El Instituto Cervantes utiliza cookies propias y de terceros para facilitar, mejorar y optimizar la experiencia del usuario, por motivos de seguridad, y para conocer sus hábitos de navegación. Recuerde que, al utilizar sus servicios, acepta su aviso legal y su política de cookies.

El Quijote lleva faldas

A veces, me pregunto si ella sabe realmente que está sucediendo en el mundo a su alrededor y elige ignorar las consecuencias de sus acciones. Estoy describiendo a mi hermana. Una vez mas, me pregunto si tiene razón o si está totalmente loca.

¿Cuál es el origen de las maravillosas ilusiones que  persigue?
Por estas razones es que me siento eufórico siempre que estoy en su presencia y puedo olvidar las preocupaciones y los problemas . Escapo de la realidad para tener aventuras con ella, aunque no sean de caballeros andantes.

Me gusta creer que soy Sancho Panza (pero sin panza), así que Sancho solamente.
Yo nunca podría tomar el papel de Quijote, no tengo el carisma o la energía, ni el deseo insaciable de honor y gloria que es evidente en ella.

Su incesante erupción de palabras está lleno de aforismos sobre el mejor camino a encontrar propósito y belleza en la vida y en el mundo. El otro día, cuando fuimos a la iglesia, ella empezó a despotricar sobre la disparidad de riquezas en el mundo frente al cura después de la misa. Estaba sorprendido, no de su ilógica pelea, que en última instancia llevaría a un punto muerto, pero de su inteligencia fiera y de su tenacidad.
Aunque el cura estaba de acuerdo y no quería hacer una escena, fue imposible para los demás no escuchar esta arenga. Sin embargo, al mismo tiempo, a pesar de que el hecho que discutíamos  fuese en la casa de Dios, tuve que admirar su habilidad de pelear sin fin, incluso cuando nadie discutía detrás.

Trata de mantener el sistema valores, aunque por ser una mujer joven otros no simpaticen con sus ideas o simplemente no la entiendan. Me pregunto el origen de todas las ideas.¿Es la literatura?. Todo lo que ella lee está en su cabeza y a veces pienso que ve una mezcla de realidad y sueños.  Es como si eligiera las cosas que quiere ver y luchar por ello y por esa razón otras personas no pueden dominarla.

Suelo oír que mi hermana siempre tiene la última palabra. Me gusta esto.
Hoy en día es muy diferente que en la época de Cervantes. Mi Quijote lleva faldas pero tiene las mismas aspiraciones, ideas, deseo de justicia y sueños que el caballero andante.

Hay pocas personas  que  me hacen sentir vivo realmente como mi hermana. Desde lo más profundo de mi corazón pienso que sin ella, sentiría que pierdo el Quijote de mi vida y sería muy triste vivir sin ver las cosas de otra manera.

Sean N.
Tonbridge Grammar School

El quijote de mi vida, mi hermana

El optimismo es muy importante para mi hermana, y estoy orgullosa de ella por permanecer optimista a pesar de las luchas que la vida tiene para ella. Es sorda y tiene problemas con leer y escribir y mientras su habla ha mejorado mucho, todavía encuentra difícil comunicarse con otros.

La determinación que muestra en todo lo que hace es necesaria para superar las dificultades en las que no pensamos dos veces y es afortunado que es vehemente sobre el aprendizaje, de otra manera se daría por vencida rápidamente. Porque es más joven que yo, me siento muy protectora de ella así que intento ayudarla con su ortografía y su pronunciación, y con su actividad favorita, leer.

Su imaginación creativo no es sólo importante cuando lee, sino en todos los aspectos de su vida, porque por desgracia pasa mucho tiempo viviendo en su cabeza, así que mi familia está siempre intentando cosas nuevas para impedir el aburrimiento y mantener cada día diferente e interesante.

Me gusta rodearme de las personas alegres y con actitudes positivas, así que soy afortunada de que mi hermana tiene la misma visión de la vida que Don Quijote, que es ver lo bueno en todos y quedar tan contenta como sea posible. Su jovialidad me ayuda a mantener positiva aunque esté estresada y tenga mucho trabajo, que es muy común actualmente.

Mientras mis amigas se quejan a mí sobre sus hermanos y oigo sobre muchas peleas que tienen, me llevo bien con mi hermana y las disputas pequeñas que tenemos son resueltas rápidamente. Sería muy fácil compadecerse de sí misma pero me impresiona que disfruta todos los días, mucho más que otros, que para ser justos, tienen una vida fácil.

Hoy en día pienso que la gente es demasiado rápida para juzgar otros y hay muchas maneras diferentes de ver a otros, por ejemplo cuando ves a Don Quijote, puedes decir que la locura de un hombre es el genio de otro hombre. Mientras mi hermana es completamente normal y muy amistosa, es difícil para otros ver otra cosa que su sordera y de una manera similar es fácil olvidar las características buenas de Don Quijote y se concentran en su demencia.

Cuando esto sucede es tan difícil conocer a la persona y a menudo la gente sorda es segregada, y muchos sólo tienen amigos que son sordos también; muchos eligen eso porque es demasiado difícil integrarse en sociedad. No obstante mi hermana tiene unas amigas que pueden oír, que es sólo posible porque tiene el deseo de ser aceptada por otros, y sus amigas hacen un esfuerzo para incluirla. Cuando hablo con gente que ha conocido a mi hermana, siempre me dicen que es atrevida, que es muy inusual para alguien con una discapacidad.

Espero que mi hermana elija seguir sus sueños y ser ambiciosa, lo mismo que Don Quijote hizo, y no permita que su sordera la contenga. Sin embargo, estoy bastante segura que esto no ocurrirá porque no es en su naturaleza y está siempre dispuesta para cualquier desafío. Recientemente acaba terminar la ‘Costa a Costa’ para una ONG, que es ir en bicicleta desde la costa oeste en Cumbria a Tynemouth en la costa este que me ha inspirado a desafiarme yo misma y hacer algo para los otros.

Jenny W.
Central Newcastle High School

Giulio, mi quijote

2nd prize Category 12-19 y. o.

Algunas veces la vida nos pide que nos convirtamos en quijotes, para salvarnos. Nos da capacidades que los demás, que tienen una vida desahogada y superficial, no pueden tener. Nos da lo que sirve para vivir sin dejar de esperar: una imaginación sin fin. Y así nos hacemos quijotes.

Lo que hace Giulio tan diferente a los otros niños de su edad, es que Giulio vive en un hospital y para seguir viviendo tiene que tomar medicinas y sobre todo tiene que ser un quijote.
Su imaginación lo ayuda en eso, cambiando totalmente la visión del mundo con sus ojos grandes y azules.

Nunca ocurrió que Giulio se despertara llorando o quejandose como los otros ninos del hospital.Siempre se despertó sonriendo, desde que naciò. Se despierta, se levanta y empieza corriendo por el “castillo”. Hace una referencia a las enfermeras, reta a duelos a los ancianos, echandoles a su espada de plástico, que su mama le ha comprado para darle el gusto.

Mientras las enfermeras lo lavan en la palangana de plástico, el cree que es un cuarto de baño del siglo ocho, donde sus criadas se ocupan de el  ¡con la misma cautela con que se ocupan de un guerrero, obviamente! Después el vuelve a su habitacion, donde sus criadas le traen los antidotos para resistir a los ataques de los enemigos  del mundo exterior. Esos antidotos le hacen sentir mal por un rato a veces, y Giulio tiene que estar en su cama.

Pero en fin, antes o despues, los antidotos surten su efecto, y Giulio se siente como protegido con una armadura invisible.  Con esa armadura el va a la habitación del Mago Jurman. El mago Jurman es en la realidad un medico, que tiene mucho cariño a Giulio, y le da gusto en todo lo que desea. Por lo tanto  desde que Giulio tenía tres años, el mago Juman le cuenta las historias de otros guerreros, que lucharon en Grecia, Noruega, Italia, España ¡y en todas partes!

Y Giulio es siempre más curioso de saber como es la vida de estos otros guerreros en el mundo.
 Pasan sus mananas hablando de Aquiles, Cesar, y de como Davide matò Golia, hasta que el Mago tiene que irse, y Giulio sigue hurgando sobre estas cosas, hasta que las enfermeras van a darle otros antidotos para luchar contra su enemigo mas grande.

Giulio sabe que su vida es una batalla, sabe que tiene que luchar, y que el hospital es su castillo pero al mismo tiempo su prision. Y asì ha transformado una pesadilla en un cuento, sus medicinas en sus armas, reta a su enfermedad cada dia como si fuera su antagonista  y resiste como un guerrero verdadero.  Cuando esta cansado, piensa que un guerrero nunca tiene que parar y lucha por la vida hasta que su enemigo muere. 

¿Dónde  encuentra la fuerza? Es un quijote.

Sara A.
Barton Court Grammar School, Canterbury

Spanish

La persona que me recuerdo el mejor de Don Quijote es mi amigo George. Se encanta a leer y lo hace cada minuto en su tiempo libre. Lee fantasía, aventura, misterio de asesino y revistas de todo de Charles Dickens asta J.R.R. Tolkien y J.K. Rowling. En el mayor parte lee libros sobre animales. Un día vino al colegio con su cabeza en su libre (sin mirando done estaba) y ando directamente por la puerta y hasta la pared en el otro lado del patio y aun en este momento no paro leyendo.

Otro día fue deprisa por la puerta, parecido muy excitante, y intento a comer las flores fuera del habitación de los profesores, pero le castigaron.

En los clases no puede concentrar porque esta siempre mirando a los aves fuera del ventana. Un día tenía un castigo porque intento a volar colgando de los luces en el techo. Tiene montones de amigos en colegio pero son todos animales. No tiene muchos amigos humanos, pero todavía no está solo. Todo los descansos va y caerse nueces por las ardillas.        

Jay R.
Comberton Village College

Don Quijote

1st prize Category 12-19 y. o.

En realidad creo que yo me parezco a Don Quijote cuando él era joven. Pues soy muy alto, delgado y fuerte. Es verdad que no tengo una barba tupida y larga y de hecho comencé a afeitarme recién la semana pasada, es que tengo solamente dieciséis años. A pesar de ello  tengo la misma pasión por la vida, el coraje, la energía, y la imaginación suficientes como para parecerme al mismísimo Don Quijote.

Y como sería un poco arrogante escribir sobre mí mismo decidí escribir sobre mi hermano que genéticamente comparte gran parte mis genes y por ende también comparte mi parecido con Don Quijote.

Mi hermano mayor se llama Andrew y vive en Londres. Usa una barba muy aguda, y también dice que tiene novia, pero yo nunca la encontré personalmente ni siquiera vi una fotografía de la agraciada.

Algunas personas en mi familia creen que él sólo tiene una novia imaginaria tal como la tenía Don Quijote. Cuando escucho a mi hermano hablar frecuentemente y excesivamente  sobre “su novia”, acerca de la lealtad y las formas en que un hombre debe siempre estar alerta y verificar la fidelidad de sus compañeras del amor.  Esto me hace pensar que él siente como una obsesión casi enfermiza, siempre está tramando planes y escenarios ficticios para encontrar a su mujer en una situación infraganti de infidelidad.

En mi interior pienso que su Dulcinea es onírica. Yo tengo miedo que si le insinúo a mi hermano que esta mintiendo sobre su novia o si llego a insultarla, él podría  golpearme  fraternalmente y esto me asusta.

Mi hermano tiene un amigo muy sumiso con quien viaja frecuentemente buscando aventuras. Estoy seguro que durante sus viajes encuentran todo tipo de personas como amantes, prostitutas, princesas y policías cuando pasan los límites de la ley.  También creo que mi hermano puede engañar fácilmente a otras personas, especialmente si se trata de chicas inocentes, de esas que viven en el campo, alejadas de las grandes ciudades y sin acceso al Internet.  Me doy cuenta que su obediente amigo se da cuenta que mi hermano miente casi todo el tiempo, pero es como que decide en silencio ser cómplice de sus mentiras.

Otras de las características de mi hermano es que es un hombre impulsivo y se mete con todo el mundo, especialmente en mi vida, cosa que me molesta muchísimo.  A veces, quizás sin darse cuenta, comete daños irreparables y siempre me esta debiendo dinero.  Todos en mi casa sabemos que el está destinado a dejar las luces de Londres y volver a nuestra casa en una pequeña villa de Oxford.

Tanto Don Quijote como mi hermano despiertan en mis deseos de ser y de no ser.  Ellos son ejemplos de lo que yo quiero hacer y ser y de lo que absolutamente no quiero ser ni hacer.  Sé que para ser un hombre sabio todavía debo crecer mucho y dejar crecer mi barba como Don Quijote.

Anthony J.
Colegio: Oxford Tutorial College

Mi padre el tonto

Decir que mi padre era excéntrico sería una subestimación notable. La gente más amable del pueblo le llamaban loco, y los otros comentarios no llevan a repetirse con gente educada. En casa lo aceptábamos como atribulado, pero por lo general simplemente no hacíamos caso de sus arrebatos de locura.

Debo mencionar que a mi padre le gusta leer. En circunstancias normales esto no sería algo malo, pero ya hemos establecido que mi padre está lejos de ser normal. Leía todo el tiempo, sumergiéndose tan profundamente en su mundo de cuento de hadas que era casi incapaz de distinguir entre lo real y la fantasía.

Fue esta obsesión un tanto raro que fue responsable en última instancia por los acontecimientos de aquel domingo. El domingo en cuestión fue al fines de mayo, y toda la familia había sido invitado para el almuerzo. Habíamos pasado el fin de semana esquivando mi madre en la cocina para evitar ser acusado de algún incidente culinaria de menor importancia que seguramente pondría en peligro el éxito de la comida.

El almuerzo fue bien, salvo por unos desacuerdos familiar, hasta que el incidente desafortunado que se produjo entre postre y café. Ya estaba a punto de las cuatro de la tarde, y, dado que muchos de los adultos habían estado bebiendo desde antes de las doce, los espíritus (y los ánimos) se estaban ejecutando alto. Le digo esto para que usted pueda juzgar por sí mismo la siguiente escena, que voy a tratar de recordar con una precisión digna de sus consecuencias.

Mi padre estaba pasando por una fase en la que se imaginaba que era un rey, adorado por sus seguidores y temidos por sus enemigos (los que tenían la imprudencia de cuestionar su estatus). En particular, disfrutó provocar peleas con la gente, aunque siempre perdió, y este día era bastante malhumorado debido al hecho de que todo el mundo estaba disfrutando y ni una sola vez nadie le había insultado.

Su irritación se había crecido visiblemente durante la comida hasta que las platos se despejó, con lo cual se levantó de la mesa, blandiendo un cuchillo, y se dirigió las siguientes palabras a su hermano:

«Señor, eres un malversador. Has insultado mi esposa y sin embargo, aquí te sientas, sin vergüenza, a mi mesa. ¡No vales para vaciar el estiércol de mi cuadra!»

Mi tío, que suele ser un hombre muy tolerante, pero cuyo cerebro había sido embrollado por el vino, se arrojó a mi padre, y ambos luchaban en la tierra hasta que alguien tuvo la sensatez de separarlos.

Para mi madre esto era el colmo. Esa noche sacó todos los libros de mi padre de la biblioteca y les prendió fuego en el patio. La mañana siguiente mi padre decidió que la existencia de sus libros debe haber sido en su imaginación.

Ahora pasa la mayor parte de su tiempo en la antigua biblioteca, saliendo sólo los jueves cuando la biblioteca rodante llega a la ciudad. Los estantes que una vez crujían bajo el peso de los libros ahora están vacías, acumulando el polvo, y él se sienta en silencio, mirando por la ventana. Tal vez esté esperando a una princesa para venir a rescatarlo. No sé.

Imogen Nelson
City of London School for Girls

El Quijote de mi vida

Desafortunadamente hace nueve años se nos vino el mundo encima cuando mi tía que también era madre, esposa, hermana, abuela, y amiga se murió. Toda la gente que la conocía estaba muy triste porque habíamos perdido a una persona muy especial. Ahora cuando nos reunimos todos juntos sabemos que hay una persona que falta.  Sin embargo, nos acordamos de que tuvimos mucha suerte de poder conocer a una persona tan increíble como mi tía Kay.

Sin embargo, hay una parte de nuestros corazones que nunca se llenará porque continuaremos adorando y admirando a mi tía Kay para siempre y su legado vivirá durante mucho tiempo después de su muerte.

Creo que el quijote de mi vida sería mi tía, que me llamaba `tía Kay`. Era muy simpática todo el tiempo y pensaba en otras personas antes de pensar en ella. Siempre quería aprender cosas nuevas y le gustaba ayudar a otras personas. Así que pasó su tiempo y gastó dinero aprendiendo la lengua de señas porque quería ayudar en el club de la gente sorda. Cuando terminó de aprender la lengua de señas, ayudaba en el club dos o tres veces por semana gratis. Hizo amigos en club y los ayudaba a recaudar dinero para cosas en club porque hizo le gustaba ayudar a hacer sus vidas tan fáciles como era posible. 

No había nada de ella que no te pudiera gustar. Era una persona muy graciosa y con un buen sentido del humor. Pasaba mucho de su tiempo con sus amigos y su familia y le encantaba ir a las fiestas y bailaba toda la noche. Tuvo una familia muy grande incluyendo dos hijos que tienen la misma bondad que podrías encontrar en su madre. Conoció a dos nietos pero desafortunadamente murió antes de que pudiera conocer a sus otros nietos.

Supe que mi tía Kay era el quijote en mi vida porque tenía todas las cualidades que el quijote tenía. Era generosa y simpática y le encantaba ayudar a otras personas y todo el mundo la adoraba. Aunque murió hace nueve años, estará en nuestros corazones para siempre y sabemos que porque vivió en este mundo el sol brilla con más resplandor y los pájaros cantan mejor. Nunca olvidaré a mi tía Kay.

Amy C.
Colegio: Weald of Kent Grammar School

Mi quijotita

Ana me estaba tirando de la manga, exclamando, ‘¡Vamos! Me prometiste llevarme a la piscina.’

‘Sí,’ respondí a mi prima pequeña, ‘pero ¿has recogido su dormitorio como su madre quería?’ Asintió con su cabeza. ‘Entonces, si estás lista… ¡al infinito y más allá!’ La niña se reyó alegremente y corrió a la puerta.

Durante todo el viaje en coche, Ana habló de su primero mes en el jardín de infancia. Aunque había sido muy tímida al principio, ahora tuvo muchos amigos con quienes jugaba todos los días. Sobre todo le gustaba cuando su profesora leyó cuentos de hadas, y en su mente se imaginó como una princesa que se había separado de su familia actual.

La semana pasada, ha escuchado una historia maravillosa. Se trataba de una chica que descubrió un mundo mágico cuando se cayó por el fondo del cajón de arena en el parque. La mejora amiga de Ana dijo que el tobogán de agua a la piscina era un pasaje secreto también, donde se podría encontrar un cofre de tesoro.

Sin embargo, Ana lo guardó un secreto y yo no supe nada. Será una sorpresa, y mi prima no pudo esperar ver mi excitación. Con tanto dinero, piensa que podríamos comprar todo lo que queríamos… Ana se había callado, soñando de diademas y riquezas.
 
Después de que hubiéramos llegado, Ana quería zambullirse enseguida, pero la piscina estaba tan llena de gente que me sentía un poco preocupada. ‘Sabes las reglas,’ dije. ‘Hay que quedarte donde puedo te ver. Yo, voy a sentarme aquí, leyendo esta revista, y puedes llamarme si necesitas. Tenemos que volver a casa a las cuatro.’

Me sonrió y bombardeó en picad, diciendo, ‘¡Bueno! ¡Gracias!’ mientras yo empezaba a pasar los artículos.  
 
Ojeé mi reloj. Aunque era las cuatro y veinte, no pude ver mi prima adondequiera que buscara. Ahora me inquietaba, y tenía mucho miedo. Llamé, ‘¡Ana!’, con ninguna respuesta. Por todas partes, personas salpicaban en la piscina, y había mucho ruido. ‘¡Ana!’ Recorrí la orilla alguna vez. Sin embargo, con tantos niños nadando, era imposible descifrar una chica tan pequeña como mi prima. ‘¡Ana!’

Estaba desesperada, y aunque no había querido recurrir a este, parecía que no había otra solución. Saqué mi móvil, marcando el número de mi tía. Ya que ella no contestaba, empecé a llorar.

De repente, un manito tiraba de mi falda. Cuando miré hacia abajo, Ana estaba aquí, ¡llorando también! ‘¡Mentía! ¡Mentía!’

No entendí. ‘¿Qué? ¿Quién?’
‘A la.. escuela,’ lloriqueó. ‘Mi amiga… dijo… que tendría tesoros… si pudiera deslizarme… el tobogán…’ Me miró con ojos lacrimosos. ‘Quería descubrir el dinero, porque podríamos comprar unas robas nueva para tu cumpleaños. Y ahora… nada. Mentiras.’

‘¡Haces tonterías! No te preocupes, Ana.’ Le di un abrazo.

‘Pero, pero, las historias… tienen que ser verdaderas.’

‘Mi prima, mi Quijotita. Cuando eres joven, crees que podría pasar cualquier cosa. Imaginarse, está bien, pero hay que acordarte la diferencia entre sus sueños y la realidad. También existe el riesgo de que los confundas.’

Georgia K.
The Godolphin and Latymer School

Una vez tuve un amigo.

Una vez tuve un amigo, fue el mejor amigo en todo del mundo.  Sin embargo, tuvo un problema grande- las drogas.  Le rasgo en dos como una moto sierra, que fuera el final de nuestra amistad.

Cuando éramos jóvenes jugamos juntos, especialmente en mi jardín. Fue enorme.  Era más grande que sesenta elefantes, en una esquina de mi jardín construimos una casa del árbol. Mi amigo venia a mi casa cada día después de la escuela sin falta.

Pronto fuimos al colegio y nuestra amistad creció más y más lejos entre sí.  Me gustaban música y  las fiestas, pero mi amigo se gustaban las bebidas alcohólicas y futbol.  Parece extraño que habíamos sido amigos durante anos pero eran tan diferentes.  Si podría, cambiaria el paso, pero no es posible.  Se dice que es como hacer frente a los errores que cometemos que muestran que tipos de persona que somos. Mi mayor error fue no ayudando mi mejor amigo.

Hace tres anos, venía a mi casa a dos en la mañana porque sus padres se han gritado porque han aficionado cocaína en su habitación. Era un desastre.

“Necesito ayuda, mi amigo” dijo

“¿Tu amigo? ¡No hemos hablado en años! “Me dijo

“¿Pero, los mejores amigos de siempre?”

“No, ha cambiado. No tengo un mejor amigo.”

No hice ver mi amigo para muchos anos, el estaba en mi conciencia cada día. Espero que se haya perdonado.  No fue sino hasta el año pasado que mi encontré con él otra vez en la ciudad.  Me sentía culpable porque estaba durmiendo en las calles. Sus ojos habían perdido su chispa debido al exceso de drogas. Corrí a su.

“Lo siento, mi mejor amigo. Lo siento” Me dijo

“No tengo un amigo mejore, he tenido un mejor amigo, pero no ahora.”

“Lo siento, realmente eres mi mejor amigo.”

“Déjame en paz.”

“Pero…”

“Por favor”

Así que me aleje, dejando mi amigo sola otra vez. No podía dejar mi amigo otra vez, me agarre por el brazo y llevo a mi casa.  No duro mucho, sin embargo, era adicto a las drogas, y no quería que se les tome más.  Aunque cuando llegue a casa del colegio un día que estaba en la piso de la sala con un botella de vodka en una mano y un paquete de heroína en el otra.  Me tomo unos cuantos de segundos para darse cuenta de que no despierta.  Que pasó después  de eso es un falta de definición, ni siquiera puedo recordar llamar a la ambulancia.  Lo único que sabía era que mi mejor amigo había muerto.

 Ahora voy en mi jardín y recuerdo cada pocito de nuestra amistad, las pelas, las bromas, los buenos tiempos, los malos tiempos y lo más importante la casa en el árbol que construimos juntos.  No puedo cambiar el pasado pero lo recuerdo.  Fuimos mejores amigos. Siempre.

Alistair H.
Colegio: Joseph Whitaker School

El quijote de mi vida

Podría decirse que Don Quijote es el personaje más famoso de la literatura española; es la personificación del altruismo, de la benevolencia y del valor. La persona en mi vida que me recuerda a Don Quijote se llama sir Martin Wood, es un amigo de mi familia.

Me recuerda a Don Quijote porque Miguel de Cervantes escribió que Quijote era estimulado por la convicción que el mundo necesitaba su presencia inmediatamente, era dedicado totalmente a la justicia. Martin es también muy motivado; es totalmente dedicado al medio ambiente. Por ejemplo, creó una organización de beneficencia, que se llama ‘Northmoor Trust’, para educar la gente sobre conciencia medioambiental; financia muchos proyectos que educan la gente sobre el reciclaje y como economizar la electricidad etc. Le cuesta mucho, sin embargo es tan preocupado por el medio ambiente que cree que vale la pena.

También Martin me parece a Don Quijote porque a menudo, en el libro, Quijote se encuentra con muchas personas que no pueden comprender su motivación. Es así con Martin también;  tiene  un área muy grande del paisaje de Oxford, por ejemplo tiene un bosquecillo que se llama el bosquecillo de Wittenham Clumps; estaba muy frecuentado, hasta tal punto que estaba dañado severamente.  Por lo tanto Martin decidió prohibir la entrada al bosquecillo durante un siglo, para conservarlo para que la próxima generación pudiere gozar de este bosquecillo y el área circundante también. Aunque muchas personas no entendieron y criticaron esta decisión, creía que era preciso que cierre el bosquecillo para evitar más daño.

Por eso Martin me recuerda a Quijote porque aunque muchas personas no entienden los motivos de los dos, siguen como si no pasara nada.

Martin  es una persona esencialmente bondadosa. Es muy generoso y está siempre de buen humor.  Invariablemente se ocupa de los otros – es desinteresadísimo.  Además, es algo filantrópico, por ejemplo escaló el monte Kilimanjaro para recaudar dinero por una organización de beneficencia que cuida de los parapléjicos. Por esto me parece a Don Quijote porque Quijote era también una persona muy bondadosa y altruista.

En el libro Don Quijote aspira a ser caballero cortés, sin embargo el libro cuestiona la idea convencional que un título significa automáticamente la cortesía o la amabilidad, por ejemplo el duque y la duquesa en el libro son increíblemente crueles. Aunque Martin tiene el título ‘sir’ es muy modesto, y reconoce que un título no es todo.  En cuanto a esto me recuerda a Don Quijote porque Quijote se da cuenta que un título no es tan importante como la amabilidad, y  Martin también sabe que hay cosas que son más importantes que un título. 

Y bien que Don Quijote estaba angustiado cuando descubrió que de hecho no era caballero, sir Martin Wood recibió su título de sir por causa de su trabajo en las ciencias, su trabajo de beneficencia y su conducta quijotesca en general, que demuestra que aunque Miguel de Cervantes publicó este libro para ilustrar la desaparición de la caballerosidad el espíritu quijotesco subsiste todavía. 

Elissa F.
Rugby School

  1 2 3 4 5
© Instituto Cervantes 1997-2022. Reservados todos los derechos. cenlon@cervantes.es