El Instituto Cervantes utiliza cookies propias y de terceros para facilitar, mejorar y optimizar la experiencia del usuario, por motivos de seguridad, y para conocer sus hábitos de navegación. Recuerde que, al utilizar sus servicios, acepta su aviso legal y su política de cookies.

El quijote de mi vida

Hola, me llamo Néstor. Tengo 24 años, peso algunos centímetros y mi altura con algunos kilogramos. Vivo en un pequeño pueblo cerca de Málaga con mi madre Selena.

Cuando estaba en la escuela no tenía amigos. Mis compañeros pensaban que yo era extraño.  No es mi culpa, mi mama me llevo a un medico pero el no me podía ayudar, el no me entiendo. Ves, tengo un secreto, un secreto que no puedo compartir. Un secreto que ha estado dentro di mí durante tanto tiempo como puedo recordar.

Ves, yo no soy más que Néstor, soy Julia y Andrómeda y Paco y Suzy. Ves, dios le dio a la mayoría de la gente un cerebro, pero soy una excepción. No se si tengo mas de un cerebro, pero tengo mas de una personalidad. A veces un de mi personalidad se apodera de mi cuerpo. Julia tiene la misma edad que yo. Ella siempre esta ahí cuando hay un problema y hay una emergencia de huir. Ella es la más asustona a cabo de nosotros. Andrómeda es más vieja, tiene cuarenta anos. Ella es la más intelectual. En la escuela siempre sacaba buenas notas. Paco es como mi Indiana Jones. El esta siempre en busca de una aventura. Le he prometido que un día todos iremos al la aventura.

Suzy es una aberración. Creo que ella nació hace cien años, pero en mi cuerpo ella es tan sólo doce. Es un desastre, cuando ella toma mi cuerpo. Puesto que cada cosa alrededor «ella» ha cambiado, ella siempre está alarmada al ver a la nueva tecnología.

Recuerdo que en mi cumpleaños de 18 anos actué como una de doce años y todo lo que vi me asustó. Era la primera vez que Suzy cobró vida en mí. Por ejemplo, la radio. Mama acababa suficiente dinero para comprar la radio de sus sueños. Como cualquier niño de la centaura 18. Yo creía que la maquinita se había comido la gente y que era mi deber de guardarlos. No dudó en tirarlo por la ventana. Cada cosa a mi alrededor parecía mal.

Mi mamá entonces me dejó fuera de la casa. Ella dijo: «¡Cuando tu se calma y actuar de su edad, entonces tu puede entrar!»

Una vez fuera yo sabía que yo estaba en otro planeta. El árbol grande al lado de la carretera comenzó a moverse. Se extendía sus ramas y se dio la vuelta. Entonces oí un profundo gemido. El árbol que abrió los ojos y la boca parecía hambre e irritada. Yo le había despertado.

Se volvió a gruñir. Esta vez sonó como una llamada, y detrás, los campos de olivos comenzaron a cobrar. Corrí a la casa. Como ya he cerrado la puerta tras de mí apareció Paco. Él sabía lo que acababa de suceder. Se sentía fuerte y quería pelear. Se precipitó al exterior para encontrar que los árboles no se habían movido. Su decepción hizo Julia cobran vida. Ella, sin tener interés por la situación corrió hacia el interior y en mi habitación. Cerró la puerta y se escondió bajo la cama. Andrómeda luego llegó y calmó cada uno hacia abajo.

Ella se encargó del resto del día. Solo voy a volver a mi auto al día siguiente. Era la primera vez que yo había experimentado todas mis personalidades en un día. Nosotros como equipo tratar de mantener Suzy encerrado, pero ella es joven y terco y se las arregla para salir en algún momento. Esto siempre crea una gran escena.
Esta es sólo una de las historias que te he dicho. Hay muchos más, y habrá más. Pero por ahora tatuajes. Adiós por ahora.  Néstor.

Lucille G.
Barton Court Gramar School

Comparte esta entrada

Twitter Facebook Google+ LinkedIn Del.icio.us Tumblr Del.icio.us

Entradas relacionadas

Etiquetas

Deja un comentario

© Instituto Cervantes 1997-2022. Reservados todos los derechos. cenlon@cervantes.es