El Instituto Cervantes utiliza cookies propias y de terceros para facilitar, mejorar y optimizar la experiencia del usuario, por motivos de seguridad, y para conocer sus hábitos de navegación. Recuerde que, al utilizar sus servicios, acepta su aviso legal y su política de cookies.

Don Quijote

Don Quijote es un personaje ficticio, pero algunas personas de características semejantes,  existen en nuestro mundo actual. Esta obra maravillosa de Miguel de Cervantes era una de las lecturas optativas del programa escolar de mi antigua escuela en Rusia.

Mientras yo leía este libro, continuamente venía a mi mente la imagen de mi amigo Sasha Ivanov. Su carácter tiene muchas semejanzas con el Quijote que emanaba de las páginas que yo devoraba con mis ojos.

Don Quijote fue un admirador apasionado de la caballería y Sasha también es un febril apasionado de las hazañas y proezas de los caballeros de antaño y por eso participa en las competiciones entre las caballeros y vasallos que se celebran cado verano en la lejana y remota Siberia. En estas ocasiones Sasha se pone sus atuendos cuidadosamente confeccionados y se convierte en el Quijote de los Urales y de las tierras aledañas.

Además de su parecido físico y emocional, el actuar diario de Sasha Ivanov tiene rasgos similares al Don Quijote cervantino. Este accionar frecuentemente resulta contraproducente.  Por ejemplo Sasha muchas veces tiene la intención de ayudar a alguien en necesidad y termina empeorando la situación. Una vez, trató de ayudar a su padre con su trabajo, preparando informes sobre los empleados de la empresa familiar, pero confundió todos los papeles y como resultado todo salió incorrecto tirando por la borda valiosas horas del trabajo de su progenitor.

Queriendo hacer una cosa buena, nuestro caballero ruso, también conocido como el caballero de la tristeza, casi siempre empeora la situación, y en este sentido, Sasha y Don Quijote son similares.

Otras similitudes entre estos dos buenos hombres son cualidades tales como el coraje, la bondad y el estar siempre listos para ayudar a otros.  Por eso, a Sasha lo apodaban el  “Don Quijote Ruso” en la escuela.

Cuando alguien le preguntaba a Sasha: -“¿quién eres?”, él siempre respondía que no podía definirse con una singular palabra, simplemente decía “soy Don Quijote”. Hasta el día de hoy dice que su meta es pelear contra la maldad y la injusticia de este mundo. Anhela ser un abogado para contribuir a mejorar la vida haciéndola más justa y pura. Está estudiando derecho en la universidad de Siberia.

La personalidad de mi amigo es muy versátil.  Puede ser un hombre negativo haciendo que  todo, lo que él  trata de mejorar salga mal.  Por otra parte, él actúa como un humanista tal como era Don Quijote, que en mi opinión parecía ser un ilustrado también exponiendo los males sociales, lo que demuestra una capacidad excepcional y excelente conocimiento de las relaciones interpersonales.  Un hombre que sabía conversar y el mundo que lo rodeaba se complacía en escuchar. 

Ekaterina S.
Oxford Tutorial College, Oxford

Comparte esta entrada

Twitter Facebook Google+ LinkedIn Del.icio.us Tumblr Del.icio.us

Entradas relacionadas

Etiquetas

Deja un comentario

© Instituto Cervantes 1997-2022. Reservados todos los derechos. cenlon@cervantes.es