{"id":7319,"date":"2019-08-20T07:07:33","date_gmt":"2019-08-20T07:07:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/?p=7319"},"modified":"2019-08-23T07:16:48","modified_gmt":"2019-08-23T07:16:48","slug":"robert-goodwin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/2019\/08\/20\/robert-goodwin\/","title":{"rendered":"\u201cEn EEUU siempre ha habido una fascinaci\u00f3n por su pasado espa\u00f1ol\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Entrevista a Robert Goodwin, historiador e hispanista, publicada\u00a0en el ABC Cultural el 6 de julio.<\/p>\n<p><em>Por Ignacio Peyr\u00f3<\/em><\/p>\n<p>En la solapa de los libros de Robert Goodwin encontramos una descripci\u00f3n que m\u00e1s parece una declaraci\u00f3n de intenciones: \u201cdivide su tiempo entre Londres y Sevilla\u201d. Desde la traducci\u00f3n, en 2016, de Espa\u00f1a. Centro del mundo, 1519-1682, este joven padre y doctor en historia es de los hispanistas que m\u00e1s r\u00e1pido y m\u00e1s hondo han llegado al coraz\u00f3n y a las estanter\u00edas de los espa\u00f1oles, quiz\u00e1 porque, como \u00e9l mismo confiesa, \u201cyo he terminado estudiando temas espa\u00f1oles por mi amor por el pa\u00eds\u201d. Un amor ya visible en la lengua: su castellano suena con un pur\u00edsimo acento andaluz. Tras su \u00e9xito de 2016, Goodwin acaba de publicar en el mundo anglosaj\u00f3n Am\u00e9rica. The epic story of Spanish North America, 1493-1898, a\u00fan por traducir: un recorrido tan fascinante como documentado por un terreno en buena parte ignoto para el lector espa\u00f1ol. \u00bfQui\u00e9n sabe que, al terminar la Revoluci\u00f3n americana, la Corona espa\u00f1ola pod\u00eda reclamar la mitad del Estados Unidos actual? De Col\u00f3n a Cabeza de Vaca y de Esteban \u2013el primer afroamericano documentado- a Bernardo de G\u00e1lvez, Goodwin cuenta, a trav\u00e9s de sus personajes, una historia de h\u00e9roes y misioneros, de oro y gloria, de ambici\u00f3n y crueldad pero tambi\u00e9n de leyes. No hace falta decir que se lee tan bien como todo lo suyo. Y de Am\u00e9rica hemos hablado con \u00e9l: de Am\u00e9rica y de su trayectoria de hispanista.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/files\/2019\/08\/20190617_175805.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-7322\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/files\/2019\/08\/20190617_175805-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/files\/2019\/08\/20190617_175805-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/londres\/files\/2019\/08\/20190617_175805-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>-Su padre era el mayor experto en arquitectura otomana. Sin embargo, por as\u00ed decirlo, usted ha tomado el lado bueno en Lepanto\u2026<\/strong><\/p>\n<p>-Mi padre me inculc\u00f3 el amor de viajar \u2013en el sentido literal y mentalmente, como investigador. Pero claro, como Edipo, supongo que hab\u00eda que \u201cmatar al padre\u201d en su labor paternal, que era Turqu\u00eda, y he huido al otro punto del Mediterr\u00e1neo. En fin, sin entrar en temas freudianos, lo que ocurri\u00f3 es que para mi generaci\u00f3n de brit\u00e1nicos Espa\u00f1a era un pa\u00eds muy asequible. Y cuando tengo dieciocho a\u00f1os y aterrizo en Espa\u00f1a y todo el mundo sonre\u00eda, dec\u00eda yo que ser\u00eda por algo, y para saber por qu\u00e9 era, mejor empezar a aprender espa\u00f1ol. Y a consecuencia de aprender el lenguaje empec\u00e9 a conocer la cultura y a enamorarme del pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>-Pero no todo su contacto con Espa\u00f1a ha sido a trav\u00e9s de la facultad de \u201cFilosof\u00eda y fiestas\u201d de Granada. Tambi\u00e9n ha tenido grandes maestros como Sir Barry Ife, gran cervantista.<\/strong><\/p>\n<p>En Granada tuve la suerte de estudiar la cultura hispanomusulmana bajo Antonio Fern\u00e1ndez Puertas, pero es verdad que mi gran influencia has sido Sir Barry Ife, un maestro a quien la ense\u00f1anza le viene de nacimiento, a diferencia de muchos investigadores que no saben comunicar lo emocionante de sus investigaciones, nunca aburr\u00eda a sus alumnos y inculcaba un amor por la literatura de Siglo de Oro. Nos pon\u00eda en semic\u00edrculo a los estudiantes alrededor de \u00e9l y era una experiencia muy \u00edntima, cada uno con su texto, hablando de lo que pod\u00eda significar\u2026 Pero no era s\u00f3lo \u00e9l. En esa \u00e9poca, hablo de hace veinticinco a\u00f1os, en King\u2019s College, hab\u00eda una serie de profesores extraordinarios: John Butt, Katherine Boyle, Xon de Ros, Antonio Moreira&#8230;<\/p>\n<p><strong>-Entrando ya en el libro, si Espa\u00f1a tiene algo de historia de amor, Am\u00e9rica es un libro de aventuras\u2026<\/strong><\/p>\n<p>-Estoy de acuerdo, y siempre quise que fuera as\u00ed. Al fin y al cabo, estamos hablando de terrenos cercanos a Hollywood, y aunque el libro tiene varios niveles de lectura, he querido que uno de ellos fuera ese: el del libro de aventuras. Es un libro de Hollywood, s\u00ed, aunque no en el sentido de la invenci\u00f3n: todo es ver\u00eddico, o por lo menos sigo las fuentes originales. Pero empleo esas fuentes para transmitir una sensaci\u00f3n de aventura.<\/p>\n<p><strong>-Hay una coherencia en que Am\u00e9rica siga a Espa\u00f1a. A la vez, se trata de un mundo menos conocido, con el que estamos peor familiarizados\u2026<\/strong><\/p>\n<p>-En realidad, la idea de este libro me vino antes de escribir Espa\u00f1a. Pero la primera vez que intent\u00e9 vender el proyecto no tuve \u00e9xito, de modo que escrib\u00ed el otro y el \u00e9xito de Espa\u00f1a fue el que me abri\u00f3 el paso para poder escribir este. Tambi\u00e9n hay que tener en cuenta que la situaci\u00f3n pol\u00edtica ha cambiado mucho: casi todos los americanos son conscientes de que hubo un pasado hisp\u00e1nico, pero no est\u00e1n muy informados sobre este periodo. Entonces era el momento de escribirlo.<\/p>\n<p><strong>-Estamos muy hechos a los pizarros y los corteses, pero cuesta creer lo fascinantes que son los personajes de la Norteam\u00e9rica espa\u00f1ola. \u00bfC\u00f3mo eran esos hombres?<\/strong><\/p>\n<p>-Hay que tratar a cada personaje como un individuo. Dir\u00eda lo mismo en cualquier contexto. Lo que hay que entender, cuando escribes historia a tanta distancia, es que est\u00e1s estudiando la historia que escribieron ellos, algunos personajes. Un pecado de los historiadores contempor\u00e1neos que tratan esa \u00e9poca es presentar a los personajes como si fueran personajes hist\u00f3ricos del siglo XX. El historiador de esta \u00e9poca reciente tiene demasiada informaci\u00f3n; el historiador que escribe sobre el siglo XVI normalmente tiene dos, tres cr\u00f3nicas, alguna documentaci\u00f3n\u2026. En un libro como este lo que he querido hacer es sacar la versi\u00f3n m\u00e1s animada de cada personaje para dar un hilo central a cada narraci\u00f3n. Porque, al fin y al cabo, la de los espa\u00f1oles en Norteam\u00e9rica es la historia de una serie de eventos, de aventuras, de fracasos, de triunfos\u2026 y yo creo que para el lector, al menos el lector al que yo quisiera atraer, que no es el t\u00edpico lector de libros de historia, tiene que leerse como una novela. He tenido y tengo otro papel como investigador acad\u00e9mico, universitario, pero mi intenci\u00f3n no es presentar ese tipo de investigaci\u00f3n al p\u00fablico en un libro como este \u2013o, si lo hago, que sea de manera muy amena, asequible, como si fuera una novela. Por eso he querido destacar todas las facetas de cada personaje, e incluso he intentado indagar o, por lo menos, especular, sobre los motivos de cada personaje en cada momento.<\/p>\n<p><strong>-Se ha hablado mucho de la sed de oro de los espa\u00f1oles, el propio Cort\u00e9s habl\u00f3 de ello. Sin embargo, es llamativo c\u00f3mo desde pronto hay una autocr\u00edtica profunda del propio proyecto imperial\u2026<\/strong><\/p>\n<p>-Es algo que siempre me ha impresionado. C\u00f3mo, a la mitad del siglo XVI, Carlos V decidi\u00f3, al menos en teor\u00eda, suspender toda actividad conquistadora mientras sus te\u00f3logos y juristas decid\u00edan cu\u00e1les ten\u00edan que ser los l\u00edmites y las normas de la aventura imperial. Sabemos que la realidad iba a ser diferente de lo que intent\u00f3 ordenar un rey, pero la mera intenci\u00f3n de hacerlo nos deja con un escalofr\u00edo \u2013casi nos define una civilizaci\u00f3n. Y lo interesante es que no s\u00f3lo pasa entonces. Lo que sabemos de la campa\u00f1a de O\u00f1ate, por ejemplo, o de V\u00e1zquez de Coronado, lo sabemos por documentaci\u00f3n fundamentalmente legal, documentaci\u00f3n producida para justificar, para informar\u2026 Hay una obsesi\u00f3n con la ley y la burocracia. Estamos frente a una gente que son conquistadores, que tienen armas, armaduras, caballos\u2026 pero al fin y al cabo tambi\u00e9n eran bur\u00f3cratas. Que pudieran respetar la ley en un momento de crisis total en la Florida, por ejemplo, en que fracasa otra expedici\u00f3n para su conquista, y decidan parar antes de matarse los unos a los otros para emprender un pleito, y luego mandan los papeles a M\u00e9xico en un barco&#8230; Eso tambi\u00e9n es civilizaci\u00f3n: abandonar las armas como forma de resolver un problema y sujetarse a la ley. Y eso no lo estaban haciendo en otras partes del mundo.<\/p>\n<p><strong>-Es curiosa la cierta mala prensa de los Borbones \u2013usted mismo habla de Carlos III como excepci\u00f3n-, pero las reformas borb\u00f3nicas tuvieron su peso\u2026<\/strong><\/p>\n<p>-S\u00ed, es un gran momento para Espa\u00f1a. El del imperio espa\u00f1ol en el XVIII es un tema fascinante. Aunque la explicaci\u00f3n tal vez peca de sencilla, el problema de Carlos III es que quiz\u00e1 fuera demasiado eficaz, mientras que bajo los Austrias hubo menos control, menos Gobierno; era un sistema mucho m\u00e1s suelto. Luego, bajo los borbones, sobre todo bajo Carlos III, el Estado consigue imponerse en el imperio. Eso funcion\u00f3 hasta que la invasi\u00f3n napole\u00f3nica dej\u00f3 al Estado sin esa capacidad de imponerse.<\/p>\n<p><strong>-Aun cuando no fuera nuestra, esta historia de la Norteam\u00e9rica espa\u00f1ola ser\u00eda apasionante. \u00bfPor qu\u00e9 tal desconocimiento sobre ella entre nosotros?<\/strong><\/p>\n<p>-Espa\u00f1a comparte esa ignorancia con los norteamericanos, incluso hasta cierto punto, con los mexicanos. Tiene mucho de interpretaci\u00f3n, pero creo que para Espa\u00f1a era una parte del Imperio perif\u00e9rica: M\u00e9xico y Per\u00fa ten\u00edan m\u00e1s peso pol\u00edtico y econ\u00f3mico (para no dar impresi\u00f3n de que el libro trate de algo de poca importancia); all\u00ed se hab\u00eda derrotado a dos imperios importantes, ricos y poblados; eran fuentes de riqueza econ\u00f3mica. En Norteam\u00e9rica, sin embargo, al llegar a California, a Nuevo M\u00e9xico, a todo lo que es el oeste, lo que se encuentran es un terreno vaciado. Ya hab\u00edan muerto millones de ind\u00edgenas por enfermedades demoledoras como la viruela. Y es importante acordarse de que al principio lo que buscan la mayor\u00eda de los conquistadores era mano de obra. Hoy entendemos una finca como un terreno, pero en el siglo XVI la poblaci\u00f3n era mucho m\u00e1s importante que el terreno en s\u00ed.<\/p>\n<p><strong>-En el canon nacional estadounidense, el legado hisp\u00e1nico tambi\u00e9n est\u00e1 ausente por comparaci\u00f3n con el entronque pionero y aristocr\u00e1tico de la Costa Este. \u00bfSe est\u00e1 dando la vuelta a esto?<\/strong><\/p>\n<p>-Va a ser muy dif\u00edcil cambiarlo. Fundamentalmente, las Trece colonias brit\u00e1nicas, ya por el siglo XVIII, ten\u00edan much\u00edsima fuerza econ\u00f3mica. Toda la fuerza econ\u00f3mica que hab\u00eda en Norteam\u00e9rica, excluyendo M\u00e9xico, todo lo que para un occidental constituye la civilizaci\u00f3n, est\u00e1 en la Costa Este. La presencia espa\u00f1ola era, en muchas partes, escasa, por lo que hasta cierto punto es comprensible que los americanos considerasen la presencia espa\u00f1ola como algo comparativamente menor. Pero luego, si ya empiezas a pensar de esa manera, y te cr\u00edan adem\u00e1s con la expectativa y el mito de que las ra\u00edces de tu naci\u00f3n son de la Costa Este, la presencia espa\u00f1ola se hace, digamos, muy inconveniente. M\u00e1s a\u00fan si ese mito se asienta sobre un movimiento de pioneros puros, de gente humilde llegada de Europa, escapados de un mundo tir\u00e1nico de monarqu\u00edas\u2026 Como dec\u00eda, ah\u00ed resulta muy inconveniente escribir que si esos pioneros sobrevivieron fue porque encontraron ciudades de fundaci\u00f3n espa\u00f1ola con gente viviendo all\u00ed, con sus tiendas y sus tabernas. Un eje para lo espa\u00f1ol tambi\u00e9n podr\u00eda haber sido la historiograf\u00eda mexicana, pero les suele resultar mejor olvidar por completo que la mitad de tu pa\u00eds ha sido anexionado por tus vecinos.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfPero se empieza a recuperar esa historia, hay una reconciliaci\u00f3n mayor con el pasado hisp\u00e1nico\u2026?<\/strong><\/p>\n<p>-En realidad siempre ha habido, aunque de una manera quiz\u00e1 romantizada. Richard Kagan acaba de publicar un libro fascinante: The Spanish craze 1779-1939, \u201cla locura por lo espa\u00f1ol\u201d o \u201cla fiebre espa\u00f1ola\u201d, que estudia la imagen de Espa\u00f1a en Estados Unidos. Por tanto, siempre ha habido un inter\u00e9s. Lo que pasa es un inter\u00e9s con un punto de fantasioso y romantizado, a veces de manera estramb\u00f3tica. Esa fascinaci\u00f3n se nota mucho, especialmente, en la arquitectura. En t\u00e9rminos generales, fuera de lo que es la academia, en un mundo poco fiel a la historia verdadera, siempre ha habido bastante inter\u00e9s en la idea de que hubo un pasado espa\u00f1ol. Otra cosa es que esa idea sea fiel a la realidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista a Robert Goodwin, historiador e hispanista, publicada\u00a0en el ABC Cultural el 6 de julio. 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