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«Es muy importante la infancia que tuve porque tuve el privilegio de crecer rodeada de animales en el campo»

Foto: Jose González

Entrevistamos a la escritora y veterinaria María Sánchez con motivo de su participación en la London Spanish Book & Zine Fair el próximo martes, 19 de octubre. Sánchez trabaja con razas autóctonas en peligro de extinción, defendiendo otras formas de producción y de relación con la tierra como la agroecología, el pastoreo y la ganadería extensiva.

En la feria, Sánchez hablará de Almáciga (Geoplaneta, 2020), un pequeño vivero de palabras del medio rural de las diferentes lenguas de nuestro territorio que sigue vivo y creciendo en formato virtual. Además, la traducción al inglés de su novela Tierra de mujeres, una mirada íntima y familiar al mundo rural, será publicada en mayo de 2022 por University Trinity Press.

En la actualidad, Sánchez participa en una residencia de artistas en Villa Waldberta, Alemania, invitada por el Instituto Cervantes de Múnich, junto a la escritora gallega Albad Cid y el escritor asturiano Xuan Bello.

¿Qué supone para ti participar en la London Spanish Book & Zine Fair?

Algo nuevo y también una oportunidad, porque la realidad es que no he tenido ese contacto con Londres, ni con el inglés, ni con mi escritura ni con mis libros. He tenido traducidas algunas cartas que mando a la plataforma Tiny Letter y el año que viene saldrá Tierra de mujeres, pero en Estados Unidos. Pero con Reino Unido no he tenido ese vínculo y me hace ilusión porque muchos de mis escritores favoritos escriben en esta lengua. Es una lengua que leo mucho y a la que estoy muy unida, así que esta oportunidad me hace bastante ilusión.

Tierra de mujeres saldrá en mayo del año que viene en una editorial que se llama Trinity University Press, donde también publican autores como Rebecca Solnit. Y además, son libros que están muy ligados a la tierra, por ejemplo: a comunidades indígenas, a ganadería extensiva y al tema de colonialismo, entre otros. Es una editorial con la que siento que tenemos muchas cosas en común. Hay mucha afinidad también con el traductor, Curtis Bauer, con unas conversaciones muy interesantes porque él también es un poeta y un escritor de la naturaleza y de la tierra. Están surgiendo también muchas ideas de colaboración, porque está traduciendo también algunos artículos míos para alguna revista con esta temática en Estados Unidos.

https://maria-sanchez.es/libros

¿Y qué te inspira para hacer esta mirada tan íntima y familiar?

Creo que no podría escribir otra cosa, porque al final es lo que me mueve, lo que me rodea, de dónde vengo, el campo, la naturaleza, los vínculos, los animales, los árboles, las relaciones de simbiosis y de apoyo mutuo que se dan en la naturaleza. Creo que hay infinidad de historias y de vínculos y de cosas por contar. Creo que también es muy importante la infancia que tuve porque tuve el privilegio de crecer rodeada de animales en el campo. Y esa, era, y sigue siendo mi vida. Sigo trabajando con el campo y con razas autóctonas en peligro de extinción en España. Creo que es algo que debemos cuidar y conservar, porque para mí es muy importante darlo a conocer, porque muchas de estas cosas no se protegen y no se valoran porque simplemente no se conocen. Si puedo servir de altavoz o de contadora de estas historias, esto para mí, es un regalo.

¿Actualmente ejerces de veterinaria o estás centrada en la escritura?

Ejerzo los dos. Estos meses a Alemania me he traído cosas para hacer, porque veterinaria no es solo un trabajo de campo, hay muchísimo trabajo de oficina, de ordenador y científico. Trabajo a nivel nacional, por ejemplo: en La Palma, con la cabra Palmera; en Extremadura, con la gallina extremeña azul; en Andalucía, con la cabra payoya y la blanca andaluza. Yo trabajo en diferentes comunidades, con diferentes razas. En Galicia, donde resido, todavía no tengo esa colaboración, pero espero que en un futuro pueda tener un proyecto agroecológico, y por supuesto, quiero que esté presente alguna raza autóctona de la tierra. Ahora, La idea para estos meses de residencia es dedicar todo el tiempo que pueda a leer y a la escritura. Me levanto temprano para dejar cosas del trabajo hechas y poder tener tiempo para lo demás.

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¿Cómo surge la oportunidad de asistir a la residencia de artistas  Villa Waldberta en Alemania?

Me la proponen desde el Instituto Cervantes de Múnich, yo nunca he estado en una residencia de escritura y en Tierra de mujeres cuento que me doy cuenta de que siempre escribo cansada. Ahora ya no tengo ese trabajo tan bestia de salir al campo todas las semanas, porque al ser autónoma me organizo la agenda, concentro esas salidas en uno o dos meses del año y no estoy en la misma situación que cuando escribí este libro. Necesitaba probar la experiencia, y te lo voy a decir tal cual, de levantarme y decir: hoy solo me tengo que dedicar a escribir, no hay otras prioridades, no voy a escribir por la noche, no voy a escribir por la tarde, no voy a escribir en mis ratos libres. Necesitaba probar la experiencia. A lo mejor descubro que necesito una época del año, un mes o una semana, en la que necesito desconectar totalmente de ese trabajo de veterinaria. O a lo mejor descubro que no, que necesito ese trabajo, ese con contacto constante, no desaparecer, aunque sea un periodo mínimo de tiempo. Me siento tan privilegiada de vivir esta experiencia. No sé. Para mí era una prueba y una experiencia totalmente nueva. Encima, tengo la suerte de hacerlo aquí, en Villa Waldberta, que aquí estuvo Thomas Mann; tengo cerca el lago que menciona T. S. Eliot en su poema. Todavía no me creo tener esa oportunidad y me siento súper agradecida al Instituto Cervantes por pensar en mí y hacer posible esta residencia. No sé que saldrá de aquí, pero sí es verdad que desde que llegué me vienen muchas ideas, es como si mi cabeza no dejara de tramar y pensar. Creo que este lugar está siendo maravilloso para eso.

¿Y cómo vives la erupción volcánica en La Palma, cómo te ha afectado y cómo se puede ayudar?

Yo trabajo a distancia con la cabra palmera, que es una cabra muy peculiar, autóctona, en peligro de extinción, que sólo está en esta isla. Y desgraciadamente, estamos pasando una semana horrible porque muchos ganaderos y pastores elaboran el queso palmero, una denominación de origen protegida y un alimento de alto valor ambiental y de calidad, porque la leche de cabra palmera es una de las razas que tiene mayor porcentaje de proteína de Europa y del mundo. La mayoría de los quesos se elaboran de forma artesana y se sigue haciendo la técnica de ahumado que se hacia antiguamente. Hemos visto como muchos ganaderos han tenido que desalojar a sus cabras. Han visto que los lugares donde pastorean o donde vivían ya no están. Han perdido una vida, un hogar y una forma de unión al territorio. Y está siendo muy doloroso porque lamentablemente nos estamos encontrando con algunos medios y periodistas que se están acercando solo desde el morbo y desde los titulares que no cuentan la realidad y que juegan con el dolor.

Están siendo unos días agridulces. Por eso desde la asociación se lanzó una campaña para recaudar fondos, no solo para los ganaderos de cabra palmera, sino para toda la ganadería de la isla, para comprar enseres y cosas que hagan falta. Y con el Cabildo se está también comprando alimentación, porque estas cabras salen a pastorear y debido a la erupción y a la ceniza, el pastoreo no está siendo posible.. Ya llevamos más de 7.000 euros recaudados y desde la asociación están muy agradecidos. Hablo todos los días con los compañeros de la asociación y da mucha pena. Es muy doloroso, hay mucho desánimo, muchísima incertidumbre porque el volcán sigue y no se sabe las consecuencias que va a traer. Aunque la gente done lo que cuesta un café, ya podemos ayudar con algo. Invito a que la gente la apoye, porque además ayudando preservamos saberes, un territorio y un vínculo muy especial entre animales y personas.

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Vivimos en un mundo acelerado y con prisas, pero encuentras tiempo para detalles como la camisa con hojitas del peral que plantó tu abuelo cuando naciste y del tilo de tu familia. ¿Qué supone para ti? ¿Son homenajes y/o agradecimientos a la familia y a la naturaleza?

Creo que es por una mezcla de todo, en estos tiempos de inmediatez, me gusta mirar los tiempos reales de la naturaleza. Me gusta vivir sin prisa. Sé que soy una privilegiada porque medio me lo puedo permitir. Creo que deberíamos de trabajar y luchar porque todo el mundo pudiera conciliar y tener contacto con la naturaleza y estar rodeado de árboles. Y creo que deberíamos de luchar por unas políticas públicas donde haya este vínculo y tengamos zonas verdes en la ciudad y también en nuestros pueblos, porque el sistema también ha alcanzado a nuestros pueblos y también estamos rompiendo ese vínculo con la naturaleza. Siento que como yo tengo tengo ese vínculo… Creo que tengo que aprovecharlo. En mi discurso siempre estoy reivindicando lo local, lo sostenible y la economía circular, pues que mejor que ir a ese premio, con una camisa de las de amigas de Carmen17 que trabajan con materiales de aquí, más cuando era un premio a la memoria. Esa memoria de mi tierra, de esos árboles que sembró mi abuelo y que siguen creciendo solos y salvajes, porque ahí ya no vive nadie, y también porque para mi también son hermanos, son mi familia, y quería llevarlos conmigo a ese premio.

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