{"id":934,"date":"2012-08-24T13:30:05","date_gmt":"2012-08-24T03:30:05","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/sidney\/?p=934"},"modified":"2012-08-24T13:30:51","modified_gmt":"2012-08-24T03:30:51","slug":"cultura-en-una-carta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/sidney\/2012\/08\/24\/cultura-en-una-carta\/","title":{"rendered":"[Cultura] En una carta"},"content":{"rendered":"<p>A primeros de julio me llam\u00f3 la atenci\u00f3n la noticia que vi <a title=\"ABC TV Australia\" href=\"http:\/\/www.abc.net.au\/news\/2012-07-02\/gunner27s-diary\/4104214\" target=\"_blank\">en la televisi\u00f3n australiana ABC<\/a> sobre la donaci\u00f3n de los diarios de Norman Lee Pearce a la <a title=\"State Library of New South Wales\" href=\"http:\/\/blog.sl.nsw.gov.au\/media\/enclosures\/Media%20release_20120702_The%20TrustCompany%20hands%20over%20WWI%20diary%20to%20State%20Library%20of%20NSW_FINAL.pdf\" target=\"_blank\">State Library of New South Wales<\/a>. Norman Lee Pearce fue un soldado que muri\u00f3 como consecuencia de las heridas sufridas en la Batalla del Somme, en 1916. Durante la Primera Guerra mundial los soldados ten\u00edan prohibido escribir diarios y las cartas estaban censuradas. Norman Lee Pearce se las ingeni\u00f3 para con una letra pulcra y a l\u00e1piz plasmar sus impresiones en esos diarios que ahora tiene la biblioteca en S\u00eddney. F\u00edjate lo importante que es dejar testimonio de lo que uno piensa o ve para que luego, digo yo, podamos saber del otro. El soldado incluso con el estruendo circundante de los morteros, las inclemencias del tiempo y las ratas que infestaban las trincheras, dedic\u00f3 unos minutos a escribir algo que le sal\u00eda de si mismo. De alg\u00fan modo nos abri\u00f3 su coraz\u00f3n, y ahora nos conmueven sus palabras y su gesto. Me pregunto que cosa hay m\u00e1s \u00edntima que un diario. \u00bfT\u00fa llevas uno? Ja, ja, no te estoy preguntando por tu agenda, que me imagino que siempre est\u00e1 repleta de compromisos. No, te pregunto por ese cuaderno en el que uno va anotando lo que le sucede con la cadencia del pasar de los d\u00edas.<a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/sidney\/files\/2012\/08\/IMG_15341.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-935\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/sidney\/files\/2012\/08\/IMG_15341-300x300.jpg\" alt=\"&quot;Vargas Llosa&quot;\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/sidney\/files\/2012\/08\/IMG_15341-300x300.jpg 300w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/sidney\/files\/2012\/08\/IMG_15341-150x150.jpg 150w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/sidney\/files\/2012\/08\/IMG_15341-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/sidney\/files\/2012\/08\/IMG_15341.jpg 1936w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a> Imag\u00ednate lo que sabr\u00edamos de ti si nos hici\u00e9semos con \u00e9l. Es broma. La intimidad es el \u00fanico lugar donde uno puede ser libre de verdad y, por tanto, no puede ser violada. \u00bfT\u00fa crees que las cartas tambi\u00e9n tienen el mismo valor? Entre t\u00fa y yo mantenemos desde hace tiempo esta correspondencia en la que nos confesamos cosas. Mis misivas van dirigidas a ti y consecuentemente siempre pienso que te estoy confesando algo que no dir\u00eda a todo el mundo. En ese sentido, s\u00ed. Le\u00ed hace mucho tiempo un libro de Natsume Soseki, el escritor japon\u00e9s autor de <em>Yo, el gato<\/em>. Ya sabes que a mi no me gustan los gatos. Mejor dicho, yo no les gusto a ellos, pero no por ello me va a dejar de gustar lo que escribe Soseki. El libro del que te quer\u00eda hablar es <em>Kokoro<\/em>. Es un libro en el que los protagonistas no tienen nombres. Y tiene que ver con una carta, con una confesi\u00f3n. Est\u00e1 divido en tres partes. En la primera, un joven estudiante conoce a un intelectual de vida apartada al que el chico quiere tomar como su <em>sensei<\/em> o maestro. Narra c\u00f3mo se conocen en Kamakura y las visitas que le hace a su casa en Tokio, donde vive con su mujer. En la segunda, el joven estudiante tiene que regresar a su pueblo para cuidar de su padre enfermo, y leemos c\u00f3mo es su relaci\u00f3n con su familia. Al final de esta segunda parte, el estudiante recibe una carta de <em>sensei<\/em> en la que dice [te advierto que no deber\u00edas leer lo que sigue si no quieres conocer el final del libro] que cuando lea esa carta, \u00e9l ya no estar\u00e1 en este mundo. El chico toma el primer tren para Tokio. La tercera parte del libro es la carta de <em>sensei<\/em> al estudiante. En ella <em>sensei<\/em> le confiesa los motivos de su suicidio. Cuando \u00e9l fue estudiante se aloj\u00f3 con un amigo, K., en una casa en la que hab\u00eda una chica, la hija de la due\u00f1a. K. le confes\u00f3 a \u00e9l que se hab\u00eda enamorado de la joven. Como \u00e9l tambi\u00e9n lo estaba, dio el paso de pedirle la mano a la madre para casarse con su hija. K. abatido decide suicidarse. <em>Sensei<\/em> le explica c\u00f3mo no puede soportar m\u00e1s el dolor por la muerte de su amigo, de la que se siente responsable, y que por eso quiere acabar con su vida. Le pide que le guarde el secreto y que no se lo revele a su mujer. &#8216;Kokoro&#8217; significa en japon\u00e9s un t\u00e9rmino entre coraz\u00f3n y sentimiento. Y no es casualidad que el nombre del amigo de <em>sensei<\/em> se llame K. y que sea el causante del desenlace final. La novela me hizo reflexionar sobre la importancia que tenemos de comunicarnos con los dem\u00e1s. En un diario, quiz\u00e1s, nos confesamos con nosotros mismos, independientemente que luego lo que escribas lo lean otros despu\u00e9s de muerto, como en el caso del soldado. Para mi la carta tiene la importancia de a\u00f1adir ese grado de intimidad para con el otro. Y por eso, leyendo esta historia tan m\u00e1gica, como la cuentan los japoneses, me emocion\u00e9 tanto. Muchos escritores han escrito cartas y han publicado libros sobre esa correspondencia. El otro d\u00eda vi, fruto del azar, un libro que estaba en el carro de las devoluciones de nuestra biblioteca. Un libro escrito nada menos que por Mario Vargas Llosa. Y ojo al t\u00edtulo: <em>Cartas a un joven novelista<\/em>. No me sent\u00ed aludido por lo de novelista pero s\u00ed por lo de lector de cartas. Te lo recomiendo. Se trata de una colecci\u00f3n epistolar en la que el maestro le confiesa los secretos del oficio a un supuesto disc\u00edpulo. Muy interesante.\u00a0P\u00e1sate de vez en cuando por <a title=\"Biblioteca Instituto Cervantes S\u00eddney\" href=\"http:\/\/sidney.cervantes.es\/en\/library_spanish\/library_spanish.htm\" target=\"_blank\">la biblioteca de nuestro centro<\/a>. A veces, por casualidad uno encuentra lo que no anda buscando. Me dice mi compa\u00f1era Mar\u00eda, la bibliotecaria, que est\u00e1 preparando una entrada en este blog sobre Nicanor Parra. Ya podr\u00e1s leerla en unos d\u00edas. \u00bfTe acuerdas de aquellas postales, aquellas \u201chojas de parra\u201d? Carta, postal o lo que quieras. No dejes de escribirme, lo que quieras. Ya sabes que me gusta saber de ti y leer lo que escribes. En esta vida, s\u00ed. Que nos dure, y que sig\u00e1monos carte\u00e1ndonos. Un abrazo, JL<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A primeros de julio me llam\u00f3 la atenci\u00f3n la noticia que vi en la televisi\u00f3n australiana ABC sobre la donaci\u00f3n de los diarios de Norman Lee Pearce a la State Library of New South Wales. 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