{"id":2849,"date":"2013-12-19T11:32:04","date_gmt":"2013-12-19T10:32:04","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/?p=2849"},"modified":"2014-02-11T13:22:29","modified_gmt":"2014-02-11T12:22:29","slug":"descubriendo-mexico-lo-que-la-navidad-le-debe-a-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/2013\/12\/19\/descubriendo-mexico-lo-que-la-navidad-le-debe-a-mexico\/","title":{"rendered":"Descubriendo M\u00e9xico: Lo que la Navidad le debe a M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left\">Por Neri Arjona De Santiago, profesora<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Guacamole, tequila, mariachi y tacos son algunas de las palabras que mundialmente se asocian en el acto con M\u00e9xico. Sin embargo, hay otro grupo de vocablos como pavo, flor de Nochebuena, chocolates, cacahuates y parafina, que al o\u00edrlos o ver su representaci\u00f3n, los extranjeros y muchas veces, los propios nacionales, no los relacionan inmediatamente con mi pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sobre estos \u00faltimos quiero tratar en esta columna. Para ello me he tomado la libertad de transcribir un fragmento de uno de los cap\u00edtulos del libro <em>M\u00e9xico, <\/em>\u00abacreedor de la civilizaci\u00f3n mundial\u00bb<em>,<\/em> escrito por Fortino Ibarra de Anda. En \u00e9l, este escritor mexicano cuenta, de una forma amena, sencilla y haciendo gala de un gran amor patrio, \u201cLo que debe a M\u00e9xico la Navidad\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa Navidad, fiesta la m\u00e1s vieja del mundo cristiano y que cada vez va tomando m\u00e1s arraigo en los hogares y mayor auge y esplendor en todos los pa\u00edses, al grado de que casi es una fiesta universal, aun en los pueblos no cristianos, debe a M\u00e9xico m\u00e1s de un motivo de regocijo, m\u00e1s de un motivo de lucimiento, universalmente aceptados dondequiera que se celebre el advenimiento de Cristo a este mundo.<\/p>\n<p>\u00bfSe puede concebir la celebraci\u00f3n de la Nochebuena sin el pavo tradicional? Las hogare\u00f1as fiestas que empiezan en Navidad siguen hasta el A\u00f1o Nuevo, y el pavo sigue figurando tambi\u00e9n lo mismo en las comidas del hogar, que en las que ofrecen los restaurantes en todos esos d\u00edas. Primero, el pavo de rigor, y despu\u00e9s todo lo dem\u00e1s. Lo mismo en Berl\u00edn que en Par\u00eds; en Londres que en Mosc\u00fa; en Washington o en Madrid y hasta en Tokio y Pek\u00edn, que han comenzado a introducir la Navidad, obligados por las colonias extranjeras, el pavo al horno, el pavo trufado, el pavo al pastor, es obligatorio en la cena de la \u00faltima semana del a\u00f1o cristiano.<\/p>\n<p>El pavo, c\u00f3cono, guajolote o \u201cmeleagris mexicano\u201d como se llama cient\u00edficamente, se debe a M\u00e9xico; antes de Cort\u00e9s, el mundo ignoraba la existencia de ese b\u00edpedo cuya carne proporciona un exquisito manjar; los vasallos de Moctezuma lo descubrieron un d\u00eda, en estado salvaje, en las selvas v\u00edrgenes de An\u00e1huac y ofrendaron el descubrimiento al magn\u00edfico monarca, como cosa digna de dioses, y, de las tierras de Moctezuma el Magn\u00edfico, se propag\u00f3 a todo el orbe la exquisita vianda como \u00fanica digna de celebrar la fiesta de Dios. Sin el \u201chueyx\u00f3lotl\u201d de los aztecas, la Navidad cristiana parecer\u00eda a muchos desabrida, ins\u00edpida. El D\u00eda de Gracias, fiesta religiosa de los yanquis se celebra exclusivamente con el imprescindible pavo. \u00a1Qu\u00e9 lejos est\u00e1n los magnates, los millonarios, los potentados, de Estados Unidos y de Europa, de imaginarse que la vianda en torno a la cual gira toda la celebraci\u00f3n de Navidad se debe a los aztecas!<br \/>\nLa flor de Navidad. Mas no solamente el pavo se debe a M\u00e9xico; tambi\u00e9n la flor de Nochebuena, esa flor que se ha extendido por todo el mundo como s\u00edmbolo de Navidad, figurando en todas las alegor\u00edas, en todos los adornos, en todos los obsequios, en todas las tarjetas. \u00bfSe imagina alguien una cena de Nochebuena sin que la mesa est\u00e9 adornada con la simb\u00f3lica y extra\u00f1a flor. \u00c9sta, originaria de M\u00e9xico, y que solamente se produce en invierno, rara por su forma y peculiaridades, pues siendo de tierra caliente, brota en tiempo de fr\u00edos; parece providencialmente destinada a simbolizar la Navidad. Los aztecas la conocieron como una de tantas plantas de ornato; los mexicanos de la Colonia notaron que solamente florec\u00eda en diciembre, y el esp\u00edritu religioso de los mestizos comenz\u00f3 a engalanar los \u201cnacimientos\u201d con aquella flor.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, ya en la \u00e9poca independiente, vino a M\u00e9xico Mr. Joel Poinsset en calidad de plenipotenciario norteamericano. Era hombre observador y aficionado a la Bot\u00e1nica y fue \u00e9l quien clasific\u00f3 la flor, la trasplant\u00f3 a los Estados Unidos y la dio a conocer en el mundo entero como flor de Navidad por producirse en diciembre, y en los textos de Bot\u00e1nica de las escuelas norteamericanas, la ind\u00edgena flor de Nochebuena, se conoce con el nombre de \u201cpoinsseta\u201d, en honor del yanqui que la clasificara.<\/p>\n<p>De todas maneras, la flor de Navidad se debe a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Los chocolates. Casi tan indispensables como el pavo son los bombones, turrones, confites, pasteles, postres, budines, etc., en que entra como principal elemento el chocolate. Las famosas cestas de Nochebuena no salen de ning\u00fan almac\u00e9n, de ninguna casa de comercio o particular, sin los imprescindibles bombones entre los cuales la mayor parte son de chocolate dulce, amargo, con leche o sin ella, con pasas, con almendras, etc. \u00bfY d\u00f3nde se invent\u00f3 el chocolate si no en M\u00e9xico? \u00bfY de d\u00f3nde lo llevaron los espa\u00f1oles a Europa si no del An\u00e1huac?<\/p>\n<p>Los cacahuates. Puede haber noches de Navidad, las de los pobres sin pavo, sin flor de Nochebuena, sin bombones de chocolate, sin turrones ni pasteles, \u00bfpero sin cacahuates? \u00a1Imposible! \u00a1Sabroso y nutritivo fruto que se ha adue\u00f1ado de todo el globo terrestre! Los cultivan y los comen los blancos, los morenos, los amarillos, los negros, los arist\u00f3cratas y los plebeyos; los soberanos y los esclavos; y en Navidad anda en las manos y en las bocas de todos. \u00a1Y esto tambi\u00e9n se debe a M\u00e9xico!<\/p>\n<p>En los Estados Unidos, en Cuba, en Centro Am\u00e9rica, en Europa, hay hasta canciones compuestas en honor del \u201cman\u00ed\u201d o cacahuate, indicio de la gran popularidad de que goza tan apetitosa golosina; se venden crudos, tostados, quemados; en confites, en turr\u00f3n, en cajeta, con c\u00e1scara o sin c\u00e1scara, con sal, con chile, con miel, en bolsas, en la mano y constituyen uno de los principales negocios de Navidad. Por las vitaminas y calor\u00edas que contienen, son alimento ideal para el invierno.<\/p>\n<p>Y si del aspecto universal que ofrece la predilecci\u00f3n de que goza el cacahuate en Navidad, pasamos al punto de vista econ\u00f3mico, aqu\u00ed s\u00ed que podemos decir que una Navidad sin cacahuates, no ser\u00eda Navidad sencillamente. \u00bfC\u00f3mo salir del compromiso de las \u201cposadas\u201d? \u00bfCon qu\u00e9 llenar las pi\u00f1atas? \u00bfC\u00f3mo condimentar la ensalada de Nochebuena? \u00bfC\u00f3mo concurrir a la Misa del Gallo sin los bolsillos repletos de cacahuates?<\/p>\n<p>La parafina. No tan popular como los cacahuates, aunque s\u00ed m\u00e1s necesaria para las fiestas de Navidad, es la parafina. En torno de las estampas, exornando las tarjetas de Navidad y en las alegor\u00edas alusivas, aparecen casi siempre flores de Nochebuena alternando con velas de parafina. Estas velas, simb\u00f3licas de la Nochebuena, fueron en tiempos antiguos de estearina, principio graso que se extra\u00eda especialmente de las ballenas. La estearina, por esta raz\u00f3n era cara y la usaban solamente los ricos para sus banquetes nocturnos; daba luz blanca, de escaso humo y de olor menos mareante que la cera. Era un lujo de ricos. Por mucho tiempo las rituales velitas de nuestras \u201cposadas\u201d fueron de sebo; la estearina ni siquiera se conoc\u00eda por el pueblo, pues hasta el nombre le parec\u00eda ex\u00f3tico y dec\u00eda \u201cesterina\u201d; y lo mismo que ocurr\u00eda en M\u00e9xico ha de haber sucedido en los dem\u00e1s pa\u00edses. Pero brotaron los pozos de petr\u00f3leo, figurando M\u00e9xico entre los pa\u00edses petroleros del mundo; se descubri\u00f3 que, a pesar de su negrura, el chapopote tiene parafina, y ahora cualquier proletario puede darse el lujo por unos cuantos centavos, de iluminar su mesa con velas de parafina, tan luminosas, tan blancas, tan decentes como las de estearina, y gracias a la parafina extra\u00edda del petr\u00f3leo mexicano, podemos en M\u00e9xico realizar nuestras \u201cposadas\u201d con centenares de velitas que dan alegr\u00eda y color a la fiesta familiar. As\u00ed, pues, tambi\u00e9n las simb\u00f3licas velas de Navidad, cuando menos su popularizaci\u00f3n, se debe en buena parte a M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p>La informaci\u00f3n la he copiado textualmente de las p\u00e1ginas 75-78 del libro <em>El galano arte de leer<\/em>.<br \/>\nAntolog\u00eda Did\u00e1ctica. Volumen 1.<br \/>\nManuel Michaus y Jes\u00fas Dom\u00ednguez R.<br \/>\nUnd\u00e9cima edici\u00f3n, novena reimpresi\u00f3n, mayo 1983.<br \/>\nEditorial Trillas, S.A. M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Espero que recuerden con cari\u00f1o a mi hermoso pa\u00eds esta Navidad al comer el pavo, degustar unos ricos chocolates y cacahuates, al mirar una bella flor de Nochebuena o al encender una velita para adornar la casa o para honrar a alg\u00fan ser querido que ya no est\u00e1 con ustedes.<\/p>\n<p>Mi humilde aportaci\u00f3n mexicana para estas fiestas es compartir con ustedes una receta muy t\u00edpica de mi pa\u00eds, las hojuelas. Cuando pienso en ellas, acuden a mi mente las tardes de cada diciembre, durante a\u00f1os y a\u00f1os en que mi mam\u00e1, mi hermano y yo pas\u00e1bamos largas horas amasando y extendiendo la harina para prepararlas, fri\u00e9ndolas y pas\u00e1ndolas por az\u00facar y canela. Tambi\u00e9n me recuerda que era la forma muy personal de mi mam\u00e1 de ense\u00f1arnos la esencia de este tiempo, el compartir. Siempre hac\u00edamos una cantidad excesiva porque hab\u00eda que regalarlas a los vecinos y amigos.<\/p>\n<p>Yo, como mujer pr\u00e1ctica, les ofrezco la versi\u00f3n r\u00e1pida, bastante parecida a la original.<\/p>\n<p>Ingredientes:<br \/>\n&#8211; 1 paquete de tortillas de harina, formato peque\u00f1o. Pueden comprarse pr\u00e1cticamente en cualquier supermercado.<br \/>\n&#8211; 1 botella de aceite de semilla de girasol.<br \/>\n&#8211; Az\u00facar y canela en polvo al gusto.<\/p>\n<p>Preparaci\u00f3n:<br \/>\nEn un plato se mezclan el az\u00facar y la canela en polvo. Despu\u00e9s de fre\u00edr cada tortilla en suficiente aceite en una sart\u00e9n hasta que adquieran un color dorado, se revuelcan en el az\u00facar y la canela. Si las tortillas se esponjan al estarlas friendo, pinchar las burbujas para que el aceite alcance el interior y no queden crudas por dentro.<br \/>\nSon muy ricas acompa\u00f1\u00e1ndolas con caf\u00e9, leche o chocolate.<\/p>\n<p>\u00a1Buen provecho!<\/p>\n<p>Por este a\u00f1o me despido de ustedes dese\u00e1ndoles a todos unas hermosas fiestas navide\u00f1as llenas de salud, amor, paz y esperanza y lo mejor para el 2014.<\/p>\n<p>Neri Arjona de Santiago<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Neri Arjona De Santiago, profesora Guacamole, tequila, mariachi y tacos son algunas de las palabras que mundialmente se asocian en el acto con M\u00e9xico. 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