos confiesan que \u201cRavelo recupera el car\u00e1cter social y la dimensi\u00f3n filos\u00f3fica de este tipo de textos a trav\u00e9s de un interesant\u00edsimo tratamiento del espacio y de la reconstrucci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica.\u201d<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2023\/03\/AR_JC_01.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2023\/03\/AR_JC_01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9827\" width=\"272\" height=\"408\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2023\/03\/AR_JC_01.jpg 480w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/estambul\/files\/2023\/03\/AR_JC_01-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fotograf\u00eda de Joan Calvet<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La \u00faltima vez que coincidimos ven\u00eda de triunfar -nuevamente- con <em>Los nombres prestados<\/em>, las librer\u00edas se llenaban con la reedici\u00f3n de <em>Los d\u00edas del mercurio<\/em> y nosotros camin\u00e1bamos hacia el 4L\/4C con la mochila llena de <em>milagros prohibidos<\/em>. All\u00ed nos quedamos, como dice Zan\u00f3n, en un abrazo de Ravelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si no los hab\u00e9is probado, no os preocup\u00e9is, abrid sus libros porque como bien afirma Carlos Zan\u00f3n:  \u00abAlexis Ravelo (Las Palmas, 1971) escrib\u00eda mejor que abrazaba. Mucho mejor. Imag\u00ednense.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAlexis Ravelo ten\u00eda una extra\u00f1a manera de cazar a sus v\u00edctimas. Antes siquiera de verlo, uno o\u00eda su vozarr\u00f3n, con o sin carcajada, aunque en realidad \u2013palabras y risas eran ambas una misma cosa\u2013 y lo siguiente era ya el ataque letal. 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