{"id":405,"date":"2010-04-09T15:34:05","date_gmt":"2010-04-09T15:34:05","guid":{"rendered":"http:\/\/institutocervanteslondon.wordpress.com\/?p=405"},"modified":"2010-04-09T15:34:05","modified_gmt":"2010-04-09T15:34:05","slug":"giulio-mi-quijote","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/2010\/04\/09\/giulio-mi-quijote\/","title":{"rendered":"Giulio, mi quijote"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color:#ff0000\">2nd prize <\/span>Category 12-19 y. o.<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/londres.cervantes.es\/imagenes\/Image\/quijote_red.JPG\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"115\" \/>Algunas veces la vida nos pide que nos convirtamos en quijotes, para salvarnos. Nos da capacidades que los dem\u00e1s, que tienen una vida desahogada y superficial, no pueden tener. Nos da lo que sirve para vivir sin dejar de esperar: una imaginaci\u00f3n sin fin. Y as\u00ed nos hacemos quijotes.<\/p>\n<p>Lo que hace Giulio tan diferente a los otros ni\u00f1os de su edad, es que Giulio vive en un hospital y para seguir viviendo tiene que tomar medicinas y sobre todo tiene que ser un quijote.<br \/>\nSu imaginaci\u00f3n lo ayuda en eso, cambiando totalmente la visi\u00f3n del mundo con sus ojos grandes y azules.<\/p>\n<p>Nunca ocurri\u00f3 que Giulio se despertara llorando o quejandose como los otros ninos del hospital.Siempre se despert\u00f3 sonriendo, desde que naci\u00f2. Se despierta, se levanta y empieza corriendo por el \u201ccastillo\u201d. Hace una referencia a las enfermeras, reta a duelos a los ancianos, echandoles a su espada de pl\u00e1stico, que su mama le ha comprado para darle el gusto.<\/p>\n<p>Mientras las enfermeras lo lavan en la palangana de pl\u00e1stico, el cree que es un cuarto de ba\u00f1o del siglo ocho, donde sus criadas se ocupan de el\u00a0 \u00a1con la misma cautela con que se ocupan de un guerrero, obviamente! Despu\u00e9s el vuelve a su habitacion, donde sus criadas le traen los antidotos para resistir a los ataques de los enemigos\u00a0 del mundo exterior. Esos antidotos le hacen sentir mal por un rato a veces, y Giulio tiene que estar en su cama.<\/p>\n<p>Pero en fin, antes o despues, los antidotos surten su efecto, y Giulio se siente como protegido con una armadura invisible.\u00a0 Con esa armadura el va a la habitaci\u00f3n del Mago Jurman. El mago Jurman es en la realidad un medico, que tiene mucho cari\u00f1o a Giulio, y le da gusto en todo lo que desea. Por lo tanto\u00a0 desde que Giulio ten\u00eda tres a\u00f1os, el mago Juman le cuenta las historias de otros guerreros, que lucharon en Grecia, Noruega, Italia, Espa\u00f1a \u00a1y en todas partes!<\/p>\n<p>Y Giulio es siempre m\u00e1s curioso de saber como es la vida de estos otros guerreros en el mundo.<br \/>\n\u00a0Pasan sus mananas hablando de Aquiles, Cesar, y de como Davide mat\u00f2 Golia, hasta que el Mago tiene que irse, y Giulio sigue hurgando sobre estas cosas, hasta que las enfermeras van a darle otros antidotos para luchar contra su enemigo mas grande.<\/p>\n<p>Giulio sabe que su vida es una batalla, sabe que tiene que luchar, y que el hospital es su castillo pero al mismo tiempo su prision. Y as\u00ec ha transformado una pesadilla en un cuento, sus medicinas en sus armas, reta a su enfermedad cada dia como si fuera su antagonista\u00a0 y resiste como un guerrero verdadero.\u00a0 Cuando esta cansado, piensa que un guerrero nunca tiene que parar y lucha por la vida hasta que su enemigo muere.\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde\u00a0 encuentra la fuerza? Es un quijote.<\/p>\n<p>Sara A.<br \/>\nBarton Court Grammar School, Canterbury<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2nd prize Category 12-19 y. o. Algunas veces la vida nos pide que nos convirtamos en quijotes, para salvarnos. Nos da capacidades que los dem\u00e1s, que tienen una vida desahogada y superficial, no pueden tener. Nos da lo que sirve para vivir sin dejar de esperar: una imaginaci\u00f3n sin fin. Y as\u00ed nos hacemos quijotes. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[69,54],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=405"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}