{"id":3117,"date":"2011-11-14T17:46:56","date_gmt":"2011-11-14T16:46:56","guid":{"rendered":"http:\/\/bibliotecaoctaviopaz.wordpress.com\/?p=3117"},"modified":"2016-01-24T18:53:16","modified_gmt":"2016-01-24T18:53:16","slug":"los-lunes-de-davillier-9-de-los-siete-ninos-de-ecija-a-jose-maria-el-tempranillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/14\/los-lunes-de-davillier-9-de-los-siete-ninos-de-ecija-a-jose-maria-el-tempranillo\/","title":{"rendered":"Los lunes de Davillier (9). De Los Siete Ni\u00f1os de \u00c9cija a Jos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo."},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_3212\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/contrabandistas.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3212\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-3212\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/contrabandistas.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/contrabandistas.jpg 2112w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/contrabandistas-225x300.jpg 225w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/contrabandistas-768x1024.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3212\" class=\"wp-caption-text\">Contrabandistas<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: left\">Dej\u00e1bamos el lunes pasado a viajeros anteriores a Davillier y Dor\u00e9 sobrecogidos por el asalto de un grupo de bandoleros, haciendo mentalmente recuento de lo perdido y, con toda seguridad, dando gracias a Dios de que la aventura no hubiera pasado a mayores.<br \/>\nEn el entretanto, los salteadores hab\u00edan tenido tiempo de llegar a su escarpado refugio y proced\u00edan a repartir el fruto de sus afanes, como nos cuenta Davillier en su <em><a href=\"http:\/\/bibliotecaoctaviopaz.wordpress.com\/2011\/09\/19\/los-lunes-del-baron-davillier\/\" target=\"_blank\">Viaje por Espa\u00f1a<\/a>.<\/em><\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan una costumbre que se hab\u00eda hecho ley entre los bandoleros, se hac\u00edan tres partes iguales del bot\u00edn: el primer tercio pertenec\u00eda al capit\u00e1n; el segundo se repart\u00eda entre los miembros de la partida, cuyo n\u00famero raramente exced\u00eda a ocho o diez hombres, y el resto, puesto religiosamente a un lado, era una\u00a0 especie\u00a0 de \u201cfondo de reserva\u201d destinado a socorrer a los camaradas <a href=\"http:\/\/bibliotecaoctaviopaz.wordpress.com\/2011\/10\/17\/los-lunes-del-baron-davillier-5-de-ladrones-y-otras-gentes-de-mal-vivir\/\" target=\"_blank\">ca\u00eddos en manos de la\u00a0se\u00f1ora Justicia<\/a>, para lograr su libertad o para decir misas por el alma de los desgraciados que acababan <em>bailando en la horca sin casta\u00f1uelas<\/em>\u201d.\u00a0 O que terminaban recibiendo <a href=\"http:\/\/bibliotecaoctaviopaz.wordpress.com\/2011\/10\/10\/los-lunes-del-baron-davillier-4-una-barcelona-sin-gaudi\/\" target=\"_blank\">garrote vil<\/a>, como\u00a0 se decidi\u00f3 m\u00e1s tarde, por motivos de econom\u00eda del erario p\u00fablico, y le ocurri\u00f3\u00a0 a Margarita Cisneros en 1852, s\u00f3lo diez a\u00f1os antes de este viaje de Davillier,\u00a0bandolera aragonesa ajusticiada por haber cometido 14 asesinatos. Su carrera de\u00a0 desmanes, desencadenada por un matrimonio forzoso del que se libr\u00f3 matando al\u00a0 marido, dio a <a href=\"http:\/\/www.cervantes.es\/bibliotecas_documentacion_espanol\/biografias\/tel_aviv_camilo_jose_cela.htm\" target=\"_blank\">Camilo Jos\u00e9 Cela<\/a> motivos para elaborar en 1948 unos apuntes sobre mujeres bravas que en lo referido a Cisneros en el pat\u00edbulo conclu\u00eda con un\u00a0 romance:<!--more--><\/p>\n<address>\u201cCon una hopa amarilla,<\/address>\n<address>jineta en asno ruin,<\/address>\n<address>la Margarita Cisneros<\/address>\n<address>marcha hacia el garrote vil.<\/address>\n<address>Funcionarios y se\u00f1oras,<\/address>\n<address>menestrales y gamberros,<\/address>\n<address>hacen el coro final.<\/address>\n<address>El verdugo empina el codo<\/address>\n<address>para no marrar el golpe.<\/address>\n<address>Van rastreando los perros<\/address>\n<address>el rastrojo de la muerte.<\/address>\n<address>\u00a1La Margarita Cisneros<\/address>\n<address>no fue una chica de suerte!\u201d.<\/address>\n<p>Los Siete Ni\u00f1os de \u00c9cija, en cambio, jugaron durante muchos a\u00f1os con la suya&#8230; hasta que la perdieron. La\u00a0 partida se renovaba conforme las circunstancias (bajas, apresamientos o\u00a0 abandonos) lo requer\u00edan. El m\u00e1s notable de sus jefes fue el <em>Capit\u00e1n Ojitos<\/em>, que\u00a0 un mal d\u00eda se lleg\u00f3 a las manos con uno de los suyos, <em>el Tirria<\/em>, \u201ctuvieron una\u00a0 lucha a pu\u00f1al y los dos quedaron sobre el terreno\u201d, informa Davillier.<\/p>\n<p>En el trayecto entre\u00a0 Archidona y Antequera nuestros viajeros fueron muy bien entretenidos, como es\u00a0 f\u00e1cil imaginar,\u00a0 por las explicaciones detalladas del arriero sobre el\u00a0 fin de la pulcra, en su exigencia num\u00e9rica, banda ecijana, nunca compuesta por m\u00e1s ni por menos de siete hombres. El caso es que \u201cno pudiendo [la autoridad]\u00a0 hacerse con ellos por la fuerza, se resolvi\u00f3 emplear la astucia y \u00e9sta fue la\u00a0 estratagema que us\u00f3: un falso hermano [asociado a la banda] fue enviado a ellos\u00a0 y les anunci\u00f3\u00a0 que a una hora determinada un rico convoy pasar\u00eda por\u00a0 un camino profundo en un punto que \u00e9l les declar\u00f3. Poco antes de la hora\u00a0convenida, los bandidos se pusieron en camino para esperar el paso del convoy,\u00a0 Ahora bien, se hab\u00eda tenido cuidado de colocar en medio del camino un saquito\u00a0 repleto de <em>duros<\/em> de plata. Uno de los bandidos lo recogi\u00f3 pensando que\u00a0 hab\u00eda sido perdido por alg\u00fan viajero, y se apresur\u00f3 a rasgarlo con su pu\u00f1al.\u00a0 Sus compa\u00f1eros acudieron al sonido argentino de los duros que rodaban por el\u00a0 suelo, y todos se apearon para recogerlos. En ese momento una descarga reson\u00f3 y\u00a0 cayeron todos para no levantarse jam\u00e1s. Fueron acribillados por las balas de\u00a0 los soldados, ocultos entre los matorrales, que hab\u00edan escogido el momento en\u00a0 que estaban reunidos en grupo, como hace el cazador cuando las perdices se\u00a0 re\u00fanen en torno del pu\u00f1ado de grano que se echa al suelo para atraerlas\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_3207\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/barranco-serranc3ada.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3207\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-3207\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/barranco-serranc3ada.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/barranco-serranc3ada.jpg 2609w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/barranco-serranc3ada-300x235.jpg 300w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/barranco-serranc3ada-1024x804.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3207\" class=\"wp-caption-text\">Escena de un asalto en un barranco en la sierra de Ronda.<\/p><\/div>\n<p>La lista de bandoleros de\u00a0 leyenda es larga y sus historias, anta\u00f1o contadas en pliegos de cordel y\u00a0 romances, todav\u00eda hoy sobreviven como ecos en la mente colectiva gracias al\u00a0 cine o a canciones populares, como el <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=JJDfwOK04_E&amp;feature=results_video&amp;playnext=1&amp;list=PLED0EEE65561441ED\" target=\"_blank\">Romance del Pernales<\/a> que\u00a0cantara El Nuevo Mester de Juglar\u00eda en honor de uno de los \u00faltimos salteadores\u00a0de caminos, ca\u00eddo ya a principios del siglo XX; en el nombre de restaurantes como\u00a0El Tragabuches o Luis Candelas; rutas tur\u00edsticas como la del Tempranillo, o\u00a0simplemente por su propia eufon\u00eda, como Pasos Largos.<\/p>\n<p>Muy pocos tuvieron la suerte\u00a0 de vivir para contarlo y entre ellos no figura, a pesar de lo que escribiera\u00a0 Davillier, Jos\u00e9 Mar\u00eda Hinojosa, alias El Tempranillo y tambi\u00e9n El rey de Sierra\u00a0 Morena, \u201caut\u00e9ntico modelo de bandido cort\u00e9s y caballeroso\u201d que se iniciara en\u00a0 sus correr\u00edas con Los Siete Ni\u00f1os de \u00c9cija hasta establecerse por su cuenta y\u00a0 convertirse en el m\u00e1s legendario de todos los bandoleros. \u201cSe le hab\u00eda apodado <em>Tempranillo<\/em> porque siempre estaba dispuesto a \u201ctrabajar\u201d muy de\u00a0 ma\u00f1ana\u201d, escribe el bar\u00f3n. \u201cSe dice que le gustaba distribuir entre los\u00a0 desgraciados lo que hab\u00eda robado a los ricos, y as\u00ed se hizo muy popular en\u00a0Andaluc\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>\u201cJos\u00e9 Mar\u00eda acab\u00f3\u00a0tranquilamente sus d\u00edas descansando, rodeado del bienestar, como un honrado\u00a0 rentista\u201d, nos informa equ\u00edvocamente el bar\u00f3n, pues la realidad es que al\u00a0 Tempranillo le pas\u00f3 por las armas a los 28 a\u00f1os un viejo compa\u00f1ero de aventuras\u00a0para vengar que se entregara a la justicia y luego persiguiera a los que fueron\u00a0 suyos. Embriagado del romanticismo de la serran\u00eda de Ronda, Davillier introduce\u00a0un elemento que da m\u00e1s vida si cabe a la espl\u00e9ndida imagen del bandolero tipo\u00a0creada por Dor\u00e9, en contraste con el retrato realista que del Tempranillo\u00a0 realizara el brit\u00e1nico John Frederick Lewis. \u201cIgual que la mayor parte de los\u00a0bandoleros, [El Tempranillo] ten\u00eda su querida, una jembra morena, hija de la\u00a0Serran\u00eda de Ronda. Su querida Rosa, su <em>Rosita e Mayo<\/em>,\u00a0 como \u00e9l la llamaba, le decidi\u00f3 a pedir su indulto y se apresuraron a\u00a0 conced\u00e9rselo de muy buena gana\u201d, en una operaci\u00f3n de envolvimiento del Gobierno del Fernando VII para acabar con el bandidaje que a la postre resultar\u00eda letal al Rey de Sierra Morena.<\/p>\n<div id=\"attachment_3233\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/tempranillo.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3233\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-3233\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/tempranillo.jpg?w=300\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/tempranillo.jpg 658w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/tempranillo-300x261.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3233\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 Mar\u00eda El Tempranillo visto por John Frederick Lewis.<\/p><\/div>\n<p>\u201cSus haza\u00f1as han sido celebradas en gran cantidad de romances populares, pero muchas veces se ha reprochado al Gobierno el haber transigido con \u00e9l y su partida\u201d, escrib\u00eda Davillier a los treinta a\u00f1os de la muerte del Tempranillo, antes de recoger los\u00a0 versos de un poema de Ram\u00f3n Franquelo sobre aquel se\u00f1or de vida y haciendas,\u00a0due\u00f1o de montes y senderos titulado sobriamente <em>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/em> y que concluye:<\/p>\n<address>\u201cY el Gobierno en lugar de hacer alarde<\/address>\n<address>de justicia, acabando con su vida,<\/address>\n<address>fue tan pobre y mezquino y tan cobarde,<\/address>\n<address>que transigi\u00f3 con \u00e9l y su partida.<\/address>\n<address>Al valor espa\u00f1ol haciendo insulto<\/address>\n<address>pidi\u00f3 al bandido contener su sa\u00f1a,<\/address>\n<address>y di\u00f3le en pago miserable indulto<\/address>\n<address>para bald\u00f3n de la valiente Espa\u00f1a\u201d.<\/address>\n<p>Llamativos los ecos con la Espa\u00f1a de hoy mismo, siglo y medio despu\u00e9s de la visitada por Davillier, en la que se\u00a0previene a los turistas contra los salteadores urbanos y las p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos se llenan con informaciones sobre indultos y reproches. Espa\u00f1a,\u00a0eterna tierra de desmesura y emociones.<\/p>\n<p>Otras entradas de esta serie:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/09\/19\/los-lunes-del-baron-davillier\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (1)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/09\/26\/de-franceses-hispanoblantes-y-de-loros-francofonos-los-lunes-del-baron-davillier-2\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (2). De franceses hispanoblantes y de loros franc\u00f3fonos.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/03\/los-lunes-del-baron-davillier-3-de-lenguas-vernaculas\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (3). De lenguas vern\u00e1culas.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/10\/los-lunes-del-baron-davillier-4-una-barcelona-sin-gaudi\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (4). De una Barcelona sin Gaud\u00ed.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/17\/los-lunes-del-baron-davillier-5-de-ladrones-y-otras-gentes-de-mal-vivir\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (5). De ladrones y otras gentes de mal vivir.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/24\/los-lunes-del-baron-davillier-6-del-verdadero-plato-nacional%e2%80%a6-y-no-es-la-paella\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (6). Del verdadero plato nacional\u2026 y no es la paella.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/31\/los-lunes-del-baron-davillier-7-del-animal-enciclopedico-y-calumnias-vengadas\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (7). Del animal enciclop\u00e9dico y calumnias vengadas.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/07\/los-lunes-de-davillier-8-de-como-buscar-emociones-imaginando-bandoleros-de-leyenda\/\">Los lunes de Davillier (8). De c\u00f3mo buscar emociones imaginando bandoleros de leyenda.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/21\/los-lunes-de-davillier-10-de-los-toros-como-cosa-espanola-por-encima-de-todas-las-otras\/\">Los lunes de Davillier (10). De los toros como \u201ccosa espa\u00f1ola por encima de todas las otras\u201d.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/28\/los-lunes-del-baron-davillier-11-del-chocolate-como-excusa-para-descubrir-la-espana-desconocida\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (11). Del chocolate como excusa para descubrir la Espa\u00f1a desconocida<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/12\/05\/los-lunes-del-baron-davillier-12-de-ruidos-violines-guitarras-y-bellezas-antano-ignotas\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (12). De ruidos, violines, guitarras y bellezas anta\u00f1o ignotas<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/12\/12\/los-lunes-del-baron-davillier-13-de-dore-y-su-vision-de-espana-como-perfectos-companeros-de-viaje\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (13). De Dor\u00e9 y su visi\u00f3n de Espa\u00f1a como perfectos compa\u00f1eros de viaje<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/12\/20\/los-lunes-del-baron-davillier-y-14-de-dore-en-la-buena-compania-de-cervantes-y-el-quijote\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (y 14). De Dor\u00e9 en la buena compa\u00f1\u00eda de Cervantes y el \u2018Quijote\u2019<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dej\u00e1bamos el lunes pasado a viajeros anteriores a Davillier y Dor\u00e9 sobrecogidos por el asalto de un grupo de bandoleros, haciendo mentalmente recuento de lo perdido y, con toda seguridad, dando gracias a Dios de que la aventura no hubiera pasado a mayores. 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