{"id":2735,"date":"2011-09-19T11:01:15","date_gmt":"2011-09-19T10:01:15","guid":{"rendered":"http:\/\/bibliotecaoctaviopaz.wordpress.com\/?p=2735"},"modified":"2016-01-24T18:42:11","modified_gmt":"2016-01-24T18:42:11","slug":"los-lunes-del-baron-davillier","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/09\/19\/los-lunes-del-baron-davillier\/","title":{"rendered":"Los lunes del bar\u00f3n Davillier"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_2736\" style=\"width: 387px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/09\/davillier.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2736\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-2736\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/09\/davillier.jpg\" alt=\"\" width=\"377\" height=\"539\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2736\" class=\"wp-caption-text\">Jean Charles Davillier (1823 &#8211; 1883) por Giovanni Boldini.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: left\">Francia es tierra feraz en hispanistas desde larga data. Entre ellos no se ha hecho debida justicia al bar\u00f3n Charles Davillier, Caballerizo Mayor de Napole\u00f3n III, erudito, anticuario e hispan\u00f3filo hasta el extremo de que en la hora de su muerte, en 1883, se le despidi\u00f3 como \u201cel franc\u00e9s m\u00e1s entusiasta admirador de Espa\u00f1a\u201d. Davillier arroj\u00f3 luz en la Europa de la segunda mitad del XIX sobre las artes decorativas espa\u00f1olas y en sus obras se empe\u00f1\u00f3 en romper estereotipos y prejuicios sobre Espa\u00f1a, muy en particular con su sensacional para aquellos tiempos <a href=\"http:\/\/www.memoriadigitalvasca.es\/handle\/10357\/2077?mode=full&amp;empezar=1\" target=\"_blank\"><em>L\u2019Espagne<\/em> (Hachette, 1874)<\/a> , traducido r\u00e1pidamente al italiano, al ingl\u00e9s, al dan\u00e9s, al alem\u00e1n\u2026 y no dado a la imprenta espa\u00f1ola hasta 1949, de donde Ediciones Castilla lo sac\u00f3 con el t\u00edtulo <em>Viaje por Espa\u00f1a<\/em>. Cuenta <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/agenda\/Hoyo\/_Arturo_del\/Arturo\/Hoyo\/escritor\/editor\/critico\/literario\/elpepigen\/20040402elpepiage_7\/Tes\" target=\"_blank\">Arturo del Hoyo <\/a>en su magn\u00edfico estudio previo para aquella primera edici\u00f3n espa\u00f1ola c\u00f3mo el bar\u00f3n Davillier convert\u00eda cada lunes su palacete parisino\u00a0<a title=\" rue Pigalle, Paris 1870\" href=\"http:\/\/www.geographicus.com\/P\/AntiqueMap\/NouveauParis-hachette-1870\" target=\"_blank\">en el 18 de la rue Pigalle<\/a> en un sal\u00f3n art\u00edstico donde se citaban pintores, poetas, eruditos, cr\u00edticos, directores de museos, coleccionistas\u2026 Davillier recuerda, adem\u00e1s, c\u00f3mo se improvisaban tambi\u00e9n en su residencia algunas tardes espa\u00f1olas: \u201cA menudo Fortuny ven\u00eda a comer a mi casa en compa\u00f1\u00eda de su mujer, de su cu\u00f1ado Madrazo y de algunos amigos espa\u00f1oles. Toda etiqueta era desterrada de nuestras reuniones y la tarde la pas\u00e1bamos charlando o cantando seguidillas, jotas y malague\u00f1as (\u2026) Gustavo Dor\u00e9 se contaba a veces entre nosotros (\u2026) Entre dos ronde\u00f1as se discut\u00eda sobre la forma de una espada o de una armadura del siglo XV. Fortuny y B\u00e9aumont se quitaban el uno al otro el l\u00e1piz y las hojas de papel se cubr\u00edan de esbozos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><!--more--> <a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/09\/quijote-dorc3a9-1.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-2742 aligncenter\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/09\/quijote-dorc3a9-1.png?w=795\" alt=\"\" width=\"407\" height=\"524\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/09\/quijote-dorc3a9-1.png 940w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/09\/quijote-dorc3a9-1-233x300.png 233w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/09\/quijote-dorc3a9-1-795x1024.png 795w\" sizes=\"(max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El libro es fruto de un viaje realizado en 1862 en compa\u00f1\u00eda de su viejo amigo Gustavo Dor\u00e9, que ansiaba ambientarse sobre el terreno para ilustrar <em>El Quijote<\/em>. El artista enriquece este volumen con 309 grabados, entre l\u00e1minas y dibujos aislados, en las que tipos, escenas callejeras, paisajes, monumentos, vida cotidiana o festiva nos hacen part\u00edcipes de pleno derecho en aquel viaje. \u201cLe hab\u00eda dicho m\u00e1s de cien veces que \u00e9l era el pintor que deb\u00eda darnos a conocer Espa\u00f1a. No esa Espa\u00f1a de opereta y de los<em> keepsakes <\/em>[\u00e1lbumes muy populares que se ofrec\u00edan como recuerdo en la primera mitad del siglo], sino la verdadera Espa\u00f1a\u201d, escribe nuestro amigo el bar\u00f3n al comienzo de su obra. \u201cNos regalar\u00e1s a tu regreso un espl\u00e9ndido <em>Don Quijote<\/em>, muy espa\u00f1ol, con paisajes verdaderamente espa\u00f1oles, impregnados del sol y de ese color local de que te habr\u00e1s imbuido (\u2026) trazar\u00e1s mil recuerdos en el lienzo y en la madera, y tu nombre, unido al de Cervantes, ir\u00e1 una vez m\u00e1s en buena compa\u00f1\u00eda\u201d. En nuestra biblioteca contamos con un ejemplar de la primera edici\u00f3n de<em> L\u00b4Espagne<\/em> que nos servir\u00e1 de gu\u00eda cada lunes (salvo imponderables y siguiendo la traducci\u00f3n de la edici\u00f3n anotada por Del Hoyo) para revivir aquella atm\u00f3sfera de hispanofilia del palacete de la rue Pigalle. Davillier \u201cpose\u00eda ese raro privilegio del verdadero intelectual: una ciencia discreta, ben\u00e9vola, sin \u00ednfulas ni algarab\u00eda. Unid a esto que era un conversador lleno de ingenio, de animaci\u00f3n y memoria, que contaba maravillosamente an\u00e9cdotas y m\u00e1s an\u00e9cdotas. <em>Ah, les beaux lundis de la rue Pigalle que nous ne reverrons plus<\/em>!\u201d<em>,<\/em> se lamentaban sus amigos en aquella hora aciaga de 1883. El Instituto Cervantes de Par\u00eds reabre ahora con gusto aquel placentero sal\u00f3n en este blog.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Otras entradas de esta serie:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/09\/26\/de-franceses-hispanoblantes-y-de-loros-francofonos-los-lunes-del-baron-davillier-2\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (2). De franceses hispanoblantes y de loros franc\u00f3fonos.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/03\/los-lunes-del-baron-davillier-3-de-lenguas-vernaculas\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (3). De lenguas vern\u00e1culas.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/10\/los-lunes-del-baron-davillier-4-una-barcelona-sin-gaudi\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (4). De una Barcelona sin Gaud\u00ed.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/17\/los-lunes-del-baron-davillier-5-de-ladrones-y-otras-gentes-de-mal-vivir\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (5). De ladrones y otras gentes de mal vivir.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/24\/los-lunes-del-baron-davillier-6-del-verdadero-plato-nacional%e2%80%a6-y-no-es-la-paella\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (6). Del verdadero plato nacional\u2026 y no es la paella.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/31\/los-lunes-del-baron-davillier-7-del-animal-enciclopedico-y-calumnias-vengadas\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (7). Del animal enciclop\u00e9dico y calumnias vengadas.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/07\/los-lunes-de-davillier-8-de-como-buscar-emociones-imaginando-bandoleros-de-leyenda\/\">Los lunes de Davillier (8). De c\u00f3mo buscar emociones imaginando bandoleros de leyenda.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/14\/los-lunes-de-davillier-9-de-los-siete-ninos-de-ecija-a-jose-maria-el-tempranillo\/\">Los lunes de Davillier (9). De Los Siete Ni\u00f1os de \u00c9cija a Jos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/21\/los-lunes-de-davillier-10-de-los-toros-como-cosa-espanola-por-encima-de-todas-las-otras\/\">Los lunes de Davillier (10). De los toros como \u201ccosa espa\u00f1ola por encima de todas las otras\u201d.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/28\/los-lunes-del-baron-davillier-11-del-chocolate-como-excusa-para-descubrir-la-espana-desconocida\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (11). Del chocolate como excusa para descubrir la Espa\u00f1a desconocida<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/12\/05\/los-lunes-del-baron-davillier-12-de-ruidos-violines-guitarras-y-bellezas-antano-ignotas\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (12). De ruidos, violines, guitarras y bellezas anta\u00f1o ignotas<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/12\/12\/los-lunes-del-baron-davillier-13-de-dore-y-su-vision-de-espana-como-perfectos-companeros-de-viaje\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (13). De Dor\u00e9 y su visi\u00f3n de Espa\u00f1a como perfectos compa\u00f1eros de viaje<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/12\/20\/los-lunes-del-baron-davillier-y-14-de-dore-en-la-buena-compania-de-cervantes-y-el-quijote\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (y 14). De Dor\u00e9 en la buena compa\u00f1\u00eda de Cervantes y el \u2018Quijote\u2019<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francia es tierra feraz en hispanistas desde larga data. Entre ellos no se ha hecho debida justicia al bar\u00f3n Charles Davillier, Caballerizo Mayor de Napole\u00f3n III, erudito, anticuario e hispan\u00f3filo hasta el extremo de que en la hora de su muerte, en 1883, se le despidi\u00f3 como \u201cel franc\u00e9s m\u00e1s entusiasta admirador de Espa\u00f1a\u201d. Davillier [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":29,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[53,35],"tags":[103,133,141,166,197,298,446],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2735"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2735"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2735\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6941,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2735\/revisions\/6941"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2735"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2735"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2735"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}