Parlare ai bambini per parlare agli adulti è il filo invisibile che attraversa questa mostra, dove le riproduzioni in stile Artist’s Edition delle strip di Mafalda (rigorosamente in lingua spagnola) e
le tavole originali della Pimpa si fronteggiano come due modi complementari di interrogare il mondo attraverso lo sguardo dell’infanzia.
Da un lato Mafalda, la bambina dai capelli corvini creata da Quino, che osserva il quotidiano che ci circonda con lucidità disarmante. Dall’altro lato la Pimpa, la cagnolina “a pois rossi” nata dalla mano di
Altan, che abita un universo in cui la scoperta è continua, ma mai minacciosa.
Questa mostra mette in dialogo due poetiche opposte e complementari: l’inquietudine critica e la fiducia affettiva, la domanda senza risposta e la narrazione che accoglie. Entrambe, però, condividono una scelta radicale: parlare ai bambini per parlare agli adulti, usando la semplicità come forma di verità.

Hablar a los niños para hablar a los adultos es el hilo invisible que recorre esta exposición, donde las reproducciones al estilo Artist’s Edition de las tiras cómicas de Mafalda (estrictamente en español) y las viñetas originales de Pimpa se contraponen como dos formas complementarias de cuestionar el mundo a través de la mirada infantil.
Por un lado, Mafalda, la niña de pelo azabache creada por Quino, que observa la vida cotidiana que nos rodea con una lucidez desarmante. Por otro lado, Pimpa, la perrita «de lunares rojos» nacida de la mano de Altan, que habita un universo en el que el descubrimiento es continuo, pero nunca amenazante.
Esta exposición pone en diálogo dos poéticas opuestas y complementarias: la inquietud crítica y la confianza afectiva, la pregunta sin respuesta y la narración que acoge. Ambas, sin embargo, comparten una elección radical: hablar a los niños para hablar a los adultos, utilizando la sencillez como forma de verdad.