{"id":566,"date":"2010-04-09T18:06:12","date_gmt":"2010-04-09T18:06:12","guid":{"rendered":"http:\/\/institutocervanteslondon.wordpress.com\/?p=566"},"modified":"2010-04-09T18:06:12","modified_gmt":"2010-04-09T18:06:12","slug":"don-quijote-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/2010\/04\/09\/don-quijote-8\/","title":{"rendered":"Don Quijote"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/londres.cervantes.es\/imagenes\/Image\/quijote_red.JPG\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"115\" \/>Donna sali\u00f3 deprisa de la mansi\u00f3n y registr\u00f3 la zona con preocupaci\u00f3n. \u201cTiene que estar aqu\u00ed,\u201d pens\u00f3, y aun as\u00ed, lo que ten\u00eda delante demostraba lo contrario; a su marido, Kevin, no se le ve\u00eda por ning\u00fan lado. Perpleja, Donna se acerc\u00f3 a un banco de piedra y se sent\u00f3. No hab\u00eda estado all\u00ed ni siquiera dos segundos cuando, de repente, el seto la envolvi\u00f3. Sacudiendo los brazos como un gato salvaje, Donna solt\u00f3 un alarido y empez\u00f3 a aporrear a su captor. \u201cDonna, para de pegarme con tanta violencia, por favor, o me vas a magullar terriblemente.\u201d Reconociendo la voz, dej\u00f3 de moverse y se dio la vuelta.<\/p>\n<p>\u201cKevin, \u00bfPor qu\u00e9 estamos en el seto?\u201d Donna lo mir\u00f3 con desaprobaci\u00f3n, y arque\u00f3 una ceja a su extra\u00f1o atuendo. Llevaba pantalones cortos color beige, un sombrero de caza descomunal y un cintur\u00f3n grande que se hab\u00eda atado torpemente alrededor de su considerable cintura. Despu\u00e9s de liberar a Donna, volvi\u00f3 con rapidez a su ocupaci\u00f3n previa; mirando fijamente por el espacio peque\u00f1o entre la base y el respaldo del banco. Gir\u00f3 la esfera para enfocar los prism\u00e1ticos y de pronto solt\u00f3 un grito de satisfacci\u00f3n. Se volvi\u00f3 a su mujer con una sonrisa traviesa de oreja a oreja y, con un susurro ronco, exclam\u00f3 \u201c\u00a1Lo he encontrado!\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 es, precisamente, lo que has encontrado?\u201d Donna sab\u00eda que era mejor no confiar en los arrebatos de Kevin: como era un hombre superdotado, siempre se le hab\u00eda dado todo bien, pero ahora, a punto de cumplir cincuenta y cinco a\u00f1os, su agudeza intelectual se hab\u00eda convertido en una excentricidad profunda, que rozaba la locura.<br \/>\n\u201cEl ej\u00e9rcito\u2026\u201d contest\u00f3, lleno de entusiasmo, \u201c\u2026y \u00a1no voy a dejar que esta vez!\u201d Con una r\u00e1faga de energ\u00eda, salt\u00f3 del seto a toda velocidad hacia el cobertizo donde guardaban las herramientas. La reacci\u00f3n de su marido dej\u00f3 at\u00f3nita a Donna. \u201c\u00bfQu\u00e9 \u2018ej\u00e9rcito\u2019?\u201d Pens\u00f3 para s\u00ed misma, \u201cy \u00bfQu\u00e9 va a hacer en el cobertizo?\u201d&#8230;<\/p>\n<p>Al otro lado de la finca, la Se\u00f1ora \u00c1lvarez montaba su caballo por el camino de herradura. Le parec\u00eda un d\u00eda estupendo. Todav\u00eda ninguno de los chicos se hab\u00eda ca\u00eddo de los caballos, y el buen tiempo le daba la oportunidad de gozar de las vistas preciosas. Estaba a punto de silbar una melod\u00eda alegre cuando, de repente, un cortac\u00e9sped pas\u00f3 por delante como una bala. No lo pod\u00eda creer, pero la figura que ve\u00eda era totalmente real: un hombre montaba el cortac\u00e9sped, y aceleraba hacia el grupo de alumnos gritando \u201c\u00a1Os destierro de \u00e9sta tierra!\u201d mientras asestaba un golpe al aire con un rastrillo.<\/p>\n<p>Una ni\u00f1a de seis a\u00f1os, Silvia, se acerc\u00f3 al hombre raro. Mir\u00f3 los pantalones cortos, el sombrero descomunal y su considerable cintura, y con entusiasmo exclam\u00f3 \u201c\u00a1Duendecillo!\u201d. En ese momento, Kevin cay\u00f3 en la cuenta de la realidad de la situaci\u00f3n; \u00e9ste grupo no era ning\u00fan ej\u00e9rcito. Con un suspiro, simplemente se levant\u00f3 y se march\u00f3, y los jinetes continuaron como si ni siquiera hubiera estado all\u00ed.\u00a0<\/p>\n<p>Robyn B.<br \/>\nTunbridge Wells Girls&#8217; Grammar School<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Donna sali\u00f3 deprisa de la mansi\u00f3n y registr\u00f3 la zona con preocupaci\u00f3n. \u201cTiene que estar aqu\u00ed,\u201d pens\u00f3, y aun as\u00ed, lo que ten\u00eda delante demostraba lo contrario; a su marido, Kevin, no se le ve\u00eda por ning\u00fan lado. Perpleja, Donna se acerc\u00f3 a un banco de piedra y se sent\u00f3. 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