{"id":3041,"date":"2014-05-27T17:03:10","date_gmt":"2014-05-27T15:03:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/?p=3041"},"modified":"2014-06-03T14:18:07","modified_gmt":"2014-06-03T12:18:07","slug":"descubriendo-mexico-el-schindler-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/2014\/05\/27\/descubriendo-mexico-el-schindler-mexicano\/","title":{"rendered":"Descubriendo M\u00e9xico: El Schindler mexicano"},"content":{"rendered":"<p>Por Neri Arjona De Santiago, profesora<\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">Un mes de mayo, pero del a\u00f1o de 1945, marca la finalizaci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial. Uno de los acontecimientos m\u00e1s tristes y en el que perdieron la vida millones de personas. Esta guerra puso al descubierto los m\u00e1s bajos instintos del ser humano. Sin embargo, tambi\u00e9n hizo brillar las acciones de hombres compasivos y valerosos que se dedicaron a ayudar a otros, a costa a\u00fan de su propio bienestar y de la propia vida.\u00a0 <a href=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/files\/2014\/05\/El_Schindler_mexicano.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-3042\" alt=\"El_Schindler_mexicano\" src=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/files\/2014\/05\/El_Schindler_mexicano-224x300.jpg\" width=\"224\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/files\/2014\/05\/El_Schindler_mexicano-224x300.jpg 224w, https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/files\/2014\/05\/El_Schindler_mexicano.jpg 519w\" sizes=\"(max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">Sin duda la gran mayor\u00eda de ustedes ha o\u00eddo habla de Oskar Schindler, un industrial alem\u00e1n de origen checo que salv\u00f3 a unos 1,200 jud\u00edos del exterminio nazi. A la divulgaci\u00f3n de sus actos han contribuido el libro <i>La lista de Schindler<\/i>, del escritor australiano Thomas Keneally, y la pel\u00edcula del mismo nombre, dirigida por Steven Spielberg.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">En esta columna quiero dar a conocer a otro fil\u00e1ntropo del que, quiz\u00e1, muy poca gente ha o\u00eddo hablar. Me refiero al mexicano Gilberto Bosques Sald\u00edvar, C\u00f3nsul General de M\u00e9xico en Francia durante la Segunda Guerra Mundial.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">Naci\u00f3 en el Estado de Puebla, en la ciudad de Chiautla de Tapia, el 20\u00a0de julio de 1892 y muri\u00f3 el 4 de julio de 1995 en la ciudad de M\u00e9xico. \u00a1Vivi\u00f3 casi 103 a\u00f1os! Fue educador, periodista, escritor, editorialista, poeta, pol\u00edtico, congresista y diplom\u00e1tico mexicano. Pero sobre todo, fue un gran humanista.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">(Foto an\u00e1loga: cortes\u00eda de Lillian Liberman. Esta foto aparece en la cubierta del DVD <em>Visa al Para\u00edso<\/em>. Foto digital: cortes\u00eda de Ricardo Holtkamp Arjona.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">Desde muy joven inici\u00f3 su carrera pol\u00edtica, y bajo diversos periodos presidenciales, sus tareas fueron cambiando, desde su participaci\u00f3n en el congreso del Estado de Puebla, hasta su labor como miembro del servicio exterior en varios pa\u00edses.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">Durante su sexenio como presidente de M\u00e9xico (1934-1940), el general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas del R\u00edo fue un fiel simpatizante de Espa\u00f1a y de la Rep\u00fablica, pues vio cristalizada en \u00e9sta los ideales de la Revoluci\u00f3n Mexicana de 1910.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">Cuando la Rep\u00fablica se vio amenazada por la sublevaci\u00f3n de Franco, C\u00e1rdenas decidi\u00f3 ayudar a los republicanos envi\u00e1ndoles armas y apoyo. Asimismo, asegur\u00f3 al gobierno republicano que en caso de que ellos perdieran, M\u00e9xico abrir\u00eda sus puertas a todos los espa\u00f1oles que quisieran residir en este pa\u00eds.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">En 1939, tras la derrota en la Guerra Civil contra Franco, cerca de 500 mil republicanos cruzaron la frontera con Francia para salvar la vida. La mayor\u00eda fueron instalados en campos de concentraci\u00f3n, sin ningunas condiciones sanitarias. L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, fiel a la palabra dada al gobierno republicano, \u00a0envi\u00f3 a Gilberto Bosques como C\u00f3nsul General de M\u00e9xico en Par\u00eds con el fin de rescatar al mayor n\u00famero de republicanos espa\u00f1oles concentrados en el sur de Francia y extenderles visas que les permitieran emigrar a M\u00e9xico.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">Cuando los alemanes invadieron Par\u00eds, la delegaci\u00f3n mexicana abandon\u00f3 la capital. El Consulado General de M\u00e9xico se instal\u00f3 en Marsella, al sur de Francia. Ah\u00ed su misi\u00f3n diplom\u00e1tica de salvaci\u00f3n se hizo extensiva a todos los perseguidos por la Gestapo, por agentes del golpista Francisco Franco y por la polic\u00eda francesa al servicio de los nazis.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">En los alrededores de Marsella, el se\u00f1or Bosques alquil\u00f3 dos castillos, \u00a0Montgrand y de la Reynard, uno para mujeres y ni\u00f1os, y el otro para hombres, respectivamente. En ellos se albergaban a alrededor de 1,500 personas que se alojaban ah\u00ed antes de ser trasladadas hacia el continente americano, a pa\u00edses como Estados Unidos, Argentina, Brasil, pero sobre todo, a M\u00e9xico. El transporte de los refugiados se hac\u00eda a trav\u00e9s de barcos que zarpaban de Marsella a Portugal o a Marruecos y de ah\u00ed al puerto de Veracruz, M\u00e9xico, de donde m\u00e1s tarde part\u00edan por tren a la ciudad de M\u00e9xico para iniciar una nueva vida, no pocas veces llena de desaf\u00edos.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: medium\">Esos dos castillos, considerados como territorio soberano de M\u00e9xico, constituyeron un remanso de paz para todos los que hu\u00edan de los horrores y la persecuci\u00f3n de la guerra. En ellos se atend\u00edan las necesidades b\u00e1sicas de los que ah\u00ed viv\u00edan. Se les proporcionaba alimentaci\u00f3n, a la que se acced\u00eda con labores de cultivo y ganader\u00eda en los campos hechos con el\u00a0 prop\u00f3sito de satisfacer las necesidades de los que ah\u00ed habitaban. Tambi\u00e9n se les brindaba atenci\u00f3n m\u00e9dica y preparaci\u00f3n educativa, a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de talleres de modelado, corte, herrer\u00eda y fotograf\u00eda. La vida cultural era muy din\u00e1mica y variada, hab\u00eda conciertos, bailes, teatro y otras manifestaciones art\u00edsticas multiculturales. Incluso algunos habitantes de Marsella se acercaban a lo que pas\u00f3 a llamarse <i>\u201c<em>los domingos de la Reynard\u201d.<\/em><\/i><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">Cuando\u00a0M\u00e9xico rompi\u00f3 relaciones con Alemania, los alemanes se llevaron a\u00a0don Gilberto, su familia y al resto de la\u00a0delegaci\u00f3n diplom\u00e1tica, 43 personas, a Alemania. Ah\u00ed estuvieron confinados bajo arresto domiciliario en Bad Godesberg, una poblaci\u00f3n cerca de Bonn. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">Despu\u00e9s de 13 meses, los diplom\u00e1ticos mexicanos fueron liberados al ser canjeados por un grupo de esp\u00edas alemanes arrestado en M\u00e9xico.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">En 1944 llegaron finalmente a M\u00e9xico. Miles de \u201csus refugiados\u201d fueron a recibirlos a la estaci\u00f3n de trenes de Buenavista. Don Gilberto no pis\u00f3 el suelo en ning\u00fan momento, porque pasaba de unos hombros a otros. Tales eran las muestras de j\u00fabilo y agradecimiento de todos aquellos que si no hubiera sido por las \u201cvisas de Bosques\u201d estar\u00edan muertos.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">Sin reparar en los peligros que acecharon para \u00e9l y para su familia, su esposa Mar\u00eda Luisa Manjarrez y sus hijos, Laura Mar\u00eda, Mar\u00eda Teresa y Gilberto Froyl\u00e1n, de 17, 16 y 14 a\u00f1os, respectivamente, que lo acompa\u00f1\u00f3 durante toda su gesti\u00f3n, Gilberto Bosques otorg\u00f3 visas a jud\u00edos y antifascistas de Espa\u00f1a, Alemania, Austria, Yugoslavia, Italia, Rusia, y L\u00edbano, entre otros; en total m\u00e1s de 30 nacionalidades. Las visas de don Gilberto fueron verdaderos salvavidas para m\u00e1s de 40,000 personas.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">Don Gilberto Bosques coment\u00f3 en una de las 8 entrevistas hechas por la cineasta mexicana Lillian Liberman que fue un privilegio poder encontrarse en una situaci\u00f3n as\u00ed y poder ayudar a los que lo necesitaban. Con todo lo que hizo, cuando las personas por \u00e9l salvadas le daban las gracias, \u00e9l sol\u00eda contestar con esta frase: \u201cNo fui yo, fue M\u00e9xico\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">La figura y la labor de este insigne mexicano han sido honrados dentro y fuera de M\u00e9xico.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">Si te interesa saber m\u00e1s acerca de la misi\u00f3n de ayuda de don Gilberto en Francia, no dejes de ver el hermoso y emotivo largometraje documental <em>Visa al Para\u00edso<\/em> de la cineasta mexicana Lillian Liberman Shkolnikoff. La pel\u00edcula ha sido proyectada en China, Dinamarca, Francia, Espa\u00f1a, Israel, Uruguay, Argentina, Nicaragua, Estados Unidos y Canad\u00e1, entre otros pa\u00edses. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">En Par\u00eds, la mexicana Georgina Moreno Coello fund\u00f3 la Asociaci\u00f3n Gilberto Bosques que justamente trata de hacer que se conozca a esta maravillosa figura de la historia de M\u00e9xico. Si lo deseas, puedes darle seguimiento en Facebook.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><span style=\"font-family: Calibri\">En Austria, una de sus calles, en el Distrito 22 de Viena, lleva el nombre de Paseo Gilberto Bosques.<\/span><\/span><\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 gran honor contar entre los mexicanos con un hombre de la talla de don Gilberto Bosques Sald\u00edvar!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Neri Arjona De Santiago, profesora Un mes de mayo, pero del a\u00f1o de 1945, marca la finalizaci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial. Uno de los acontecimientos m\u00e1s tristes y en el que perdieron la vida millones de personas. Esta guerra puso al descubierto los m\u00e1s bajos instintos del ser humano. Sin embargo, tambi\u00e9n hizo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8,245,30,180],"tags":[343,1154,342,341,344],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3041"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3041"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3041\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3048,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3041\/revisions\/3048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.cervantes.es\/utrecht\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}