Cosa succede quando l’austerità e il profondo senso della realtà spagnola incontrano l’energia travolgente di New York? La risposta è nel pennello (e nell’aerografo) di Esteban Vicente, l’unico artista spagnolo capace di sedersi al tavolo dei giganti dell’Espressionismo Astratto americano.
In occasione della mostra presso l’Instituto Cervantes di Roma, ripercorriamo la storia di un uomo che ha trasformato la pittura in pura luce.
Da Madrid a Long Island: Un ponte tra due mondi
Nel 1936, mentre la Spagna sprofondava nel dramma della Guerra Civile, Esteban Vicente prendeva una decisione che avrebbe cambiato la sua vita e la storia dell’arte: il trasferimento negli Stati Uniti. A New York, Vicente non fu solo un ospite, ma un protagonista. Frequentò mostri sacri come Rothko e De Kooning, portando con sé un bagaglio europeo fatto di viaggi tra Parigi e Londra.
Perché «Il Pittore della Realtà»?
Potrebbe sembrare un paradosso per un artista astratto, ma per Vicente la «realtà» non era l’imitazione della natura. Citando Cervantes e Zurbarán, l’artista cercava una realtà sensuale, ordinata e priva di stravaganze. Per lui, la vera realtà era la pittura stessa: materia, colore e, soprattutto, ordine.
L’evoluzione di uno stile: dal Collage alla Luce
La mostra a Roma ci guida attraverso un viaggio incredibile:
Non solo tele: I «Divertimentos»
La vera sorpresa della mostra è la «foresta» di sculture di piccolo formato. Vicente le chiamava toys o divertimenti: piccole opere realizzate con materiali riciclati trovati nel suo studio. Giochi di equilibrio e libertà che rivelano il lato più intimo e ludico di un maestro del Novecento.
Non perdere la mostra! Trentatré opere che raccontano il viaggio di un esule diventato leggenda, in collaborazione con il Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente di Segovia.
Vieni a scoprire il segreto della luce di Vicente all’Instituto Cervantes di Roma.

Esteban Vicente: El pintor de la realidad que conquistó Nueva York
¿Qué sucede cuando la austeridad y el profundo sentido de la realidad española se encuentran con la energía desbordante de Nueva York? La respuesta está en el pincel (y el aerógrafo) de Esteban Vicente, el único artista español capaz de sentarse a la mesa de los gigantes del Expresionismo Abstracto americano.
Con motivo de la exposición en la sede del Instituto Cervantes de Roma, recorremos la historia de un hombre que transformó la pintura en pura luz.
De Madrid a Long Island: Un puente entre dos mundos
En 1936, mientras España se sumía en el drama de la Guerra Civil, Esteban Vicente tomó una decisión que cambiaría su vida y la historia del arte: su traslado a Estados Unidos. En Nueva York, Vicente no fue un simple invitado, sino un protagonista. Frecuentó a figuras míticas como Rothko y De Kooning, aportando un bagaje europeo forjado en sus viajes por París y Londres.
¿Por qué «El pintor de la realidad»?
Podría parecer una paradoja para un artista abstracto, pero para Vicente la «realidad» no era la imitación de la naturaleza. Citando a Cervantes y a Zurbarán, el artista buscaba una realidad sensual, ordenada y alejada de lo extravagante. Para él, la verdadera realidad era la pintura misma: materia, color y, sobre todo, orden.
La evolución de un estilo: del collage a la luz
La muestra en Roma nos guía a través de un viaje increíble:
Mucho más que lienzos: los «Divertimentos»
La verdadera sorpresa de la exposición es el «bosque» de esculturas de pequeño formato. Vicente las llamaba toys (juguetes) o divertimentos: pequeñas piezas realizadas con materiales reciclados encontrados en su estudio. Juegos de equilibrio y libertad que revelan el lado más íntimo y lúdico de un maestro del siglo XX.
¡No te pierdas la exposición! Treinta y tres obras que narran el viaje de un exiliado convertido en leyenda, en colaboración con el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente de Segovia.
Ven a descubrir el secreto de la luz de Vicente en el Instituto Cervantes de Roma.