El Instituto Cervantes utiliza cookies propias y de terceros para facilitar, mejorar y optimizar la experiencia del usuario, por motivos de seguridad, y para conocer sus hábitos de navegación. Recuerde que, al utilizar sus servicios, acepta su aviso legal y su política de cookies.

Don vs. SN

Érase un vez en el pueblo de oscuridad, un sicario que se llamó SN. Odió el pueblo y intentó destruir la casa de presidente y luego mató al presidente. Tuve que matar sicario. Me llamo Don.

Anduve a casa de sicario con “mi braza derecho”, se llama André. Llegamos a la puerta enorme. Tuve un arma en mi derecha bolsillo y un cuchillo en mi bolsillo izquierda.  El sicario vivió en la negra mansión. Hizo frío y estuvo muy oscuro. Salté por encima de la valla rápidamente. André me dijo que en realidad la casa fue un colegio y no fue una mansión. Pero es muy loco. Bajó el jardín corriendo y eludí  el rayo láser.   

Entré en la casa por la puerta trasera, pero fue muy que huele mal. André me dijo que en realidad fue no verdad y que de hecho la puerta trasera fue la cafetería. Pero es muy loco. Vi la guarida de SN y preparé entrar. André no pudo ver la guarida y me dijo que no fue una guarida pero fue en un laboratorio de ciencias. Pero es muy loco. Fui al puerto de guarida y olí veneno.

Entré la guarida con André y vi SN. Fue musculoso y tuve una cicatriz en la frente. Llevó una capa negro y tuvo espelúznate ojos, fue sanguinario. Salté y lancé la granada. André me dijo que fue no una granada sino una goma. Pero es muy loco. Una granada explotó pero SN sobrevivió. Luego luchamos para una hora, en una batalla colosal, por fin lancé un cuchillo y entróen el ojo de SN. ¡Diana!  André me dijo que no maté SN pero lancé un lápiz a Señor Nash. Dijo de hecho fui loco. El día siguiente volví mi casa porque expulsé para me pegué al Señor Nash. Este cuento se ha acabado.     

Aadit S.
Dulwich College, London

Comparte esta entrada

Twitter Facebook Google+ LinkedIn Del.icio.us Tumblr Del.icio.us

Entradas relacionadas

Etiquetas

Deja un comentario

© Instituto Cervantes 1997-2022. Reservados todos los derechos. cenlon@cervantes.es