{"id":3446,"date":"2011-11-28T13:07:05","date_gmt":"2011-11-28T12:07:05","guid":{"rendered":"http:\/\/bibliotecaoctaviopaz.wordpress.com\/?p=3446"},"modified":"2016-01-24T18:50:38","modified_gmt":"2016-01-24T18:50:38","slug":"los-lunes-del-baron-davillier-11-del-chocolate-como-excusa-para-descubrir-la-espana-desconocida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/28\/los-lunes-del-baron-davillier-11-del-chocolate-como-excusa-para-descubrir-la-espana-desconocida\/","title":{"rendered":"Los lunes del bar\u00f3n Davillier (11). Del chocolate como excusa para descubrir la Espa\u00f1a desconocida"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_3452\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6562.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3452\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-3452\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6562.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6562.jpg 2112w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6562-225x300.jpg 225w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6562-768x1024.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3452\" class=\"wp-caption-text\">Ladrones de azulejos en la Alhambra.<\/p><\/div>\n<p>Las reuniones que cada lunes celebraba el bar\u00f3n Davillier en su residencia parisina del 18 de la rue Pigalle eran gustosamente frecuentadas por un amplio abanico de artistas e intelectuales a los que quiz\u00e1 en alguna ocasi\u00f3n el anfitri\u00f3n sorprender\u00eda con unas tazas de chocolate con la excusa de hablar \u201csobre esta bebida tan extendida en toda Espa\u00f1a\u201d, seg\u00fan relata en su\u00a0<em><a href=\"http:\/\/bibliotecaoctaviopaz.wordpress.com\/2011\/09\/19\/los-lunes-del-baron-davillier\/\" target=\"_blank\">Viaje por Espa\u00f1a<\/a><\/em>. Es precisamente su visita a Astorga \u2014foco industrial del chocolate en Espa\u00f1a, con una vinculaci\u00f3n con el derivado del cacao que la historia local remonta hasta el mism\u00edsimo Hern\u00e1n Cort\u00e9s\u2014 lo que da pie a nuestro hispanista a descubrir a sus contertulios algunas curiosidades sobre lo que para Linneo era bebida de dioses.<!--more--><\/p>\n<p>\u201cSe sabe que Espa\u00f1a fue el primer pa\u00eds de Europa donde se conoci\u00f3 el chocolate\u201d, descubierto por los conquistadores en M\u00e9xico en 1520. \u201cSe le llamaba en la lengua ind\u00edgena<em>\u00a0<\/em><em>calahuatl<\/em>\u00a0o\u00a0<em>chocolatl<\/em>\u201d (*) revela el hispanista a amigos y lectores. \u201cPoco a poco se introdujo en Espa\u00f1a, luego en Francia, donde fue muy corriente en tiempos de Ana de Austria [la vallisoletana esposa de Luis XIII y madre del Rey Sol], y pronto fue adoptado en el resto de Europa\u201d.<\/p>\n<p>En aquella Espa\u00f1a imperial donde la Iglesia ense\u00f1oreaba almas y cuerpos, pronto se plante\u00f3 \u201cuna cuesti\u00f3n que vino a turbar la conciencia de los aficionados al chocolate. Se trataba de saber si romp\u00eda el ayuno de la Iglesia\u201d. Sobre el asunto se lanzaron\u00a0<em>juristas, catedr\u00e1ticos, te\u00f3logos y canonistas<\/em>, como hoy lo hacen sobre cualquier otra cuesti\u00f3n en radio y televisi\u00f3n tertulianos ociosos.\u00a0\u00a0Hasta al papa Pablo V le fue \u201csometida esta dificultad\u201d. M\u00e1s lejos, m\u00e1s arriba y a m\u00e1s autoridad no se pod\u00eda acudir. \u201cOrden\u00f3 \u00e9ste preparasen en su presencia la bebida en litigio, y dijo:\u00a0<em>Hoc non frangit jejunium<\/em>. (Esto no rompe el ayuno)\u201d.<\/p>\n<p>\u201cHemos encontrado alguna recetas de chocolate\u201d como se preparaba en el siglo XVII, comenta el hispanista. \u201cSeg\u00fan los ingredientes empleados puede juzgarse si ser\u00eda ardiente: figuran adem\u00e1s del az\u00facar y del cacao toda clase de especias, como la pimienta, \u201cpara hacerle m\u00e1s picante\u201d, la vainilla y la canela, etc. Tambi\u00e9n se le a\u00f1ad\u00eda almizcle y \u00e1mbar gris, recomendado este \u00faltimo como el m\u00e1s agradable\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0Nadie puede negar que, con respecto al chocolate, mucho hemos ganado de entonces a hoy. El autor del primer tratado de gastronom\u00eda\u00a0\u00a0\u201cBrillat-Savarin ha hecho elogios del chocolate en Espa\u00f1a\u201d, escribe Davillier, que informa de c\u00f3mo durante alg\u00fan tiempo se us\u00f3 como medicina para enfermos. \u201cEl chocolate es muy bueno en casi toda Espa\u00f1a; de ordinario es muy espeso (\u2026) No se hace uso de cucharas, que son reemplazadas por peque\u00f1os bizcochos, acompa\u00f1ados de un gran vaso de agua\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_3464\" style=\"width: 429px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/serenata.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3464\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-3464\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/serenata.jpg\" alt=\"\" width=\"419\" height=\"562\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3464\" class=\"wp-caption-text\">Serenata.<\/p><\/div>\n<p>Si al calor de unas tazas de chocolate los contertulios hablaron de Astorga vamos nosotros a aprovechar la ocasi\u00f3n, ahora que esta serie emboca ya su final, para ver c\u00f3mo Davillier y Dor\u00e9 visitaron tambi\u00e9n en aquel viaje muchas otras localidades y monumentos fuera de los caminos trillados. M\u00e1s all\u00e1 de Alhambras deslumbrantes, hipnotizadoras Mezquitas de C\u00f3rdoba, abrile\u00f1as Sevillas, legendarias Toledos, quijotescas Manchas, Madrides de los que se puede escribir que \u201cno hay tal vez ciudad en el mundo que tenga cronistas e historiadores tan exagerados como la capital de Espa\u00f1a\u201d, palacios, monasterios, castillos y catedrales que est\u00e1n en todos los libros de todos los viajeros que por nuestro pa\u00eds han sido, el bar\u00f3n tiene ojos, o\u00eddos y sensibilidad para muchas otras cosas, paisajes, tipos y lugares.<\/p>\n<p>No podemos, sin embargo, pasar por alto el ojo genial de Dor\u00e9 para capturar\u00a0<em>el<\/em><em>\u00a0<\/em>momento. Esa escena tan repetida de turistas que caen en la tentaci\u00f3n de tomar para s\u00ed el patrimonio cultural y art\u00edstico de los nativos, agudamente capturada en la Alhambra en\u00a0<em>Ladrones de azulejos<\/em>. No sabemos qu\u00e9 fue de los ladrones en Granada, que quiz\u00e1 fueron una recreaci\u00f3n de Dor\u00e9. Davillier no relata el incidente y s\u00f3lo nos dice a prop\u00f3sito de determinados bellos y raros azulejos que \u201ccasi todos los que quedaban han sido arrancados y apenas si pueden verse algunos\u201d. Si sabemos que un joven Andr\u00e9 Malraux, entonces arruinado, cay\u00f3 a conciencia en la misma tentaci\u00f3n, como novelara el\u00a0<em>La v\u00eda real<\/em>. En el caso del escritor, aventurero, piloto en la guerra civil espa\u00f1ola y ministro de Cultura con De Gaulle, para rehacer el patrimonio familiar perdido. Rob\u00f3 en 1923 siete bajorrelieves en un templo de la zona de Angkor en Camboya, lo que le cost\u00f3 un a\u00f1o de detenci\u00f3n sobre el terreno, pena de la que\u00a0fu\u00e9 rescatado\u00a0gracias a la movilizaci\u00f3n en Par\u00eds de todos sus amigos.<\/p>\n<p>Dec\u00edamos que Ana de Austria introdujo el chocolate en Espa\u00f1a. La hija de Felipe III cas\u00f3 en Burgos, por poderes,\u00a0\u00a0con Luis XIII, y tambi\u00e9n en Burgos estuvieron nuestros dos viajeros, donde visitaron el \u201c<em>Mercado de la Liendre<\/em>, nombre que se da a los huevos de cierto insecto par\u00e1sito que se adhiere demasiado a la cabellera humana, insecto que un poeta espa\u00f1ol del siglo XVII, Cepeda de Guzm\u00e1n, no ha temido cantar en un soneto: Piojos cr\u00eda el cabello m\u00e1s dorado\u2026\u201d. Dice Davillier que \u201ceste pintoresco mercado, aunque demasiado hormigueante, nos record\u00f3 el de Houndsditch, que hab\u00edamos visitado en Londres con Dor\u00e9, y el de los andrajos de Estrasburgo\u201d. Si en el chocolate han cambiado mucho las cosas no se puede decir lo mismo sobre mercados. La plasmaci\u00f3n del Mercado de la Liendre que hace Dor\u00e9 retrotrae de inmediato al cuadro vivido este mismo verano de 2011 en el mercado instalado bajo los abigarrados soportales de la R\u00faa Mayor de Medina de Rioseco.<\/p>\n<div id=\"attachment_3458\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6561.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3458\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-3458\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6561.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"337\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6561.jpg 2816w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6561-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/files\/2011\/11\/img_6561-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3458\" class=\"wp-caption-text\">Burgos. Mercado de la Liendre.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: left\">Rioseco est\u00e1 a dos pasos de Valladolid, que \u201cproduce en el viajero una impresi\u00f3n a la cual no est\u00e1 habituado en Espa\u00f1a. Por todos lados se alzan las altas chimeneas de ladrillo de numerosas f\u00e1bricas (\u2026) Uno se encuentra en una ciudad activa y laboriosa. Despu\u00e9s de Barcelona, Valladolid es la ciudad m\u00e1s industrial de la Pen\u00ednsula\u201d.<\/p>\n<p>Hoy pensar\u00edamos en otros puntos al hablar de la industria espa\u00f1ola, entre ellos el Pa\u00eds Vasco, que Davillier y Dor\u00e9 cruzaron ya a punto de volver a Francia. Pasaron por Vergara, donde el bar\u00f3n informa al lector del \u201cconvenio de Vergara [que en 1839] puso fin, durante alg\u00fan tiempo, a la guerra civil que ha sido llamada\u00a0<em>la guerra de los siete a\u00f1os<\/em>\u201d es decir, la primera guerra carlista. Hay que subrayar el \u201cdurante alg\u00fan tiempo\u201d. A aquel levantamiento sucedieron otros y en 1862 ojeando una historia volandera sobre el carlista general Cabrera \u201cse creer\u00eda \u00a1ay! asistir a la lucha que asola actualmente Espa\u00f1a. No se ven m\u00e1s que asesinatos, fusilamientos y cuchilladas\u201d.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo lunes concluiremos nuestro periplo por lugares que no son los primeros que a uno se le vienen a la cabeza cuando piensa en Espa\u00f1a viviendo experiencias que siguen siendo inconfundiblemente espa\u00f1olas o siendo sorprendidos porque lo que hoy es un lugar tur\u00edstico de masas fuera hace s\u00f3lo siglo y medio uno de los \u201cpa\u00edses m\u00e1s bellos de la tierra y tambi\u00e9n uno de los m\u00e1s ignorados\u201d.<\/p>\n<p>(*) Las palabras en cursiva aparecen como tales en el original de\u00a0<em>L\u2019Espagne.<\/em><\/p>\n<p>Otras entradas de esta serie:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/09\/19\/los-lunes-del-baron-davillier\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (1)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/09\/26\/de-franceses-hispanoblantes-y-de-loros-francofonos-los-lunes-del-baron-davillier-2\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (2). De franceses hispanoblantes y de loros franc\u00f3fonos.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/03\/los-lunes-del-baron-davillier-3-de-lenguas-vernaculas\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (3). De lenguas vern\u00e1culas.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/10\/los-lunes-del-baron-davillier-4-una-barcelona-sin-gaudi\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (4). De una Barcelona sin Gaud\u00ed.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/17\/los-lunes-del-baron-davillier-5-de-ladrones-y-otras-gentes-de-mal-vivir\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (5). De ladrones y otras gentes de mal vivir.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/24\/los-lunes-del-baron-davillier-6-del-verdadero-plato-nacional%e2%80%a6-y-no-es-la-paella\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (6). Del verdadero plato nacional\u2026 y no es la paella.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/10\/31\/los-lunes-del-baron-davillier-7-del-animal-enciclopedico-y-calumnias-vengadas\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (7). Del animal enciclop\u00e9dico y calumnias vengadas.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/07\/los-lunes-de-davillier-8-de-como-buscar-emociones-imaginando-bandoleros-de-leyenda\/\">Los lunes de Davillier (8). De c\u00f3mo buscar emociones imaginando bandoleros de leyenda.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/14\/los-lunes-de-davillier-9-de-los-siete-ninos-de-ecija-a-jose-maria-el-tempranillo\/\">Los lunes de Davillier (9). De Los Siete Ni\u00f1os de \u00c9cija a Jos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/11\/21\/los-lunes-de-davillier-10-de-los-toros-como-cosa-espanola-por-encima-de-todas-las-otras\/\">Los lunes de Davillier (10). De los toros como \u201ccosa espa\u00f1ola por encima de todas las otras\u201d.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/12\/05\/los-lunes-del-baron-davillier-12-de-ruidos-violines-guitarras-y-bellezas-antano-ignotas\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (12). De ruidos, violines, guitarras y bellezas anta\u00f1o ignotas<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/12\/12\/los-lunes-del-baron-davillier-13-de-dore-y-su-vision-de-espana-como-perfectos-companeros-de-viaje\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (13). De Dor\u00e9 y su visi\u00f3n de Espa\u00f1a como perfectos compa\u00f1eros de viaje<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/2011\/12\/20\/los-lunes-del-baron-davillier-y-14-de-dore-en-la-buena-compania-de-cervantes-y-el-quijote\/\">Los lunes del bar\u00f3n Davillier (y 14). De Dor\u00e9 en la buena compa\u00f1\u00eda de Cervantes y el \u2018Quijote\u2019<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las reuniones que cada lunes celebraba el bar\u00f3n Davillier en su residencia parisina del 18 de la rue Pigalle eran gustosamente frecuentadas por un amplio abanico de artistas e intelectuales a los que quiz\u00e1 en alguna ocasi\u00f3n el anfitri\u00f3n sorprender\u00eda con unas tazas de chocolate con la excusa de hablar \u201csobre esta bebida tan extendida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":29,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[53,35],"tags":[103,167,197,298],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3446"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3446"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3446\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6957,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3446\/revisions\/6957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3446"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3446"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/paris\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3446"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}